Índice » Amor Filial » ME PENETRO MI CUNADA

En esa ocasión llegue a la casa de mi cuñada sin avisar, de repente toque y como nadie me abrió hice una llamada a su celular y este sonó dentro de la casa pero no lo contesto, luego llamé al teléfono fijo y tampoco lo contestaron, entonces me subí al vehículo di la vuelta a la y me estacioné desde donde podía ver la casa, entonces vi como salía presuroso el vecino de mi cuñada.

 

Ella es una mujer de 55 años no es bonita ni agraciada, pero desde hace ya un tiempo me ha entrado la arrechera de comérmela, pero no había dicho nada por que me da pena; si embargo, en algunas ocasiones a solas hemos visto películas porno y hacemos comentarios sobre las vergas de los tipos o como esta de arrecha esta o mira como se la mete y todas esas cosas.

 

Después de que el vecino salió, la llame a su móvil y me contesto diciéndome que tenia una llamada perdida mía que si la llamaba para ir. Le dije que si claro que para no almorzar por ahí solo que para eso la llamaba, que si me tenía almuercito; ella me contexto que claro que fuera que acababa de llegar; y entonces me demore unos minuticos en llegar.

 

Una vez ahí me invitó a seguir a la sala y me brindo un refresco, que acepté con gusto, le pregunté que si podía ver un video porno que me habían prestado y me dijo que claro que no había problema, entonces manos a la obra.

Ya con las escenas de la película me calenté y ella desde la cocina se asomaba y oía los quejidos de las chicas; de pronto se sentó en el borde de uno de los asientos a observar y yo con me metí la mano dentro del pantalón, ella seguía ahí. Me baje el cierre muy despacio sin que me observará, creo; y en seguida le pregunte, uff esas vergas están grandotas si o no, a lo cual me dijo que sí que ella creía que era puro cuento de cámara, entonces yo le dije que no que acá en mi mano había una parecida y grande. Ella volteo a mirar y agrandó los ojo, y dijo ufff yo pensé que eso era puro cuento, afortunada mi hermanita, pero guarde eso que se le sale lo que sabemos.

 

Yo le dije que no que fresca, que yo me hacia despacio, ella de cuando en vez miraba y me miraba la cara, de pronto me dijo, venga le ayudo o si no usted no acaba y acto seguido me la agarro, se sentó entre mis piernas y me comenzó a pajear, yo le intente coger una mano y me dijo que no, que solo era eso y que me concentrará en la película; yo comencé a jadear y subir las caderas ella me masajeaba los testículos y untándose de mi liquido preseminal el dedo que de la mano que me tocaba los testículos, me acarició el ano, uff  que delicia.

Siguió así, pajeándome y masajeándome el ano, pero poco a poco me metía el dedo, hasta que lo metió todo y por dentro lo inclinaba hacia arriba, sentí que me toco un punto esquicito, que casi me hace venir, a lo cual dijo, ahora no, te esperan muchas cosas; entonces me dejo un momento y regresó con un par de penes plásticos, uno pequeño y otro bastante grande, mejor dicho muyyyyy grande.

 

Me dijo que subiera los pies y así lo hice, siguió pajeándome y metiéndome el dedo, me lubricó con saliva y me fue metiendo el pene pequeño, poco a poco, hasta que quedó todo adentro, luego me dijo que bajara las piernas y así lo hice, ella me dijo que lo sostuviera con mi mano mientras con su mano libre la untó de saliva y me acarició la tetillas. Yo estaba en la gloría. Casi apunto de llegar; veterana de mil guerras me dijo que aún no, que faltaba un poco, me hico subir de nuevo las piernas y me saco el penecillo, luego lubricó el grande y me lo puso en la entrada de mi ano, me acariciaba el pene, me dijo despacio que cerrara los ojos y luego sentí como entraba poco a poco, hasta el fondo, lo saco de nuevo y saaaaa, lo metió de una, que dolor, que bacana.  Entonces me dijo que me sentara en la base de ese pene y así lo hice, me comenzó a pajear y acariciar las tetillas, que me concentrará en la película, la cual no sabía ya como iba. Y cuando sintió que ya me venía, se quitó de enfrente sin dejar de pajearme y colocó su mano para recibir mi semen, me lo ordeñó todo se lo limpio en un trapo y me subió los pies para sacarme el pene grande. Quede rendido. Ella me pregunto, que si me había gustado, le dije que si que si quería que le hiciera a ella, y me dijo, que no que yo no la tocaría a ella, pero que cada que quisiera ella me metía lo que quisiera por ahí, mas grandes todavía; le pregunte que por que y me dijo que sabia que a todos nos gustaba y que si alguna perversión tenía era ver a los hombres penetrados por vergas grandes, que por eso a su marido lo tiene totalmente enculado, que el le ha pedido que si se lo puede comer un hombre pero ella le dice que no que por que si viene con una verga exageradamente grande ella se lo como, se rio y me dijo, bueno ahora a almorzar.

escrito por fidias
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