Mi esposa es una morena hermosa, de pelo corto, y nalgas preciosas, ocupa el cargo de finanzas en un banco de Sud América, recientemente le impusieron un nuevo jefe, la anterior era mujer, Felipe que asi se llamaba era un hombre más joven que ella lo cual le irritaba, la relación no era la mejor que debe existir entre un jefe y su subordinada. Un día él la grito delante de toda la oficina de fianzas, resaltando uno de sus errores, a lo cual ella decidió vengarse, regresó a casa al mediodía, y se puso una tangita color caramelo, y un ceñido pantalón crema, que transparentaba su esplendoroso trasero, no bien regresó al banco ingreso a la oficina de Felipe, la cual cerró para tratar el tema de los gritos personalmente, se acerco a él, y con la excusa de apreciar una foto familiar se volteo y le coloco las nalgas casi en el rostro, Felipe, no tenía como no mirarlas, ahora era él quien se avergonzaba. Las nalgas de Elita, eran simétricas perfectas, partidas por la tangita, a Felipe, sólo le quedo mirar, Elita seguía volteada demás había apreciado la foto, de pronto sintió el reuido del cierre y pudo imaginar la paja que Felipe se hacía con su trasero.No se atrevío a tocarlo, cuando sintió de nuevo el cierre, Elita volteó y lo vío colorado, sólo en ese momento se dió media vuelta y le susurro en el oído, podemos llevarnos mejor ...viste.
Por la noche, él la llamó tres veces, pero Elita estaba montada sobre mí contandome su azaña.