Hola Luego de leer en varias oportunidades estos estupendos relatos de experiencia, he decidido contar la mía, quizás no sea la mejor pero de verdad fue en ese tiempo algo maravilloso. Trabajaba como empleado en una importante empresa de turismo en la capital y en nuestro trabajo casi no tenia horario, por lo que permanentemente nos quedábamos sin almuerzo. Nuestro jefe decidió entonces pedir almuerzo a un casino que existía para otra empresa en el mismo edificio. Fue ahí donde conocí a este joven, muy atento, alto, delgado, blanco y de una piel muy suave sin bello. Comenzó a ir a dejarnos el almuerzo a nuestra oficina, iba al momento que lo llamábamos – en esta empresa trabajaban 5 personas en esta área, pero los que pedíamos almuerzo éramos 3, ya que éramos lo que trabajábamos en el Aeropuerto y llegábamos a la oficina a des hora. No siempre llegábamos juntos a almorzar, algunas veces llegaba primero o ultimo. Octavio, el nombre de este joven, era muy atento con todos y al principio nada demostraba en su forma de ser distinta – sin embargo con el tiempo me fui dando cuenta de algunas actitudes preferenciales hacia mi, que si bien no fueron claramente demostrativas, si dejaban algún indicio en sus intenciones futuras. Generalmente la oficina se cerraba a la hora de almuerzo por 3 horas, esto significaba que cuando almorzamos ahí, algunas veces lo hacíamos solo, creo esto observo Octavio en mi ya que en un momento que le solicite el almuerzo llego muy rápido y se puso a entablar una conversación conmigo. Como después de almuerzo me recostaba en el sofá para descansar, el se acerco y se sentó en la mesa de centro, muy cerca de mi. Poco a poco puso su mano en mi pierna, yo le deje para ver que quería hacer y sin parar de conversar el tema que teníamos, fue corriendo su mano hasta llegar muy cerca de mi bulto, grande fue mi sorpresa que en ese instante se paro y se fue rápidamente. Esta actitud de el me dejo descolocado porque de verdad era primera vez que se me presentaba una situación así. Esta me dejo muy confuso el resto de la tarde hasta que recibí su llamada poco antes de retirarme de mi trabajo – me pregunto si estaba molesto con el por su actitud, le dije que me había sorprendido pero no estaba molesto y de verdad que no lo estaba y no lo sabía por que. Pasaron algunos minutos cuando llego a mi oficina y me dijo si podíamos hablar, le dije que si, que me esperar un momento lo que estaba haciendo – ya había terminado mi trabajo pero me puse hacer algo para poder observarlo discretamente y prepararme para lo que podría venir. En eso momento me encontraba solo porque todos ya se habían retirado por lo que opte por cerrar con llave y pedir que me acompañara a la oficina de abajo. Inmediatamente que bajamos se me acerco, me puso a contar de su emoción de estar cerca mío al tiempo que ponía una mano muy suavemente en mi bulto. Me dijo que hacia más de un año que esperaba este momento pero no se atrevía a decir nada ya que como éramos casados, pensaba que me molestaría. A cada instante que me hablaba notaba que el tema me estaba gustando y mucho, poco a poco le fui respondiendo sus caricias hasta que sin darnos cuenta estábamos desnudos uno junto al otro – en ese instante ya me tenía el pene muy fuertemente apretado, que a esa altura lo tenia muy duro y yo de verdad que sentía una sensación indescriptible – fue en ese instante que poco a poco se fue dando vuelta hasta poner sus nalgas frente a mi pene, el se había lubricado sin yo darme cuenta y mi pene se resbalaba entre sus nalgas muy blancas, suaves y sin bello- nos quedamos un largo rato en ese juego, de repente en este rose, mi pene se detenía en su ano y aprovechaba para empujarlo hacia dentro sin penetrarlo, mientras este juego se producía por largos momentos, el tomaba mis manos y las ponía en su pene. Esta experiencia de tomar el pene de un hombre fue nueva para mí y al principio fue chocante, pero luego me di cuenta que era parte del juego y muy necesario. Estuvimos en ese juego un largo rato hasta que me confeso algo que de verdad al principio me costo creerlo, pero luego me di cuenta que era verdad, nunca antes había sido tocado por hombre alguno, cuando muy pequeño creo que de 9 años, un tío le había pedido que le tocará su pene bajo amenaza y el había accedido por miedo. En todo este juego, estábamos parado al lado de un escritorio, fue entonces que decidí inclinarlo para penetrarlo – accedió no sin antes pedirme por favor que fuera despacio ya que sabia que le dolería y estaba muy estrecho - Toque suavemente su ano, su lubricación mas el liquido lubricante de mi pene permitió que estuviera muy suave y dilatado - se lo abrí y le introduje un dedo y comencé a penetrárselo suavemente a manera que se fuera acostumbrando a ser penetrado – luego de un rato y viendo que su interior ya estaba dilatado le puse la punta de mi pene en su entrada – la sensación fue incomparable, suavemente lo fui penetrando y ahí me di cuenta que era verdad lo que me había contado, tenia un ano muy estrecho y