Estrellas Porno
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Llovía a cantaros y salí del trabajo, en la entrada esperaba uno de los obreros y le ofrecí llevarlo a la parada, pero había una tranca tremenda, y le ofrecí llevarlo más tarde y lo invite a merendar algo en mi casa. Estaba empapado y le dije que se desvistiera para secar su ropa, mientras me desvestía para colocarme ropa seca. Al verme desnudo su pene comenzo a erectarse, y yo lo mire fascinado y sorprendido, notando como mi pene se erectaba también. José lo noto y termino de desvestirse, lo mire turbado y avergonzado, y el se acerco a mi y me beso ardientemente en los labios. y quede paralizado, y asustado, con aquel beso que fue precedido por las más divinas caricias que había sentido en mi vida. Respondí a sus besos y poco a poco fui conducido a mi habitación. José me acosto boca abajo y siguio acariciandome con sus manos, lengua, y labios, dedicando especial atención a mi trasero. Al sentir su lengua en mi ano, supe para que había nacido, y grite de gozo levantandole mi trasero. Poco después recibí en mi uno de sus viriles dedos, luego otro, y después un tercero. José se monto sobre mi y me penetro suave, viril, y lujuriosamente. Mi cuerpo se resistió un instante y cedió con un dolor punzante, y mis gritos de placer, pues llegue al orgasmo en ese momento. Poco a poco el dolor desapareció mientras yo gemía y gritaba de placer debajo de aquel magnifico obrero, quien desde ese día ha ido construyendo un mundo de placeres desconocidos para mi. Hoy cuando nos ven juntos en la playa, no creo que a nadie escape el hecho de mi cuerpo delgado, bien hecho, rubio, y depilado, es de el bello, fuerte, y viril negro que camina a mi lado.

escrito por Anonimo
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