Índice » Confesiones » mi primera masturbacion

Hola lectores eroticos, si ya han leido mis dos relatos anteriores se habran hecho una idea de mi persona.

 

Esta vez quiero contarles como fue mi encuentro con el arte de la masturbacion y como, desde entonces, lo he venido practicado casi a diario.

 

Era yo muy chica cuando mis padres atravesaron una fuerte crisis economica y una de las medidas tomadas fue entregar el piso donde viviamos y mudarnos a vivir al piso de mi abuela.

 

Ella es una mujer de mucho carácter, viuda desde los 40 y contaba para la fecha  unos 56 años. En su juventud debio ser muy bella, pero para mis ojos era simplemente mi abuela, la que reprendia, la que no permitia que se dijeran malas palabras en la mesa, la que velaba por toda la familia, a quien pediamos la bendicion antes de dormir. Mujer sin ninguna coqueteria, muy seria pero con sentido del humor, siempre vestia de negro y en casa vestia con batas blancas de puntitos o florecitas negras, desde que recuerdo siempre se peino de la misma manera, recogiendose el pelo. Hiperkinetica, siempre estaba haciendo algo, limpiando, cocinando, arreglando las averias de la casa, era absolutamente autosuficiente, en las tardes tejia mantelitos, escarpines que regalaba a quien fuera a tener un bebe entre la familia o amigos y en la noche veia television por horas hasta que dormia.

 

Yo llegue a compenetrarme mucho con ella porque desde que vivimos juntos mi abuela le dio su habitacion a mis padres y ella compartia una habitacion conmigo. Por eso me enseño a tejer y juntas vimos miles de peliculas que ella me explicaba e invariablemente me adelantaba los acontecimientos porque se las sabia todas.

 

En la habitacion ella nunca tuvo problemas en mostrarse desnuda frente a mi, ni yo con ella, a pesar que ya para el momento yo habia adquirido un fuerte sentido del pudor, me aterraba el solo pensar que alguien me viera las pantaletas. Pero con  mi abuela y mi mama era distinta.

 

Asi como mi mama tenia un cuerpo bellisimo, tetas duras, culo grande de nalgas firmes, un rostro de angel, cabellos salvajes , brillante y dorado, mi abuela por el contrario tenia la piel absolutamente floja, tetas enormes y caidas, nalgas pequeñas y encogidas, una barriga grande y fofa, rostro huesudo y flaxido, solo conservaba una hermosa cabellera larguisima, negra que solo yo tenia el privilegio de disfrutar ya que solo lo soltaba en la habitacion antes de la ducha o para acostarse y unos ojos negros de mirada tierna y aguda.

 

En una ocasión, dormia yo profunda, me habia dormido muy tarde a mitad de una pelicula en una de esas jornadas interminables de cine de media noche a que ella me sometia todos los fines de semana, lo cierto es que de pronto me desperto la luz que mi abuela encendio al lado de su cama. Abri apenas los ojos casi instintivamente sin estar consciente, vi hacia su cama mientras me volteaba par evitar la luz en mis ojos y seguir durmiendo, pero la imagen de mi abuela como sofocada, con la dormilona caida de los hombros descubriendole la mitad del pecho, me causo asombro, por alguna razon no quise preguntarle lo que le pasaba sino que pretendi que seguia dormida, como me habia volteado dandole la espalda, espere unos minutos para regresar a mi posicion original y poder verla. Ella estaba respirando hondo y rapido, jadeaba, tenia la mirada perdida hacia un rincon de la habitacion, estaba como pensando o recordando algo, se sentia agitada, no era el estado de paz  o serenidad que le habia visto siempre. Tomo de la mesita un rosario que mantuvo entre sus manos por un rato mientras cerraba los ojos. Pense que habia tenido una pesadilla y desperto asustada. De pronto se mete una mano entre las piernas, la movia, pense que se rascaba, pero por el tipo de movimiento me parecio que no era algo normal de quien le pica el cuerpo. Se echo hacia atrás apoyada de un brazo mientras con la mano seguia “rascandose” . En esa posicion la dormilona se subio descubriendole las pantaletas y cual sera mi sorpresa al ver que la mano la tenia dentro, se tocaba la vagina! Yo me puse colorada, mi rostro hervia y mi corazon comenzo a palpitar a millon, senti que estaba presenciando algo tremendamente privado, secreto quiza, pero en todo caso lo que hacia no lo asociaba a la imagen de mi abuela, me acorde de algo que decian dos chicas en el cole de tocarse las partes que la verdad no llegue a comprender del todo.

 

De pronto mi abuela se detuvo, se levanto y salio de la habitacion, al rato regreso con una bandeja con un vaso con hielo, un platano y un pepino, luego se acerco a su peinadora y de la gaveta saco un tarro de crema. Se acerco hasta mi rostro y me llamo, yo ni me inmute, seguia dormida. Una vez confirmada que yo dormia se quito la dormilona y la pantaleta, y se recosto sobre la cama y doblo las rodillas descubriendo su vulva . Yo la veia de perfil pero frente a su cama estaba el espejo de la puerta del armario que, aunque me sirvio para yo ver todo en detalle, en realidad era ella a quien le gustaba verse mientras se masturbaba.

