MASAJE ESPECIALÍSIMO-INCREÍBLE EXPERIENCIA:
Trabajo como masajista en un balneario y aunque en estos años me han ocurrido todo tipo de situaciones, nunca me había pasado nada como lo que a continuación os voy a contar. Comprendo que os vaya a parecer increíble, pero os prometo que es tan verídico como que el sol sale cada mañana, y por eso tengo que contarlo.
A lo que iba: estábamos en plena campaña veraniega, a tope de trabajo, cuando llamó por teléfono una chica a la que llamaremos Susi. Dijo que le dolía mucho el cuello y la espalda y necesitaba un masaje urgente. Yo le comenté que estaba todo el horario completo, y que era imposible para hoy. Pero ella tanto me insistió, que al final le dije: “mira ven a última hora de la tarde y yo me quedaré un rato más para darte el masaje”.
La tarde fue pasando y a última hora, cuando ya se iban marchando los últimos pacientes, llegó Susi. Tendría unos 25 años, mediana estatura, pelo corto, delgada pero muy bien formada. La hice pasar a la cabina, se quitó directamente la camiseta, el pantalón y el sujetador, y se tumbó boca abajo en la camilla, con sólo unas finas y minúsculas braguitas.
Comencé a palparle la espalda y la noté muy rígida. “Tienes que relajarte. Déjate llevar” y a fe mía que me hizo caso!!! Continué masajeando la zona lumbar y los glúteos. “Déjame que me las baje un poco, que me molesta la gomita”, me dijo, bajándose las braguitas hasta los muslos.
“Uau!!” pensé observando su redondo y firme nalgatorio. Continué masajeando y al pasar por el sacro, ella emitió un profundo gemido. “¿Te duele?-No es que me encanta que me toquen ahí”, así que seguí por el sacro, cada vez un poco más profundo, hasta que estaba masajeando entorno a su ano, momento en el que me pareció escuchar un susurrado “oooh, síííí !!!”. Ya pensaba que me lo estaba imaginando, cuando masculló: “ mmmmm, qué biééén!!---Te alivia, ¿verdad?---me encanta...pero la verdad: también te pone un poco a tono...”
“Uf, esto es la monda!!” pensé. Decidí seguir con el masaje por la espalda y el cuello. En eso estaba, cuando me dijo: “¿luego me vas a repetir lo de antes?---si quieres, ahora te hago un poco más---si por favor” Así que volví a masajear el orificio de su ano y ella volvió a gemir entre dientes “oooh, siii, qué bieeen!!!” y entre suspiros y gemidos ahogados, comencé a introducirle mi dedo corazón untadito en crema, y moverlo adentro y afuera suavemente.....
En ese momento...¡¡¡horror!!! su teléfono móvil empieza a sonar y sonar insistentemente. “Tengo que contestar” dijo Susi apurada, mientras intentaba levantarse y subirse las bragas. Mientras ella contestaba de espaldas a mí, miré la camilla y ví una mancha en el centro de la toalla. Era evidente que mis caricias le habían puesto a cien. Le dí la vuelta disimuladamente a la toalla y esperé a que terminase le hablar.
Tras un breve “ Si...estoy en el masajista...luego te llamo...vale, hasta luego”, le dije que se tumbase boca arriba, la tapé con una toalla y comencé a trabajarle el cuello. Al pasar por el nacimiento de sus pechos, ella gimió mordiéndose el labio. A la segunda pasada, cogió la toalla y se la bajó hasta la cintura. “Glub- tragué- será una indirecta??” No me lo pensé dos veces: las unté de crema y comencé directamente a magrear aquellas grandes y turgentes –casi neumáticas- tetas que se me ofrecían. Susi me correspondió arqueando la espalda y mordiéndose el labio desesperadamente.
Aquello se ponía candente y decidí echar el resto. Le cogí una pierna para masajearle el muslo y su reacción me dejó patidifuso. Me dijo, así como suena: “Si te molestan las braguitas, quítamelas--No te preocupes, no me molestan--Sí quítamelas, que me aprietan” Y levantando el culete, se las sacó en un momento. “Puuuf-ahora o nunca”. Le puse el dedo en el ano y notándolo totalmente empapado, comencé a masajear y a penetrar. “Ooooh, síííí” gimió. Pasé mi dedo del ano al el inicio de sus chorreantes labios y le pregunté “¿quieres que siga un poco más?—síííí” Comencé a masajear sus labios: “¿Por aquí?—ssííí”. Introduje un dedo en su vagina y comencé a meterlo y sacarlo suavemente: “¿Así?—Sssííí, assííí. mmmm!!!”
Ella encogió las piernas y comenzó a mover lentamente las caderas: “¿Va bien así?—Sííí, ay, muy bien”, así que continué acariciándola. Entonces, ella comenzó a acariciar mis testículos y la base de mi pene con el dorso de su mano “¿y por aquí?” me preguntó. “Muy bien” le dije y me levanté la camisa, a lo que ella me bajó el pantalón y agarró mi polla que estaba enorme y dura como una barra de hierro, la admiró un momento y comenzó a acariciarla. Yo le comencé a acariciar su clítoris con mi pulgar, mientras le metía y le sacaba dos dedos en su chorreante vagina. Ella arqueaba la espalda y movía sus caderas cada vez más rápido “Ooohh!!! mmmm-- ¿quieres más?--mmm, sííí mááás, aaaah!!”.
En ese momento ella estaba tan caliente, que creo que hubiese podido hacer con ella lo que quisiese. Dudaba si acercarle mi polla a la boca a ver qué hacía o si echarme directamente encima de ella para follar como locos, cuando con un gran gemido, encogió las piernas y todo su cuerpo tembló en un tremendo orgasmo.
Me quedé en pié, con la polla al aire, una mano chorreando de jugos y acariciándole la cara y el pelo con la otra. De pronto, se levantó y dijo “tengo que irme”, mientras comenzaba a vestirse apresuradamente. Le dije: “como te habrás imaginado, no todos los masajes que hago son así, pero me dió la sensación de que necesitabas descargar esa energía y por eso...”. Ella me contestó: “No te preocupes. Es algo natural. Ha surgido así y ya está”.
Me preguntó cuánto me debía, me pagó y se marchó a toda prisa. Yo me quedé alucinando con el dinero en la mano y mirando la gran y fragante mancha que quedó en el centro de la camilla, prueba inequívoca de que lo que acababa de suceder había sido real y no fruto me mi imaginación. Nunca me ha sucedido nada igual, ni creo que me vuelva a suceder....salvo que Susi necesite otro masaje, pero no caerá esa breva ni en un millón de años.....
¿Qué habríais echo vosotros en mi situación? ¿Cómo explicaríais vosotras lo sucedido? ¿Qué debo hacer ahora?
elneneseanima@yahoo.es