EN LA OFICINA DE ARQUITECTOS:
Soy arquitecto, me llamo Roberto, casado de 33 años, soy responsable de una oficina de arquitectos. Esto es algo que nunca había externado, es uno de mis secretos: ocurrió hace algún tiempo, se integro al personal un joven universitario (Aldo), el cual estaba bajo mis órdenes y supervisión. Desde que Aldo llego a la oficina, las cosas cambiaron, pues con su alegría a la vida y su forma de hacer las cosas, vino a inyectarle energía a la oficina. Nos hicimos buenos amigos. Se organizo un brindis de fin de año, pues concluida el 2005. Llegamos a la cita todos los empleados con nuestras esposas, esposos, novias, en fin, ya saben como son esas cosas, al paso de las horas, de los bocadillos y las copas, algunos compañeros empezaron a retirarse. Y el grupo se hizo mas reducido, Aldo se acerco a donde yo estaba y me dijo que le había quedado pendiente la conclusión de un proyecto, yo le dije que no había problema que lo veríamos después, el insistió en que fuéramos a mi oficina, pues ahí yo tenia dicho trabajo. Ante tanta insistencia me disculpe con mi esposa y creí prudente acompañarlo para darle las últimas indicaciones y continuar con tan agradable reunión, Aldo hizo lo propio con su novia. Antes de ir a la oficina, le comente que pasaría al baño que se adelantara, que yo lo alcanzaría en un momento. Me encontraba orinando en el mingitorio, cuando Aldo entro también al baño, se puso a mi lado y bajo su mirada a mi pene, y dijo: “arquitecto, que bien se ve su pene”, yo sonreí y le conteste: “te parece” y solté una carcajada. Se quedo serio y dijo: “se lo digo de verdad”, hubo un corto silencio y tomo mi pene en sus manos, fue algo indescriptible, miedo, terror, vergüenza, excitación y morbo; pues nunca antes un hombre había tomado mi pene en sus manos. Empezó a maniobrarlo, fue imposible no tener una erección. Se arrodillo ante mí y coloco mi pene en su boca, lo recorrió todo con esa lengua húmeda y sedienta, me chupaba los huevos como nunca antes nadie lo había hecho. Al ver lo bueno que era para mamar, y en el peligro en el que estábamos en el baño de ser descubiertos, le propuse ir a la oficina. Una vez ahí, nuevamente se me arrodillo frente a mi, me bajo el pantalón, empezó nuevamente a chuparme el pene, (les puedo decir que sentía que me arrancaría los huevos de tantas mamadas), me dijo que hacia tiempo que quería que eso sucediera, yo no entendía bien lo que pasaba, pues yo casado y el con novia, y estábamos ahí; el frente a mi chupándome el pene y yo con ganas de metérselo por el culo. Se puso de pie frente a mi y me dijo: “métemelo por el culo”, se bajo el pantalón y se tumbo sobre mi escritorio, dejándome ver ese culo que estaba deseoso de ser penetrado. Se inclino sobre mi escritorio boca abajo, dejando el culo a la altura de mi pene erecto, se lo metí todo hasta que los huevos chocaban con sus nalgas, entre y salí de su culo cuantas veces quise, cuando estuve a punto de explotar, se quito y puso su boca para que terminara en ella, le llene la boca de mi leche, el la lamía con su lengua, me chupo hasta la ultima gota, nos vestimos nuevamente y regresamos a la reunión, ahí estaban esperándonos mi mujer y su novia. Pude sentir la mirada de su novia, creo que ella sabia algo, eso me éxito, ya les contare lo que ocurrió con ella. Espero le haya gustado mi secreto, tengo mas, poco a poco los iré compartiendo con ustedes.
Comentarios y contactos a vallesalado@hotmail.com, gracias nuevamente.