Índice » Confesiones » La puta de mi ex

Hace 10 años cuando me cambiaron al norte del país como gerente de ventas me tocó sustituir a la encargada de una oficina, es una chaparrita pelirroja, poca chichi, acinturada y con unas nalgotas. Era madre soltera y desde el principio hubo esa mirada de complicidad que se da espontáneamente. A mí me encantaba admirar sus nalgotas, ella lo sabía y me las meneaba para que yo la viera. Cuando dejó de trabajar conmigo y yo iba de visita una semana una vez al mes empezó a ser mi anfitriona en la ciudad. Al principio salíamos con sus amigos a tomar cerveza, pero siempre al final del día quedábamos solos ella y yo, hablábamos por las noches hasta la madrugada y nos íbamos a comer junto con los demás compañeros de la oficina. Finalmente me decidí a decirle que me gustaba y que me gustaría que fuera mi novia, se lo dije una tarde junto al mar al atardecer, me dijo que sí y nos besamos muy apasionadamente, ella me dijo tenía que "poner el ejemplo" con su hija y se hacía del rogar; sin embargo el día de su cumpleaños fue a comer con su mejor amiga, las alcance cuando salí de la oficina y seguimos la fiesta ella y yo, esa noche fuimos a bailar al lobby bar de mi hotel y ella tomó bastante, al verla en ese estado le dije que la iba a llevar a su casa y yo me regresaría en un taxi. Ella me dijo que mejor fuéramos a mi cuarto para que ella descansara un poco y después ella sóla llegaría a su casa y así no tendría que salir yo en la madrugada. Subimos a mi habitación y como ya había pasado antes nos comenzamos a besar y a acariciar por encima de la ropa, yo sentía su panocha mojada y muy caliente, sus besos eran muy ardientes y como traía una blusa escotada se la bajé y le comencé a chupar los pezones, ella sólo gimió y me pidió que me parara. Lo hice y se acostó junto a mí, recuerdo que me dijo: "vamos a dormir un rato, me voy a quedar en ropa interior y tú haz lo mismo". Se acostó dándome la espalda y me agarró la verga parada, me dijo: "préstamela tantito, me la voy a poner para sentir rico...pero no lo vamos a hacer" Se la acomodó en la entrada de la panocha y por su puesto mi erección creció, le metí las manos por debajo del brassiere y me puse a apretarle sus senos pequeños pero firmes, empecé a bombear con mi cadera y como es natural mi verga se desacomodó, recuerdo que volteó y con la boca seca y los ojos muy brillosos me dijo: "ya se movió, pero me lo puedes poner más rico?" Terminé de quitarle el brassiere y le bajé la tanga, me quité la camiseta, la acosté boca arriba y le abrí las piernas. Puse mi boca en su panocha y le dí una mamada muy sabrosa, sus pelos también son rojos y su cosita es rosada, sabía delicioso, se vino en el instante que puse mi lengua en su clítoris y siguió teniendo orgasmos durante todo el tiempo que me la seguí comiendo. Después de un buen rato me agarró de la cabeza y me dijo que sentía que se iba a volver loca del placer si seguía. Yo estaba hincado en la cama y ella se abalanzó sobre mi verga y me puso una mamada muy rica. Cuando mi verga estaba a punto de explotar le pregunté si le gustaria que se la metiera, a lo que me dijo que sí y se acosto boca arriba abriendo las piernas mucho. Recuerdo que le clavé toda la verga de una sola vez, Sólo sentí cómo se vino con ese empujsón y yo me vine muy rápido también. Esa noche que "íbamos a descansar" lo hicimos in exagerar unas 5 veces en 3 horas. A partir de ahí la única razón para visitar la ciudad era cogérmela sabroso, había días cuando llegab a en el vuelo de la noche yo manejaba su auto y ella me mamaba la verga hasta casi hacernos chocar. No me puedo quejar mi ex coje muy sabroso y aunque no lo parece es ligerita y flexible, así que el sexo se disfruta mucho con ella. Lástima de caracter, eso hizo que el matrimonio se acabara.

escrito por Anonimo
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