Hace poco entré a trabajar con mi flamante titulo de ingeniero en petroleo en una empresa que me destinó a un campo de exploración en una zona desertica de la Patagonia (Argentina).
El primer dia que tuve contacto con mi Supervisor la pasè mal.
Era un ingeniero de unos 38 años que tenia fama de ser muy exigente y de perseguir a quien se lo ponia entre ceja y ceja.
A los pocos dias comprobe que me habia elegido como victima.
Nada de lo que hacia estaba bien y me criticaba cruelmente.
Me hacia quedar despues de hora para darme discursos muy tediosos y tareas suplementarias.
Una noche nos habiamos quedado hasta las 23 hs y despues del discurso acostumbrado me sorprendio que parecia relajarse y solto algunas bromas.
Hasta me invito a comer en su departamento.
Alli conversamos un rato largo ya distendidos y entro al terreno de las cosas personales.
Dijo que era duro para él estar trabajando en esas condiciones de aislamiento porque se habia separado de su esposa hacia seis meses.
Que no habia tenido sexo en esos meses, que era muy sensual, y me sorprendio cuando me dijo que estaba tan necesitado que haria el amor de cualquier manera, y me rozo la mano cuando me dio un vaso de whiski con hielo.
Alli entendi y me dije, esta es la mia, voy a sacarme de encima a este tipo dandole lo que busca.
Era un tipo rubio oscuro y peludo, muy atractivo.
Seguimos charlando sentado con el agua hasta el cuello y me las piernas se tocaban. Yo le deje que me apoyara su pierna encima de la mia y empezo a moverla sobre mi verga, que enseguida se me puso dura.
Alli era otro. Ya no era el superior cruel sino un gatito sumiso.
Y lo dominè como el queria.
Lo di vuelta, le levantè las piernas y le lambi el culo a fondo.
Se retorcia de placer, le apoyé la cabeza de la pija y se la fui poniendo en cueros, sin profilactico.
No estaba muy dilatado y le dolia.
Pero se la aguantó hasta los huevos.
Se le puse unos 20 minutos y despues, cuando le dije que estaba por acabar, rapidamente me la agarró y recibió la leche en la boca.
Despues la volcò sobre mi pecho y me dio un beso de lengua mojada en mi propio semen.
Despues de esa noche delante de los demas siguió haciendo de malo, pero
lo penetré una o dos veces por semana durante varios meses.
Siempre disfrutamos los dos muchisimo.
A mi lo que mas me atraia era su masculinidad y como se me entregaba.
Lo ponia en el borde de su cama y con las piernas levantadas se la ponia toda, y mi verga mide 19 x 5 cm, pero le gustaba que le golpearan los huevos contra sus nalgas cuando se la mandaba hasta el final.
Al dia siguiente me evitaba la mirada pero dos o tres dias despues me mandaba un mail diciendome que pasara a tal hora.