Desde hace tiempo vengo alimentando una fantasía con mi mujer: ella se ha negado hasta ahora pero presiento que ya ha llegado a interesarse en el asunto , a tal punto que últimamente me cuenta de sus sueños eróticos, muchos de ellos siendo poseída por otros hombres cuyo miembro es muy grande, lo que le ha producido algunos orgasmos nocturnos. Eso a mi me preocupa algo porque yo tengo un pene normal y siento que ella no esta complacida totalmente, resultando muy difícil lograr que acabe como debe ser en cada coito que sostenemos y que cada vez se distancia mas, una vez a la semana. Sin embargo, en cierta forma yo he ido culpable de lo que pasa, les cuento:
En nuestros coitos yo le hablo de entregársela a otro hombre mas joven que yo y mas cargado. Le hablo hacer un trio para yo verla hacer el amor y gozar viendola acabar con otro y recibiendo toda la leche del macho que ella quiera. Hasta ahora le he propuesto tres candidatos y creo que solo uno de ellos tuvo la fortuna de cogersela, pero yo no pude ser testigo de ese momento y ella me mantiene con dudas del hecho. Se que uno de ellos es su preferido pero este no se ha dado cuenta y permanece ignorante de nuestro juego que solo espera por su iniciativa ya que tengo la certeza de que mi mujer se lo daría con gusto. Cuando tenemos sexo le digo que le pida la leche a él y ella lo pide con gusto ya que siento como su vagina convulsiona cuando pronuncia su nombre.
He tratado de insinuarle cosas para que tome la iniciativa pero esta indecisa, mientras yo me desespero por verla “zingar” con otro. Una de las razones por la que estoy interesado es que mis anteriores mujeres me complacían en mis “cosas”, a pesar de que nunca logre hacer un trio con ellas, pero me contaban sus aventuras y eso me causaba una gran erección y posterior potente orgasmo. Linda fue una de las mujeres que mas me complació, logrando cogerse a su profesor, a un ex novio y a un amigo, todos ellos por mi sugerencia. Linda era muy caliente y gozaba cada vez que se la “pichaba” a un macho diferente. Lamentablemente se mudo de ciudad y luego se caso y no supo mas de ella.
Angie sabe que a mi me gusta esa vaina y me deja fantasear cundo tenemos sexo, siguiéndome la corriente hasta sacarme la leche. Les confieso esta vaina porque me siento algo frustrado y los deseos de ver cumplida mi fantasía me emociona y ahora que mi mujer, no es una niña, comienza a soñar con las cosas que me gustan me ponen en guardia a la espera de la gran sorpresa: ¡QUE ME COJAN A LA MUJERCITA!. Quiero verla con un macho entre las piernas dándole duro en esa cuca y sobre todo que la haga acabar como a ella le gusta: Boca abajo con ese culito paradito hacia arriba, como se la tiraba su primer marido.