Índice » Dominacion » En el convento

Por tremenda a los 14 años me enviaron a un internado, allí el primer día me porté mal y me llevaron al correctorio. Una monja me pidió que me desnudara, me negue pero otras cuatro monjas me inmovilizaron y me desnudaron totalmente, y la mayor me dio una zurra tremenda. Quede llorando sola de humillación y de dolor al concluir el castigo. Comencé a sentir frio y al rato entró una monja de unos 40 años y me dijo sígueme. La segui desnuda y temblando, me llevo al baño y me obligo a bañarme con agua helada. Temblaba desmesuradamente y me llevo a una habitación. Allí estaban las otras 4 monjas totalmente desnudas. "Acuestate" me dijeron, lo hice y una de ellas me tomo de las muñecas, y otras dos tomaron mis tobillos y abrieron mis piernas, colocaron algo en mi pubis, yo seguía temblando de frío y de miedo, rogandoles que me dejaran. La monja mayor se acerco a mi y comenzo a lamer mi vagina, sentí repugnancia y luche por zafarme, pero al poco tiempo estaba agotada. Todas se turnaron para chupar mi clítoris y mis pezones, después de un largo rato comencé a sentir placer, ya no me opuse más y pronto llegue a un fuerte orgasmo. Nunca había sertido nada tan rico en mi vida. La superiora dijo al verme acabar: "Naciste para puta, y eso es lo que vas a ser". Poco después entro un hombre, estaba a punto de llegar a un orgasmo cuando lo vi junto a la cama totalmente desnudo. Su pene estaba erecto y era enorme. Fui sujetada nuevamente, y aquel desconocido se montó sobre mi y me desvirgó de un empellón y comenzó a cogerme, pero acabo poco después eyaculando en mi boca, diciendome que me bebiera su semen o me castigaría. Días después lo vi dando misa y supe que había sido desflorada por un sacerdote. Hable con mis padres pero no creyeron nada, al saber de mi acusación las monjas se la tomaron conmigo y me hicieron violar por jardineros, choferes, plomeros, y obreros del convento. "Naciste para puta y es lo que ahora eres" me decían siempre. Durante 4 años fui sometida sexualmente por ellas, al principio lo detestaba, pero poco a poco me empezo a gustar, y me entregaba a hombres o mujeres por igual, haciendo todo lo que me pedían por satisfacerlos. Ahora soy amante del cura que me desfloró, quien me pervirtio y me entreno para satisfacerlo plenamente. No se si es bueno o malo lo que hago, pero me satisface plenamente.

escrito por Anonimo
Añadir a meneame Añadir a del.icio.us
¡Puntúa este relato! ¿cuantas estrellas merece?


Menú privado
Envianos tu relato erótico
Webs Amigas