Soy bisexual, me tomo tiempo descubrirlo, pero ya no me quedan dudas me gusta coger con mujeres y con hombres (o ambos a la vez), me gustan las orgías y todo lo que tiene que ver con el sexo
Pero, no quiero irme por las nubes, les voy a contar como fui descubriendo mi bisexualidad...
Esto empezó ya hace varios años, en la oficina donde trabajo, con un compañero gay.
Hasta ese tiempo tenía una vida sexual, activa pero "normal" cogía solo con mujeres, tal vez lo único raro era mi obsesión por el culo, y que quería coger todos los días.
Pero volviendo a mi primer encuentro homo, podríamos decir que empezó con bromas a mi compañero puto, al que llamaremos Mario y las idas y vueltas con bromas o cargadas, en cierto momento de mi actividad estaba sentado en una sala de grabadores solo con él y los temas de conversación siempre terminaban en el sexo, Mario siempre contaba, historias de culeadas, orgías, chupadas de pija, etc., aunque nunca admitiendo que el era el protagonista de la historia, yo siempre terminaba caliente y con la pija parada, hasta algunas veces tuve que ir al baño a hacerme una paja. Una tarde, que me había quedado trabajando después de hora, antes de retirarme pase por el baño y me encuentro con él que estaba frente al mingitorio aparentemente orinando, me pongo a mear al lado de él y no puedo dejar de mirar su miembro, el mismo era inmenso, Mario se lo estaba masajeando, y a pesar que no estaba parado del todo, me impresiono, su tamaño, no podía dejar de mirar, Mario me mira y me dice – Te aguantarías todo esto.- yo río nervioso y me alejo, mientras me acomodaba la ropa, siento que se pone detrás de mí y me apoya, yo que me estaba calentando, no atiné a hacer nada, siento como me desabrocha el pantalón dejándolo caer, como aumentó su presión, como me baja el slip, siento su berga apoyandosé en mi culo, yo tengo la pija totalmente parada, sus manos la buscan y comienza a pajearme suavemente, con la otra mano se toma su miembro y me lo pasa por mi culo, siento su cabeza húmeda entre mis nalgas, besa mi cuello, estoy paralizado, pero muy excitado, creo que deseaba que me la metiera, me introduce un dedo en el ano, empiezo a jadear, ya estoy seguro quiero que me la meta, me sigue pajeando cada vez con mas energía, el dedo cada vez mas dentro de mi culo, ya no se si es uno o dos, hasta que no aguanto mas y me acabo, me separo de él, que se empieza a pajear, no demora mucho y termina, no entiendiendo todavía bien lo que paso, me acomodo la ropa y me voy del baño sin decir nada, un baño con manchas de leche....
La situación siguió mas o menos igual, yo negándome, ( pero por adentro me moría de ganas) hasta que una semana después, también después de hora, y estando en el archivo, (esperándolo???), Aparece, sin mediar palabra se baja los pantalones, se los saca, al igual que la camisa, quedando en pelotas, se me acerca y me empieza a franelear la pija, - Esperá – digo- y si viene alguien?. –Quedate tranquilo, cerré la puerta con llave,- y como sin nada sigue tocándome- Chupamela – le digo. Me mira y me dice – Desnudate, - sin saber porque le obedezco, y cuando quedo desnudo se arrodilla y me empieza a chupar de una forma que ninguna mujer me lo hizo, cada vez que estaba por terminar, paraba y luego volvia hasta que me dijo – Ahora te toca a vos- Lo mire. Mire su pija que me esperaba, por un momento pensé en irme, pero me sentia como hipnotizado ante su enorme miembro, me arrodille, la acercó a mi boca, durante otro instante dude, hasta que en forma lenta primero, empecé a besarla, hasta que abrí mi boca y me la metí, y se la chupe, sentía en mi boca como su pija aumentaba aún mas de tamaño, sentí cuando se estaba por acabar pero ni pense en dejar de chupársela, es mas aumente mi ritmo hasta que sentí su leche corriendo por mi garganta, sigo chupándola un rato mas sintiendo como perdía volumen, hasta que paro y le indico que me haga lo mismo, Mario obedece y me da otra memorable chupada, creí enloquecer, iba rápido, luego mas lento, Me apretaba mas, me metía un dedo en el culo, hasta que estalle, tuve un orgasmo como pocas veces había tenido, despedí tanta leche que hasta se atraganto.
Tuvimos otros encuentros en la oficina, mas o menos del mismo tipo, tocadas, pajeadas, etc pero sin llegar a la penetración, siempre me estaba invitando a su casa "para poder coger tranquilo" debido a que vivía solo, yo me negaba aunque por dentro tenía unas ganas barbara de ir, tal vez por que no quería pasar por el último umbral que me faltaba, que me metiera la berga en mi culo, aparte pensaba que con semejando tamaño me iba a hacer mierda, hasta que un día le contesté afirmativamente.
