Estrellas Porno
Índice » Gays » Escandinabo

Eran cerca de las ocho y cuando iba a bajar la barrera de la tienda apareció un chico de aspecto nórdico. Era maduro, bastante musculoso, con el pelo rapado y un español perfecto. -Siento llegar tan tarde pero necesito un traje para una boda mañana. En el aeropuerto me han perdido mi maleta y voy a tardar en recuperarla. Al ver semejante macho, no me negué porque me había puesto muy caliente y quizás podríamos relajarnos más tarde en la trastienda. -De acuerdo pasa. De todas maneras voy a cerrar la puerta para que estemos más tranquilos. Le enseñe diferentes trajes y me pidió si podía probarse alguno. Le dije que sí y nos dirigimos al probador. Al llegar se quitó la camiseta y los vaqueros. Se quedó en calzoncillos, momento en el que pude contemplar sus músculos y una barriguita incipiente, que me daba mucho morbo. Su pecho era peludo y tenía un tatuaje alrededor del brazo derecho. Ni que decir tiene, que no podía apartar mi mirada de su paquete. A él le gustaba que le observase pero no dijo nada. Se probó los trajes y al final se decidió por uno de color azul marino que le sentaba perfectamente. Me encantaba su culo y al verlo con aquel traje me puse muy cachondo. Deseaba mamar aquel rabo y que luego me follará hasta correrse. -Está bien. Me llevaré éste-dijo Sven, que era como se llamaba el dueño de semejante tranca que se marcaba dentro de aquel calzoncillo que, por cierto, me moría de ganas de bajarlos. Cuando se quitó el traje, otra vez en calzoncillos, vino a donde yo estaba. Se puso delante mía (yo sin saber que hacer o decir) me sujetó la cabeza, me tiró al suelo y dirigió mi cabeza a su paquete: -¿Te gustaría mamarla? ¿no es cierto? He visto como te empalmabas al verme en calzoncillos y tú no estás nada mal. Me gustaría follarte así que ya puedes bajarme los calzoncillos que me muero por taladrar tu culo. No tengo mucho tiempo, será rápido... No me lo pensé dos veces y se los bajé y me metí su polla en la boca. Con la lengua recorrí todo su nabo desde la base hasta el capullo e iba alternanado mamadas suaves con rápidas hasta que aquella tranca se puso muy dura. Me pidió que me bajara los pantalones y me metió dos dedos a la vez que me masturbaba. Yo giraba mi cabeza para que Sven pudiera meterme su lengua en la boca. Con la mano le hacía una paja para que no se le bajará mientras me preparaba el culo. Cogió un preservativo del bolsillo, se lo puso y metió sólo el capullo de su nabo. Me cogió en brazos y me subió al mostrador de espaldas a él. En ese momento empujó su polla hasta el fondo y se mantuvo un rato con un mete saca fantástico. Era tan fuertes sus embestidas que a veces se salía la polla y me golpeaba con los huevos mi culo dilatado. Me dió la vuelta, de cara hacía él, y me volvió a sodomizar como un auténtico macho. De vez en cuando se metía mi polla en su boca, mientras seguía metiendo su polla hasta el fondo. Yo no pude más y me corrí en mi pecho. Eso le debió poner muy caliente porque no tardó en sacarse la polla y correrse en mi pecho. Se apartó , no me dijo nada, se vistió, recogió su traje y la targeta de crédito (por eso sé que se llama Sven) y salió apresurado de la tienda. A mi me dejó tumbado en el mostrador con su corrida en los pezones y alucinado por el polvo que me había pegado aquel tío. Al rato reaccioné, me quité con un pañuelo los restos de su corrida y la mía me vestí y salí de la tienda. Cuando cerraba la puerta, vi pasar a Sven cogido del brazo de una tía de aspecto nórdico que debía ser su mujer. Ahora entendía sus prisas. Sven me sonrió y vi como se alejaban por el paseo. Desde entonces, siempre dudo a la hora de escribir la palabra escandinavo. ¿Será que el nabo de Sven me confunde?.

escrito por Anonimo
Añadir a meneame Añadir a del.icio.us
¡Puntúa este relato! ¿cuantas estrellas merece?


Menú privado
Envianos tu relato erótico
Webs Amigas