la penetración, aunque estaba lubricada, se hacia muy difícil, mi pene, que en ese momento se encontraba muy duro, se fue introduciendo poco a poco, sentía como las paredes de su ano me lo apretaban fuerte hasta que sentí en su interior el fin - aunque el gemía de dolor no quiso esquivar en ningún momento la penetración, mi pene, que en ese momento lo tenía durísimo, si bien no es largo (14cm), si es bastante grueso, sabia que tenia que dolerle, sin embargo era tanto su deseo de tenerme y recibir mi leche que se quedaba quieto hasta que se lo penetre totalmente Una vez logrado mi objetivo y sentir sus fuertes apretones de su ano en mi pene, poco a poco y evitando no ser brusco para que no le doliera, logre establecer un ritmo de penetración y aceptación tan grande que hubiese deseado no haber acabado nunca, sentía como mi pene era fuertemente apretado. Poco a poco fuimos un ritmo desesperado, en algunos momentos que me quedaba quieto, sentía como mi pene era apretado por las paredes del ano, sentía en la base de mi pene una sensación de arranque indescriptible. No era la primera vez que penetraba, ya lo había hecho en varias oportunidades con mujeres por el ano, pero de verdad que esta experiencia fue única e incomparable. Desconozco el tiempo que estuvimos en este ritmo ya que por mi experiencia de macho, había aprendido muy bien a retenerme para evitar de acabar rápido y extender al máximo eso momentos, esto permitía que mi pene se endureciera más y fuera insensible, lo que permitía que Octavio gozara de gran forma esta penetración, hasta que llego el momento final – no me había dado cuenta que con toda esta sensación, en un momento le había tomado fuertemente su pene que estaba muy duro y lo estaba masturbando. Con esa penetración sensacional comenzó el momento final y mientras mas yo movía su pene hacia atrás y hacia adelante, mayor era la sensación de acabar que tenía - sentía correr por todo mi cuerpo una fuerte energía que terminaba en la punta de mi pene, sentía su cabeza agradarse por momento, esto lo sentía Octavio, porque en un momento me pidió que lo penetrara hasta el fondo y mantuviera un momento mi pene quieto porque quería sentir mi gran cabeza en su interior, esto lo pude soportar un instante ya que en ese momento sentí correr con gran fuerza dentro de mi pene la leche – el gran momento había llegado, expulse con gran fuerza toda mi leche en su ano, creo que el debe haber sentido una gran sensación ya que dejo escapar un gemido de mucho agrado, apure con fuerza el ritmo de penetración porque quería entregarle hasta la ultima gota – a cada instante que saltaba mi chorro sentía como su ano mas se dilataba como queriendo hacerme espacio para que cupiera toda mi leche, en ese momento el también dejo escapar su leche entre mis manos. En esta primera oportunidad y a pesar que nuestra pose no era cómoda, me quede largo rato con mi pene en su ano y en ningún momento sentí una sensación de expulsión como ya lo había sentido con algunas mujeres, creo que el no quería que se lo sacara y de verdad yo tampoco lo quería hacer. Esta experiencia fue la primera de muchas que tuvimos y en diferentes poses y lugares, nuestra relación era casi perfecta, sentía que tenia a mi lado una persona que acaparaba mi mayor gozo, cada penetración era diferente a la otra y en cada oportunidad que dejaba escapar mi leche en su ano la sensación era inmensa. Con el tiempo también comenzó a mamármelo y se convirtió en un maestro en estas artes, lo hacia muy suave y cada vez sentía como si del cerebro me bajaba por la espalda un fuego indescriptible, me sacaba toda mi leche y se la tomaba, no dejaba escapar ni una sola gota – en muchas oportunidades, era tanto lo que me excitaba, que acababa en su boca y no paraba de mamármelo hasta dejarlo nuevamente muy duro y en ese instante decidía sentarse sobre mi pene, o que yo lo penetrara boca abajo – se acostumbro a gritar cada vez que lo penetraba, por esta razón prefería estar en esta poce para así no hacer tanto ruido. Nos acostumbramos a encontrarnos casi todos los días por espacio de casi un año, hasta que un día sucedió lo que nunca pensé que sucedería. Estábamos en pleno de caricias en la cama cuando el paso sus dedos por mi ano, no niego que en varias oportunidades lo había hecho y sentía una agradable sensación pero como parte del juego de pre – penetración, pero en esa oportunidad no se porque fue diferente. Al principio me molesto un poco porque no era la idea pero el insistió muy suavemente como en general eran sus caricias - yo por mi lado y como fue al principio de nuestra relación, decidí esperar que haría, pero grande fue mi sorpresa al momento que me dio suavemente vuelta hasta ponerme de boca, en esos instante quería huir rápidamente de ahí pero a la vez sus caricias se hacían mas suaves y mas intensas hasta que sentí que paso por mi ano un poco de lubricante y metió suavemente su dedo en mi , la sensación de esa pequeña penetración bastó para que sintiera una inmensa necesidad de ser penetrado, el se