Hola amigos, soy de Argentina, me llamo Marcelo, tengo 38 años y mis amigos me llaman coco, lo que les voy a contar me pasó hace 10 años y cambió mi vida por completo.
En esa época empecé a trabajar en una oficina comercial, estaba la dueña, 3 empleadas y yo. La dueña se llama Laura, contaba 34 años, rubia, 1.70 de altura y unos pechos espléndidos, las empleadas eran Maria, 22 años, castaña, 1.50, flaca con unos pechos buenísimos, otra era Cecilia, 25 años, recien casada, una diosa realmente y también estaba Esther, 35 años, separada, 2 hijos, bastante bien y según comentarios de las otras lesbiana.
Yo por mi parte soy físicamente normal, de 1.90, castaño, ojos verdes y con un instrumento que ronda los 20 cm.
Bueno luego de la descripción pasamos al detalle: Laura, la dueña, tenía por costumbre llegar al trabajo a las 11,00 hs, nosotros entrábamos a las 8.30 hs. Un lunes de Febrero Laura no vino a trabajar en todo el día, y ni siquiera avisó por teléfono, a nosotros nos extrañó ya que nunca pasaba eso, por eso decidí a la salida pasar por su casa.
La encontré en la puerta llorando, por lo que le dije: ven entremos que te preparo algo de tomar y me cuentas que te pasa, mientras preparaba unos mates, ella me relató que tenía muchas deudas y que no sabía como pagarlas, ya que una amiga suya, de nombre Estela, le había prestado mucha plata y ahora le reclama su devolución, y que mañana iba a pasar por la oficina a buscar ese dinero o armar un escándalo; yo le dije que no se preocupara que siempre hay una solución para todo, ya que hasta ese momento desconocía de mis poderes. Al rato me despedí porque ella tenía que pasar a buscar al novio por su trabajo.
Al otro día bien temprano llegó la amiga y se encerraron en su oficina, yo me dirigí al baño y estando allí mentalmente dije el nombre de Estela, y pensé, ven al baño conmigo y hazme una paja. Al minuto golpean la puerta y veo que se abre y aparece Estela con una sonrisa pícara y me dice que no me mueva y me quedé callado, yo no entendía nada, entonces ella me llevó hasta la pared y luego se agachó y me tocó mi pene por sobre el pantalón, y me decía que ella nunca había hecho esto, pero que no sabía porque lo estaba haciendo, acto seguido, me sacó mi pene del pantalón, que ya estaba en todo su esplendor, y comenzó a metérselo en la boca, mirándome con una cara de viciosa lo que me provocaba un placer sublime, lo masajeaba con una mano, le pasaba la lengua en todo lo largo, se metia los huevos, y se volvía a meter mi pene hasta el fondo, así estuvo por un rato, hasta que sentí que me venía, por lo que le avise, pero ella me agarró de mis nalgas y se lo metió hasta el fondo, cuando no pude aguantar más me vine en varios chorros como nunca me había venido, acto seguido se levantó, me dio las gracias y se fue como había venido.
Yo me quede pensando en lo que había pasado, no entendía que lo que había pensado sucedió en la realidad. Me tenía que sacar las dudas y me puse manos a la obra.
Salí del baño y me senté en mi escritorio, se escuchaban los gritos de Laura y Estela que se estaban tirando con artillería pesada, yo me concentré en Estela y le dije mentalmente que se tranquilizara, que no gritara más, al segundo sucedió; luego le dije que trate de ser más amigable con Laura y que se pongan de acuerdo por las formas de pago y entonces sucedió, ya que Laura salió de la oficina con una sonrisa, buscando la libretas de cheques. Al rato salieron de la oficina y Estela se despidió estrechando las manos de las chicas y cuando llegó a mi, me dio un cálido beso cerca de la comisura de los labios por lo que me puse colorado y me tuve que aguantar las cargadas de mis compañeras. Luego Laura nos explicó que de repente su amiga cambió su forma de proceder y se pudieron poner de acuerdo.
Ahí me di cuenta de mi poder sobre Estela, pero pensé funcionará con otras personas?
Y valla si funcionó, pero eso es motivo de otro relato
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