 

Volvio a tocarse la vagina, frotaba con gusto el clitoris, yo seguia aterrada, sentia como si ella pudiera descubrirme espiandola por el sonido  de mi corazon al latir con tanta fuerza. Cogio un hielo del vaso y se lo pasaba primero  por el cuello, las orejas y luego por los pezones, estos se pusieron rigidos, como dos piedras. Ella se deleitaba, sus dedos seguian sobando el clitoris y ella jadeaba, su rostro se transformaba, sonreia o al menos eso me parecia, de vez en cuando volteaba hacia mi, ya ni me cuidaba porque como decidi verla solo por el espejo ella no podia saber si tenia los ojos abiertos o cerrado, acentue mi respiracion para tranquilizarla, yo seguia profunda ....asi estuvo, cuando dejaba de tocar el clitoris era para meterse los dedos en la vagina se los mojaba y luego seguia en el clitoris, a veces jugaba con el y lo sacaba como un pipicito, con las dos manos apartaba los labios y lo pelaba, de pronto deje de verla como mi abuela, parecia una chica jugueteando con su cuerpo, descubriendoselo, gozandolo. El hielo se derretia en su cuerpo jadeante,  ella se estaba transformando en otro ser, para mi comenzo a ser una desconocida, los movimientos del cuerpo, las contorciones, los movimientos de cabeza, me horrorice, detrás de ese ser ejemplar, de carácter firme, una moral a toda prueba, se escondia una bicha, una puta en celo, mi cabeza daba vueltas, pensaba, no entendia lo que le sucedia, que misterios escondia esa vagina que podia transformar asi a mi abuela?

 

Mi abuela comenzo a temblar, su cuerpo se movia con violencia mientras el rostro adquiria un rictus de paz, sus ojos brillaban, sus caderas bailaban, era un cuerpo agil, es como que si ese cuerpo viejo y flaxido habia sido poseido por el espiritu de un ser mucho mas joven. Se detuvo y cogio el platano, lo pelo y se lo llevo hasta la vulva. Abrio mas las piernas y con la otra mano ayudo a calzarlo en el ojo. Se veia experta, todo lo hacia como un ritual que repetia paso a paso. Ver el platano entrar en su vagina me hizo sentir por primera vez algo nuevo en el cuerpo, mis pezones se erizaron y los labios de mi vagina sentia que latian, senti humedad, me toque y efectivamente estaba mojada. Ya no eran nervios lo que sentia, ahora comence a sentir ansiedad, algo acontecia en mi cuerpo que estimulaba la escena frenta a mis ojos. El platano entraba y se perdia dentro de su cuerpo, luego salia, sus movimientos eran armoniosos, entraba, salia y sus caderas se movian con el mismo ritmo, sus jadeos se hacian otra vez intensos, gemia, era dolor? No lo sabia, pero su rostro reflejaba placer, yo por mi parte cuando me toque y senti que estaba mojada, instintivamente mis dedos se quedaron acariciando mi vagina, no penetre los dedos pero me acariciaba desde la entrada del culo hasta el clitoris, como tratando de llevar el liquido a todas partes,  mi abuela jadeaba cada vez con mas intensidad, su mano libre se sobaba las tetas, frotaba el pezon con fuerza, una teta se la llevo hasta la boca y la chupaba, cambie mi posicion para tocarme mejor y ya no alcanzaba a verla bien por el espejo, pero no me importaba de pronto mi interes se centro en mi, en lo que el cuerpo me pedia, necesitaba tocarme y mientras mas me tocaba mas me lo pedia el cuerpo, comence a comprender lo del platano, el  cuerpo pide algo que ya no le estoy dando, decidi meterme los dedos que movia al compas de los jadeos de mi abuela, ella estaba entregada totalmente a ese platano y ya no me veia, cuando ya parecia que llegaba a un punto de maximo placer, se detuvo y sin sacar el platano de la vagina tomo el pepino y el tarro de crema,  yo tambien me detuve queria observala.  Con la crema unto el pepino y se llevo un poco hacia el culo que tambien se lo unto. Con las piernas levanto un poco las caderas y adelanto un poco las nalgas hacia delante. Con lentitud y precision fue metiendose el pepino por el culo, al entrar dio un gemido de placer distinto a los anteriores, con una mano tomaba el platano y con la otra el pepino, con las piernas se mantenia suspendida, era como ver a mi abuela hecha una atleta, no lo podia creer.  Quise imitarla e intuitivamente se me ocurrio chuparme los dedos y comence a mojarme el ojo del culo, volvia a mojarme el dedo y volvia  al culo, con suaves movimientos circulares alrededor del hoyo, me fui metiendo poco a poco el dedo en el culo, ya adentro segui frotanto mi clitoris, eso me gustaba, el cuerpo empezo a temblarme como que si  un tren estuviera pasando, cada vez mas cerca y cada vez mas rapido dentro de mi.

 

Mi abuela y yo comenzamos a jadear al unisono, ella con mucho mas violencia que yo, estaba transformada, enloquecida, era una bestia enjaulada que acaban de liberar, sus ojos y miradas se perdieron como en un viaje al infinito, mi cuerpo tambien sintio que se soltaba de una camisa de fuerza, era libre, feliz, habia alcanzado un estado de un placer indescriptible, voltee a mirar a mi abuela y ella a mi, quedamos las dos mirandonos placidamente por unos minutos, en silencio, flotabamos. Al rato solo alcance a preguntarle: abuelita, que paso?, ella me hizo un gesto para que me pasara a su cama, me abrazo y me dijo: si te lo explico no lo vas a entender, pero quiero que lo que sentiste hoy lo conserves siempre contigo y en el futuro, pase lo que pase en tu vida, siempre haz que este momento te acompañe y no lo abandones porque el sera un elemento importante de tu felicidad. Ahora te pido que duermas con los angelitos y que esto sea un secreto entre nosotras dos.  Que Dios te bendiga mi amor.

 

 

escrito por Anonimo
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