dio cuenta de esto y se monto encima mió y puso la cabeza de su pene en el borde de mi ano. La sensación que sentí nunca la he vuelto a sentir. El siempre fue una persona de unas suaves caricias y en esa oportunidad no dejo de hacerlo - no tuve necesidad de pedirle que tuviera cuidado ya que el sabia lo que significa ser penetrado por primera vez y su pene muy duro le sentí penetrando mi ano con mucha ternura, me dolió y mucho al principio pero ese mismo dolor fue cambiando a un gozo indescriptible, finalmente sentí su delgados pero duro 16cn de su pene dentro de mi – comenzó su ritmo, estoy seguro que quería que yo sintiera lo mismo que el sentía el cuando yo lo penetraba, suave pero firme, sentía como llegaba al final de mi ano, sentía su dureza pero también su suavidad en su piel, su pene tenia una piel extraordinariamente suave y esa suavidad la sentía en mi interior. No se cuanto tiempo estuvo sobre mi, casi no sentía su peso, solo sus caricias, mi pene, muy duro en esos instantes se poso en un lugar que permitía con el movimiento sentir una agradable masturbación - hasta que el metió su mano para tratar de tomarlo y masturbarme, eso hizo que yo levantara mi ano y recibieran su fuerte penetración. Esta acción apuro su ritmo hasta lograr acabar con fuerza en mi interior - recibí toda su leche hasta el fondo – sentí en el interior su leche caliente y los impulsos que le producía estar acabando dentro de mi. Una vez que me dejo hasta la última gota de su leche, siguió penetrado en mi - poco a poco, como no había acabado y seguía sintiendo un gran deseo, opte por iniciar un suave pero sostenido moviendo a un ritmo que el asumió – se levanto levemente para dejarme espacio y sin sacar su pene de mi ano, que lo sentía aun fuerte, logre al poco tiempo que volviera a estar duro. Grande fue mi sorpresa cuando nuevamente lo sentí, siempre penetrado, comenzar un ritmo suave pero sostenido de penetración – Como aun no había acabado, mi pene se mantenía muy duro y en cada roce con las sabanas lograba una delicia incomparable hasta que me llego el momento final para mí. Después de largo rato que el me estaba penetrando, también se dio cuenta que yo estaba por acabar y acelero el ritmo –En ese momento comencé a sentir una sensación que es muy difícil de explicar porque solo hay que sentirla – al momento que el nuevamente echaba hasta la ultima gota de su leche yo sería que también iba acabando pero no por mi pene si no que por mi ano – me embargo una rara pero exquisita sensación de acabar en el borde de mi ano y mientras más el me penetraba y largaba su leche, mayor era esa sensación, incluso me di cuenta que mi pene se había bajado y botaba lentamente la leche, pero la sensación de acabar no era por el si no por mi ano. De esto el también se había dado cuenta y luego me contó que en varias oportunidades lo había sentido de esa forma – fue una sensación de acabar tan exquisita de nos quedamos largo rato en esa misma pose, lo sentía sobre, sentía su aliento y su suave piel sobre mi espalda, no quería que sacara su pene de mi ano y de verdad que tampoco sentía que se le bajaba, cada cierto rato el hacia un movimiento de penetración y eso hacia que su pene se mantuviera firme aunque no tan duro. Un largo rato después le pregunte si le gustaría que lo penetrara y me dijo que si – cambiamos de posición y grande fue mi sorpresa al momento que el tomo me pene para mamarlo que este se puso duro casi al instante. El sin dudarlo me pidió que lo penetrará lo mas fuerte que pudiera y así lo hice, apenas lubrique su ano y se lo introduje lo mas fuerte que pude, creo que le dolió bastante porque pego un fuerte grito pero comenzó un ritmo desesperado de acelerar la penetración, su pene se mantuvo bajo, sin embargo el mió crecía por momento hasta que finalmente y muy pronto largue mi leche en su ano, el cuando sintió esa sensación de entrega, abrió con sus dos manos sus nalgas para que la penetración fuera al máximo – en ese momento y como en muchos anteriores, cuando el soltó sus nalgas, sentí que mi pene quedaba aprisionado con tanta fuerza que parecía que me lo arrancaba de su base. Creo que esa penetración de ambos a sido única en nuestras vidas. Nos acariciamos por largo rato hasta que nos quedamos dormido. Esta experiencia de penetración fue la primera y la ultima que tuve en mi vida, un par de meses después y por problemas ajenos a nuestra amistad, tuvimos que alejarnos. Siempre pienso en esos momentos maravillosos que pasamos junto y de verdad me gustaría volver a tener una persona como el, han pasado casi 20 años y me gustaría volver conocer a un joven de esas características, he llevado una vida normal y mi secreto por primera vez lo cuento, me gustaría volver a penetrar un ano tan hermoso como ese y por que no también ser penetrado, la sensación que sentí en esa oportunidad fue única en mi vida y me gustaría volverla a sentir. Les dejo mi correo jc2150@gmail.com si quieren escribir, estaré encantado de responder especialmente a alguien de esas caracteristicas