Mi sobrina Alejandra acaba de cumplir 18 años, su mamá se esta divorciando y ellas se vinieron a vivir a mi casa desde hace 5 meses. Ella es chaparrita, piernuda, nalgas gordas, acinturada a pesar de las llantitas, usa brassiere 36 C y le gusta que le digan que se parece a Beyonce.
Yo soy su complice, cuando quiere fumarse un cigarro me dice y yo entonces voy a tirar la basura, entonces su mamá la manda a que pasee al perro en el parque y yo le doy un aventón. Al principio aprovechamos para platicar de cómo estaba tomando el divorcio de sus papás, después de cómo la trata su mamá, de su tristeza por no poder ver a sus amigos y finalmente llegamos a la sexualidad.
Con cada plática ella se iba sentando más cerca de mí y en un principio yo la abrazaba del hombro, muy paternalmente, una noche le pregunté si ya había tenido relaciones sexuales y su respuesta me dejó frío y caliente: "sí ya he tendio, pero la verdad no han sido satisfactorias...te voy a decir algo, cuando se lo haces a mi tía yo alcanzo a escuchar, entonces me masturbo al ritmo de los quejidos de mi tía y terminamos las dos juntas, así que me imagino que tú lo haces muy rico y entonces cuando te miro me caliento mucho"
Inmediatamente le dí un beso sin pensar y ella me correspondió, nos dimos cuenta de que no era buen lugar y nos dirigimos al píck up, le abrí la puerta como siempre y esta vez sí le agarre el trasero como yo ya lo había imaginado antes, a ella le gusto y se tardó más tiempo en subirse para seguir disfrutando de mi mano.
Nos calentábamos mutuamente por las sigueintes 4 semanas, cada vez que podíamos yo le rozaba el culo o las tetas y ella me rozaba mi verga a veces con la mano, a veces con su culo.
Por fin, hace cosa de 4 semanas ella se quedó sóla en la casa sin ir a la escuela, todos nos fuimos a trabajar y me inventé muchas citas.
Jamás salí de la casa, mi esposa salió junto con mi cuñada cuando yo me estaba bañando y me encargaron que le hiciera de desayunar a Alejandra. Las ví tomar el camino desde la ventana de mi baño.
Mi sobrina entró a los dos minutos ya desnuda, sus pezones rozas parados como piedras, su pucha razurada y rojita de la exitación. Lo primero que hizo fue ponerse de rodillas y meterse mi verga en la boca, me dió una chupada deliciosa, es una maestra, en lugar de morder ella literalmente chupa, abre un poco la boca para no rozarte con los dientes y aprieta los labios, succiona y entonces sientes cómo la carne de sus cachetes roza tu verga, es sensacional, ni mi vieja lo hace así de bien ¡y me dijo que era la primera verga que mamaba!
Salimos de la ducha y entonces me tocó corresponderle, tiene unos labios grandes y carnosos, su pucha ya estaba muy mojada y caliente, cuando iba acercando mi boca me pidió que se lo hiciera tan rico como a su tía, que a ella se lo habían hecho y no le gusto, que esperaba tener muchos orgasmos en mi boca. ¡Claro que le dí gusto!, primero le besé toda su panochita, después le chupe sus labios despacito, desde el pubis hasta su culito el cual rozé con la lengua y ella brinco. Su vagina ya estaba completamente abierta y aproveche esto para succionar sus labios menores y jalar su clítoris, esto la volvió loca y sentí cómo sus jugos se derramaban en mi boca. Le toco el turno a mi lengua en su clítoris y a mi dedo en su hoyito, mientras lengueteaba su clítoris, mi dedo la iba penetrando, se sentía delicioso, calientito, mojado, suave y duro cuando me apretaba, le metí el dedo de enmedio también y ella sólo temblaba y temblaba, seguí estimulando su clítoris y uno de mis dedos salió de su pucha y empezó a recorrer el camino desde la vagina hasta el final de sus nalgas, sentí cuando pasé por su culo cómo este se quería comer mi dedo, pero al seguir por enmedio de sus nalgas la exitó más, recorri otra vez esa hendidura con mi dedo deteniendome ahora más en su culito, mi lengua ahora jugaba a penetrarla, cosa que ella recibió muy bien pues sentí un nuevo temblor y más jugos en mi boca. Mientras mi dedo había empezado a presionar su culito y ella me ayudaba a penetrarla más, mientras más la penetraba con el dedo mi lengua se seguía perdiendo en su vagina, con todo el dedo por fin adentro empecé a bombearla y mi lengua pasó a su clítoris, mientras otro de mis dedos entró a su vagina, no aguantó mucho, como a los viente segundos terminó con un grito fenomenal, afortunadamente vivo en una zona despoblada y el vecino más cercano está a 1 Km.
Para esto mi verga estaba dura como marfíl, después de terminar de venirse me vió con ojos inyectados y me dijo: "métela ya, ya. ya"
Se la metí y fue como entrar en el horno mojado, estábamos muy exitados, así que nos vinimos muy rápido el uno en el otro.
Nos acostamos de lado y descanzamos para recuperar aire, a los 10 minutos mi verga estaba para da de nuevo, así que esta vez sí se la metí toda, de un empujon y nuevamente emitió su quejido de cojita.
Desde ese hemos cogido por lo menos 2 veces a la semana, y gracias a mi vasectomía puedo terminar dentro de edlla sin remordimientos.
Me encanta esta niña, coge muy sabroso y se deja hace de todo, luego les cuento lo del día del amor.