Índice » Gays » Sensacional Experiencia

Habia venido a cambiar de ambiente, en busca de trabajo, y aproveche la invitacion de un amigo para introducirme en la compañia donde el trabajaba. Luego, al pasar algunos meses y con algun dinero reunido, podria traer a mi esposa y mis dos hijos.

Tengo 41 de edad, y estaba acostumbrado a tener sexo con mi esposa diariamente, no es que sea un barbaro, pero era mi costumbre, aun, en los dias especiales en que ella, por su menstruacion no podia hacerlo, ella me hacia una paja. Se podran imaginar como me sentia, llevaba 21 dias exacto sin hacer nada, incluso ni me habia pajeado, asi que mis cojones estaban repletos de leche. Era sabado, y supe por mi amigo que ellos tendrian que ir al pueblo vecino a visitar unas amistades que habian tenido una perdida familiar, y no regresarian hasta tarde en la noche.

Pense: "esta sera mi oportunidad para pajearme". Estaria solo, y gozaria de un rato de placer. Pero mi sorpresa fue que el hijo de mis amigos, un chico de 19 se quedaria, asi que mi soledad no seria absoluta, pero de todas forma, entraria al baño, y aunque me demorara mas de lo acostumbrado, me sacaria mi acumulacion de leche.

Ariel (el hijo de mis amigos) con el cual yo compartia dormitorio, me saco de mis pensamientos, al escuchar su voz diciendome:

Luis (asi me llamo) tu debes estar desesperado por tener relaciones sexuales, no es cierto? (aquella pregunta me sorprendio, pues parecia que adivinaba mis pensamientos) de momento no supe que contestar, y medio que balbusee una frase que ni yo mismo supe lo que dije, pero mas fue mi sorpresa, cuando vi que Ariel, acercandose a mi cama, se sento a mi lado y comenzo a acarisir mi velludo pecho. Yo nunca habia tenido relaciones con hombre, por lo que fue un choque de sensaciones, pero sus manos eran tan suaves, mi deseo tan intenso que opte por cerrar mis ojos y disfrutar de aquel momento.

Ariel era un especialista con sus años, y cuando vine a ver, ya me habia quitado mis boxer y estaba desnudo completamente a mi lado. Yo me abandone a sus caricias, porque era mas fuerte mi deseo acumulado. Cuando senti su boca sobre la mia, medio que quise rechasarle, pero su mano izquierda se habia apoderado de la cabeza de mi pinga y ya mi resistencia era cada vez menor, cuando me vine a dar cuenta, mi lengua estaba jugueteando con la de el, y ya comence a tomar control dominante. Bese su cuello desesperadmente, como un sediento en el desierto que llega a un oasis. El un chico con experiencias gay, estaba a mi merced, y de su boca salian gemidos tremendos que enloquecian mas y mas mi sentir: hummmmmmmmm!!!!!!!!! ay!!!!!!!!!!! y mi lengua se metia en su oreja y el se extremecia de placer diciendo frases entrecortadas.

Volvio a buscar mi boca y esta vez la disfrute, y entonces fue el quie me acaricio mi cuello, y bajo hasta mis tetillas que ansiaban ser chupadas por aquella boca, yo resoplaba de placer, y el seguia bajando con su lengua hasta que llego a mi pinga extremadamente babosa por el disfrute obtenido, pero que ricura cuando senti su lengua pasar por la cabeza de mi pinga, fue mas fuerte de lo que yo pense, y sin poder aguantar, me vine entre suspiros y malas palabras: ayyyyyyy!!!!!!!!!!!!! cojones!!!!!! me vengoooooo!!!!!!!! coge mi leche puta malaaaaaaaa!!!!!!!!!!!! y grandes chorros de leche espesa y blanca brotaron de mi, y cayeron sobe su cara y mi cuerpo velludo. Fue una venida salvaje, como hacia tiempo no la tenia, el, con suavidad, y con su lengua, fue limpiando la cabeza de mi pinga, aquello me hacia extremecer porque me era dificil soportarlo, pero el continuaba suavemente, y cuando vine a ver, ya mi pinga estaba nuevamente en su boca. Yo disfrutaba, fue el entonces que me dijo: metemela, aquel pedido resono en mis oidos y calento mi cerebro, mi pinga se endurecio mas, y yo lo vire, y al ver su culo peludito, senti deseos nunca antes sentidos en mi, y doblandome, comence a mamar aquel culo, que cada vez se llenaba mas y mas con mi saliva y se dilataba. El gemia de placer, temblaba y con voz suplicante, casi lastimera me decia: ay papi meteme tu pinga rica, ya no puedo mas, aquello me enloquecio y le presente mi pinga en la entrada de su culo, y el mismo, con sus momimientos se la fue metiendo, y yo ayudaba. Fue maravillosa aquella metida, cuando senti sus nalgas contra mi cuerpo, me tire sobre el, y comenzo la gran singada. El no aguanto mucho, era demasiado para sus emosiones, y entre fuertes movimientos y ayes, supe que se venia, aquello me enloquecio, y comence con movimientos rotativos muy fuertes, y al escuchar su voz diciendome: ay papi, dame tu leche, llename el culo, damela. Aquello era maravilloso, me prendi de su cuello en un beso eterno, y le deje entrar mis torrentes de leche, el dado su juventud, al sentir eso, nuevamente, entre gritos y suspiros se vino. Fue maravilloso. Ahora, cada dia, como dormimos en el mismo dormitorio, y tarde en la noche, y a veces cuando ya estoy dormido, me despierto y es porque el tiene mi pinga en su boca. Me he acostumbrado a sus caricias, el sabe que yo soy de singar cada dia, y me complace. Es una gran experiencia. Creo que cuando mi esposa llegue, tendra que compartirme entre ambos, porque el es un gran mamador que sabe como sacarme la leche.

escrito por Anonimo
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