En fin, no puedo evitarlo. Me encanta hacerme pajas.
Soy un estudiante de 19 años que está estudiando bachillerato en un instituto, estoy completamente obsesionado con una de mis profesoras, tiene una voz dulce, suave, lo que hace que cada vez que se pone a hablarnos la polla se me ponga a mil, tenga que pedirle salir al servicio, ir allí y cascármela como un loco alcanzando unos orgasmos tremendos.
Pero la paja se trabaja y por eso una vez decidí llevar una cámara de fotos digital al aula, me puse en primera fila y aproveché un día de exámenes para que la puta de la profesora se sentara,y como casi siempre,no llevaba bragas, lo que visto por la cámara me la puso dura como un palo,me vió que estaba nerviosillo y me dijo:
-P. te pasa algo¿¿¿¿¿
-Me duele la tripa- le dije.
La tripa¿¿ los kojones son los que me duelen,tenia mi polla mas tiesa que nunca y ya no pude aguantar mas, le dije ;
-Maestra puede salir un momento¿¿¿
-Qué te pasa¿¿¿¿
Al salir la tomé de la mano, caminamos hacia delante por el pasillo hasta que llegamos al servicio de hombres, allí la metí , me bajé los pantalones y le dije :
-Estas contenta zorra¿¿¿ Mira lo que has echo¡¡¡¡
Ella se quedó mirando mi polla, que estaba ansiosa por meterse en su coño, tan bello, tan húmedo, no puede aguantar mas y me la empecé a menear mientras ella , justo delante mío me miraba como una putita en celo sin hacer ni abrir la boca, hasta que casi me corrí y le dije :
-Vamos puta, chupa mi trabuco
Se agachó como una desesperada, ansiosamente se la metió en la boca y yo me sentí como si lo estuviera haciendo con la virgen, era increíble,como 1000 pajas juntas...
Así me corrí en menos de un minuto, volvimos a la clase,y luego hubo más, ya os contaré