Índice » Gays » ¿Mi primera vez fue con un no vidente?

Fue un día caluroso. Se aproximaba el atardecer. Caminaba por la avenida corrientes, en la capital federal. Transitaba mucha gente en ambos sentidos de la vereda. Fue un día martes. El calor era sofocante.

 Trataba de caminar por la sombra para evitar el sol.

Cuando me aproximaba a la esquina de la calle Gascón, note que había un hombre parado, dispuesto a cruzar, con el transito vehicular en marcha. Era no vidente, pues tenía el bastón plegable. Me acerque para preguntarle si quería cruzar la calle.

 Era un hombre de entre 40 a 50 años, gordito, con barba. Le pregunte y me dijo que si, que quería cruzar la avenida. Me sujeto del brazo y juntos cruzamos. Al llegar al otro extremo, me dio las gracias. Entonces le pregunte si necesitaba algo mas.

Me pidió si lo podía acompañar hasta la casa, que quedaba cerca de ahí, pues con tanta gente le costaba orientarse. Caminamos por Corrientes hasta Salguero y luego doblamos por la calle Valentín Gómez. En el camino me contó cosas sobre su vida, sobre su soledad y me pregunto muchas cosas sobre la mía.

Unas cuadras mas adelante me aviso que ya estábamos cerca de su casa. Al llegar a la entrada me aviso que era ahí. Me invito a pasar muchas veces, hasta que acepte. Abrió la puerta y me pidió que pasara. Apoyo su mano sobre mis caderas y entramos.

Su casa se encontraba al fondo de un largo pasillo. Ya dentro de su casa, me invito a tomar algo. Solo le pedí agua. El se maneja con total naturalidad dentro de las habitaciones.

Luego de conversar un rato, me dijo que el al no poder ver, identificaba a las personas por el tacto, y me pidió si podía tocarme, para saber como era yo.

Yo realmente estaba nervioso, pero no me molesto la idea.

Me pidió que me parara. Empezó por mi cabeza, inspeccionando cada parte de ella. Siguió por la cara, palpando cada parte de ella. Brazos, pecho, espalda, piernas, me decía que así se hacia idea de cómo era físicamente. Me gustaba lo que me hacia.

Como yo no le decía nada el metía mano por todos lados, sobre todo mis glúteos.

Me decía “que flaquito que sos, tan peludo, tan obediente”. Yo tenía una erección que no podía ocultar.

En sus manoseos, paso por mi zona genital y noto mi estado,  sonrió y siguió adelante.

Cuando termino de examinarme me pregunto si no quería probar de hacerlo yo. Esta bien dije. El me vendo los ojos y comencé a revisarlo, aunque ya sabia como era el.

Lo toque por todo el cuerpo, evitando sus genitales. Entonces sujeto mi mano y la froto contra su miembro, que estaba grande y duro. Era la primera vez que tocaba un pene que no fuera el mío. Sentí como se acercaba a mi y me empezó a besar  la boca, mientras sujetaba mis glúteos. Yo lo abrace y seguí besándolo. Me besaba y lamia por todo el cuerpo. Lo dejaba que me haga lo que el quisiera.

Me quito toda la ropa, tocando hasta la última parte de mi cuerpo.

Me pidió que me arrodillara y llevo mis manos hacia sus testículos. Como pude le baje los pantalones. Le tocaba y besaba su pene. Podía sentir el olor y el calor de su entrepierna. Le baje el slip y lo masturbe. Con su pene en la puerta de mi boca, le dije que nunca había estado con un hombre. Me dijo que no importaba, que el me iba a enseñar. Empecé lamiendo el glande, la boquita de su cabecita, pase mi lengua por todo su instrumento, me lo metí en la boca, metiéndolo por todos los recovecos de la misma.

A veces en la mamada se me salía de la boca.

Lo quite de mi boca y mientras lo pajeaba chupaba sus testículos peludos.

El comenzó a agitarse y me pidió que lo regresara a mi boca y segundos después eyaculo dentro hasta la ultima gota. Pude saborear su semen antes de tragármelo todo. Todo el tiempo mantuve la venda en mis ojos. Le continué acariciando su pene ya flácido. Tenía mi pene erecto.

Me quite la venda y pude verlo desnudo. Me comenzó a masturbar, mientras yo lo acariciaba, entonces me pidió que fuera al baño y me lavara bien la zona anal. Fui al baño con mi erección a cuestas y realice su pedido.

Estuvimos hablando largo rato sentados en el sillón, desnudos, el recostado boca arriba y yo sobre el con mis glúteos sobre sus genitales. Me tocaba rozando mi pene, pero sin agarrarlo. Me decía lo que me iba a hacer. Que me desvirgaría el culito.

Me pidió que fuera con el hacia el dormitorio. Me acostó boca abajo en la cama, y comenzó a masajearme la espalda. Era una cama de una plaza. Rápidamente llego a mi zona anal. Con una mano sujetaba mis testículos y con la otra frotaba mi esfínter. Metió su lengua dentro de mi ano. Lo lamió durante largo rato.

Intento meter el dedo, pero como me dolía y no podía meterlo muy adentro por su estrechez, decidió retirarlo. Sentía ardor en la zona. Un momento después escuche que abría una mesita de luz que estaba al lado de la cama y sacaba algo. Escuche que abría algo y luego sentí como introducía su dedo en mi ano, esta vez con algún tipo de lubricante. Esta vez pudo meterlo todo. Yo ayudaba levantando mi cola. El dedo entraba y salía con facilidad. Luego fueron dos y hasta tres. Me coloco boca arriba y abrió mis piernas. Esta vez pude ver su pene erecto. Coloco un almohadón debajo de mi cola y se coloco sobre mí. Acerco su pene a mi esfínter y metió solo la cabeza.

Sentí dolor, pero me aguante. Su panza se apoyaba sobre mi cuerpo. Me penetraba más y más profundamente, mientras me sujetaba las caderas. Cada tanto lo retiraba y se ponía más lubricante. Me levanto y me puso en cuatro patas. Continuó metiéndola.

Nos paramos, me reclino y nuevamente entro en mí.

Mas tarde me apoyo en la cama boca abajo, con las piernas cerradas, y entrando y saliendo de mi, comencé a eyacular al frotarme con las sabanas, mas la presión de tenerlo a el sobre mi. Al mismo tiempo sentí su descarga en mi interior. Se quedo sobre mí besándome el cuello y sujetándome las manos.

Quedamos en encontrarnos una semana después. Cuando regrese a la semana siguiente se había ido. Pregunte a los vecinos y me dijeron que no había ningún no vidente, que era un hombre que había alquilado la casa y había vencido su contrato.

stvnprz00@gmail.com

escrito por Estevan
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