Imaginen un trasero espectacular, partido simétricamente por una tanguita turquesa, que yo mismo le compre, la cintura delgadita da inicio a dos redondeces color canela clarita, ni blancas ni mestizas, sólo canela.
El encuentro con las piernas es perfecto, se marca claramente y ella voltea a mirar como me masturbo con esas nalgas maravillosas, sólo con mirarlas y ustedes imaginarlas.
Me mira y percibe el grado de la erección y para hacerme reventar me dice .... te gustan ..... a él lo volvieron loco.s