Me había conectado al chat de gays. Me encantaba hacerlo, que me contaran sus fantasías mas salvajes. Pero un dia, Felipe quiso que nos vieramos. Me atraía la descripción física que me dio de él. Pero yo estaba nervioso, porque nunca lo había hecho con un hombre, pero finalmente accedí. "Solo hablaremos" le dije.
Cuando nos encontramos, el dijo que yo le gustaba mucho. Caminamos por un rato, hasta que me condujo hacia un sendero peatonal oscuro, ya eran las 7 de la noche y no había nadie por ahí. Yo sabía lo que ibaa pasar. Finalmente me dijo "Y que, no nos vamos a dar ni un beso?" yo le dije que claro, y comenzamos a besarnos apasionadamente. Me apretó hacia él, y podía sentir su verga erecta. Metí mi mano en su pantalón, era la primera verga que tocaba. Le bajé los pantalones, y con el miedo deser descubierto por alguien, comencé a mamársela. Luego él hizo lo mismo, y luego me dio vuelta y comenzó a penetrarme. Me encantaba. Yo estaba arrodilladomentre los matorrales, y podía sentir su verga que entraba despacio, pero poco a poco comenzaba a entrar más rápido. Sentía sus huevos estrellarse contra mi culo. Luego sentí una gran calidez, y me dí cuenta que se había venido. Me confesó que hacía tiempo no se sentía así. A pesar de que era tarde, queríamos seguir. Quería volvérsela a mamar. Pero acordamos encontrarnos otro día en su casa, donde puediéramos hacerlo con más comodidad. Pero esa vez es la que más recordaré, por haber sido mi primera vez, porque me hizo sentir su verga erecta, entre los matorrales.