Esta es una historia inconclusa.......... Hace aproximadamente 6 años llevaba una relación muy clandestina con Alfredo, un amigo que ocasionalmente nos veíamos. Nuestro cariño se basaba en nuestra gran amistad cuando éramos niños y es aquí en nuestros cortos años se inicio lo que seria mi gran placer de infancia. Con Alfredo jugábamos mucho en los árboles y hacíamos guerras donde por lo general el atrapar a la “presa” era la intención. Esto lo hacíamos con varios amigos sanamente. Una vez solo estando el y yo, nos comenzamos a perseguir en el gran pino que esta en mi vecindario, muy frondoso además, subíamos y nos encaramamos en lo mas profundo de ese árbol hasta que me atrapo, debo confesar que siempre había algo extraño entre el y yo, pero nunca pensé que seria lo que les voy a contar. Al atraparme fuertemente por la espalda sentí como su pene erecto, para entonces su ya crecidote pene, se apegaba en mi culo, inmediatamente me hice el molesto y todo paro, a pesar que eso me había excitado mucho. Al rato después de hacernos los desentendidos fui yo quien comenzó con las perseguidas, pero el muy hábil me atrapo otra vez, esta vez hice “resistencia “ que consistía en moverme presionando mi culo con su pene, cada vez era mas placentero, su punta justo en mi ano, la podia sentir muy bien a pesar de la ropa. Intercambiábamos posiciones hasta que en el momento que el me tenia, bajo mi buzo y pude sentir el calor abrasador de su falo entre mis glúteos...Ohhhhh, todavía lo recuerdo como era esa sensación. Sin saber bien lo que hacíamos tome su pene con mis manos y la pude sentir toda, era mas grande que la mia y arqueada hacia la derecha, me incline hacia delante totalmente receptivo para que me penetrara y asi lo hizo. El con mucha delicadeza fue metiendola de apoco, era increíble sentir como cada centímetro entraba en mi, yo con mis manos palpaba sus testículos y el tronco de su pene y mi ano para sentir como me penetraba, debo admitir que fue lo mejor que me paso, me clavo entero hasta los testículos. Mientras ocurría todo esto podía ver a las personas que pasaban por debajo de nosotros sin sospechar lo que nosotros hacíamos allá arriba en ese árbol. Entre clavadas se fue, su leche entera en mi ano, luego el se dio vuelta y me ofreció el suyo, yo lo penetre.....recuerdo los aromas, sus movimientos, sus latidos.....mientras su semen se me chorreaba por mis piernas. Esa fue la manera en que comenzamos nuestra experiencias, que fueron muchas además. Ahora yo estoy casado, se que el tiene una novia. Mi lado “Homo” esta apagado no necesito de mas hombres, prefiero mi mujer, pero debo admitir que cuando lo recuerdo y lo veo siento aun el olor a pino.
Luego le contare otra de mi infancia , mis primeras.