El día de este encuentro fue una calurosa tarde de primavera, yo iba vestido de short, remera y sandalia y mientras me dirigía me iba excitando cada vez mas, incluso creo que se notaba mi pija parada. Cuando llegué Mario me espera vestido solo con una bata de seda, me hizo pasar, me besó, me miro y me dijo sonriendo –te lo lavaste bien??? – Fijate- le contesto, aunque la verdad era que había tenido mucho cuidado en tener el culito bien limpio. Sin decir más empieza a tocarme y a desnudarme con una habilidad impresionante, a los pocos segundos quedo totalmente en pelotas, sigue besándome todo el cuerpo, yo me dejo guiar, me lleva hasta una mesa, me hace dar vuelta, que me apoye en la misma y me abre las piernas, veo que se saca la bata, no sin antes sacar del bolsillo y pote con crema, su miembro esta totalmente erguido, se acerca, me apoya, siento entre mis nalgas la presión de ese gran pedazo de carne dura, deja el pote sobre la mesa, mete sus dedos y se los llena de crema y empieza con los mismos a penetrar en mi ano, primero uno, después dos, creo que me mete hasta tres dedos, me duele un poco pero la lubricación hace que sea soportable, con la otra mano me acaricia, me soba los huevos, me da unos pequeños chirlos en el culo, me pajea, estoy extremadamente caliente y lo dejo hacer todo, deseo en el fondo que me meta su pija, aunque tengo un poco de miedo sé que si lo intenta no podré negarme, me trato de separar para evitar lo inevitable, lo logro, me doy vuelta y antes de que diga nada se lo empiezo a chupar, esta vez con mayor tranquilidad y experiencia que las veces anteriores, le paso la lengua por los huevos, asciendo por toda su gran pija, hasta llegar a su cabeza, me entretengo lamiéndosela, de reojo lo miro y observo su cara de satisfacción, con sus ojos entrecerrados, luego me la meto todo lo que puedo en mi boca, se la sigo chupando, succionándola mas bien un buen rato hasta que se termina, tragándome una parte de su leche y la otra desparramada en mi cara, me levanto y le pido, casi le imploro que me deje metérsela, me lleva hasta un sofá, se arrodilla en el suelo apoyándose en el sofá, levanta su culo y me invita a que se la meta, sin dudar un segundo intento meterle mi pija, bastante torpemente, estoy excitadísimo, tengo miedo de acabarme antes que logre penetrarlo, Mario, mucho mas canchero me ayuda a que mi berga entre en su ano, primero la cabeza y luego de un tirón se la meto toda, es imposible describir lo que sentí en ese momento. No duré mucho, aunque quise aguantar, sin embargo no saque mi pija, Mario empezó a mover su culo y mi pene enseguida volvió a su dureza justa, y seguimos cogiendo hasta que me acabé por segunda vez. Termino rendido recostado en el sofá. Cuando me despierto, me encuentro boca abajo, con Mario a horacada encima mío, estaba lubricando su gran pija erecta, me hace poner de rodillas en el suelo contra el sofa, y empieza a franelearme, me besa, desde el cuello para abajo hasta llegar a mi culo, siento como mete su lengua, estoy totalmente al mango, luego de un rato para esta delicia, y siento la punta de su berga en mi culo, quiero decir algo , pero no tengo tiempo, siento como se abren mis carnes ante el avance de su pija, me duele terriblemente, siento que para, pense que me la había metido toda adentro, sin embargo miro para atrás y veo que todavía le falta entrar un buen pedazo, -Basta, por favor, le digo, pero no me hace caso y de un tirón me la mete hasta lo huevos, no puedo evitar pegar un grito de dolor. Nuevamente para sus movimientos, para que me acostumbre a su enorme miembro, luego siento como su pija casi sale de mi orto, casi toda menos la cabeza, para un momento y luego me la vuelve a meter de un solo tirón hasta el fondo, repitiendo repitiendo esto en forma lenta y calculada, y a pesar que en cada envestida no puedo evitar quejarme del dolor, mi pija tambien esta la mango ayudado por las caricias de Mario. Luego de un buen rato siento dentro de mi que el pedazo de carne de Mario crece aun mas, y noto como su leche caliente ingresa en mis entrañas, y casi al mismo tiempo me acabo en la manos de Mario que me pajeaba., quedando los dos exhaustos , recostados en el suelo, me levanto dolorido y sucio de semen y sangre y me voy a bañar. Y a pesar de que me cuesta caminar estoy contento..
A partir de ahí mi vida sexual cambio voy con hombres o mujeres o ambos (lo mejor), si les gusta esta historia totalmente verídica, les contaré otras