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ADRIAN

Lo encontre en una de estas tiendas de videos.   Era mexicano de tamano medio con la cara guapa y un poco gordito como me gusta.   Entre su cuarto, saco la suya y la chupe contra la pared.  Como normal en este tipo de situacion no hablamos de todo.  Me gusto pero no fue nada especial.  Despues, le di mi numero, no se porque.  Normalmente, no doy mi numero a mucha gente y de todos modos, casi nunca alguien me llama desde la libreria, quiza por ser puras bugas.  Ademas, no voy mucho por alli porque prefiero gozar un hombre solo y en privacidad.  En este occasion, tuve mucha suerte cuando el me llamo dos o tres semanas mas tarde para empezar nuestra fuerte amistad. 

Trabajaba como cocinero, pues normalmente solo podia visitarme lunes—la noche mas tranquila en el restaurante y llego muy tarde: alredor de la medianoche.  No puedo decirte como me calentara recibir las llamadas suyas.  Cuando me advertio de su incipiente llegada, pusiera todo listo para mi varon.  Si tuviera una pareja, quiza no lo dio satisfecho porque siempre llego muy listo para mi.  Por eso, queria estar listo para el.  Prendiera la luz afuera y dejara la puerta de atras abierta.  Cerrara la puerta de la cocina asi que mis companeros de casa no lo viera o oyera entrar si despertararon.  Me puse desnudo en la cama boca abajo esperandolo con la luz baja en mi cuarto.  Me calentaba un monton esperandolo un rato, corazon latiendo, desnudo. Se dice “ausencia hace que el corazon crezca mas.” Tambien la verga.  Fuera frio si no la tuviera tan cachondo cada vez.  Siempre los dos nos pusimos super ardiente y nunca pero nunca tuvimos sexo malo.  No puedo decir este de ningun otro.   No se porque, quiza porque mi anticipacion crecio tanto esperandolo desnudo.  Quiza porque el me pensaba toda la noche en el restaurante vacio las lunes.  Todavia puedo oir su llegada: el ruido de su motor, el motor extinguido, la chirria de la salida del cerco, sus pasos en la escalera, abriendo la puerta, el clic de la luz apagada, sus pasos en la cocina, volviendo el nob de mi puerta interior, su silencio al verme esperandolo desnudo y pues su gemidos de descansio y placer mientras se quitaba las zapatos.  Siempre me fingia estar dormido cuando me comenzo acariciar la raja pero me desperte cuando su palo conseguio enfrentarme.  Lo chupara lo mas tiempo que podiera. Era muy varon y siempre me volteo para tomarme de atras.  No muy grande la verga pero muy dura y me dio muy satisfecho. Su respiracion en mi oido cuando me penetraba a lo profundo.  Lo complace en todo que pude.    Seguimos asi por mas que ano y medio cada lunes.  Nunca extranamos el encuentro aunque fue imposible por culpa de estar enfermo o en otra ciudad. Y cuando esto se paso, tratamos de hacer una noche substituta.  Muy regular andamos. Me hizo muy triste cuando se desparecio.  Nunca he encontrado un otro majo quien me dijo tanta satisfaccion y tan regularmente.  Ojala que un tal otro lo remplaza, seas tu?

escrito por anonimo
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