Esta historia ocurrió la segunda vez que lo hicimos. Éramos niños, 14 años, solíamos con la gente del barrio a jugar bien tarde en el verano, las escondidas era el favorito de todos. Eran cerca de las doce de la noche cuando a mi hermana le toco contar, por esas cosas me escondí detrás del portón de una casa que estaba desocupada, tenia una pequeña abertura que hacia posible la entrada, era un lugar bastante secreto. Cuando entro me doy cuenta que tras mío venia Alfredo, nos ocultamos esperando no ser pillados. Mientras yo me asomaba para ver si alguien venia, todo esto en posición cuatro patita, sentí que por detrás Alfredo acercaba su cuerpo al mío demasiado cerca, obviamente supe entender sus intenciones. Yo levante mi culito, tierno de esos entonces, y deje que el me bajara un poco el short. Sentí como su verga caliente se deslizaba por mis glúteos. Yo mismo moje con saliva mi ano y el la metió toda para adentro, al principio solía ser algo difícil pero con el tiempo descubrimos que la saliva en abundancia ayuda mas. Mis amigos pasaban por afuera corriendo y saltando mientras el juego continuaba. Todavía recuerdo que para mi esa sensación era demasiado buena, no quería que nunca me la sacara, quería para mi su verga en cada momento. Su escaso semen, en ese entonces entro en mi interior, pero se deslizo por mis muslos cuando me pare. El se fue inmediatamente, y yo me quede un rato para limpiarme y luego salí. Fue el turno de Juan para contar, Alfredo me tomo de la mano y me llevo detrás de unos arbustos a una cuadra mas allá, el lo tenia bastante preparado, mientras todo corrían para un lado, nosotros hicimos lo contrario. Fue hay donde me toco mi turno, como desesperado se saco su pantalón y me ofreció su culito para mi, el se tendió boca abajo, y yo lo penetre, recuerdo que el se movía alocadamente mientras me decía que le encantaba tenerla adentro, me fui casi de inmediato, y con esa rapidez nos arreglamos para seguir jugando. Por lo general nuestras primeras relaciones fueron de esta manera, rapidas y sin mucho preámbulo, pero con el tiempo nos dimos tiempo para concernos.
Siento que Alfredo fue un gran amor, a pesar que seguimos caminos distintos, lo recuerdo con cariño y admiración, solo con mi actual pareja, que es mujer, he logrado tanta complicidad, entrega y deseo.
Escribir esto ha sido bueno, de alguna manera este gran secreto esta siendo revelado y es bueno y ha nacido una curiosidad enorme por saber donde estará Alfredo, se que es fácil saberlo, pero prefiero que el azar, ese mismo que nos junto, nos reúna otra vez.
Nota: Las categorías sexuales no existen cuando se cree en el amor, solo te entregas de esta forma cuando este sentimiento es real y palpable, si es mujer u hombre, es lo de menos.