Esta es una pequeña historia real que ocurrió hace una decada. Yo por entonces tenia clara mis inclinaciones sexuales, no tenía compromisos con nadie y vagaba con libertad por las noches de Madrid, mis amigos me tachaban de ligon pendenciero. Era sobre todo los fines de semana cuando las juergas incluso se convertían en orgías. Pero una noche se torció todo. La fiesta se fué al garete por culpa de una pelea. En la siguiente reunión de amigos salieron a relucir condiciones negativas entre los que componiamos la tropa. Joder cuando me quise dar cuenta me quedé mas solo que la una. Los fines de semana se volvían eternos sin compañía. Entonces decidí cambiar de entorno y por eso fue que cuando me dí cuenta de que no somos tan machos como nos criaron. Un amigo de la infancia al cual no veía desde hacía unos años, fue el que me enseño otra noche. El circulo era extraño pero los lugares que visitaba eran mas inverosimiles. Una noche me llevó a un local cambiante, uno de esos sitios que no aparenta ser lo que es. Nada mas entrar me dí cuenta de que la decoración con pintas de bar, pub o barra americana, tenía en algunos apartados sitios donde se practicaban todas las diferentes actitudes y sabores sexuales, la gente miraba, participaba, bebía y como no nadie molestaba si no le gustaba. Cuando me quise dar cuenta estaba en un grupo donde había mas chicos que chicas, estas solo acompañaban con caricias, alguna mamada de huevos y alguna que otra vez se dejaban penetrar pero lo mejor de todo era que mis ojos observaba por primera vez com un tio le comía la polla otro mientras que una gran polla penetraba su culo, con las manos libres tocaba o un coño u otro polla. Bestial. Lo mas curioso es que yo me estaba poniendo berraco, entre el grupo habia un chico que no tendría mas de dieciocho con un cuerpo de atleta muy fibrado, con una polla de las que da envidia. No era excesivamente grande pero firme, erecta y con un color aterciopelado y con unas venas marcadas. Yo le observaba como cambiaba de tercio, primero en un culo de un tio, luego en la boca de una chica, después un masajeo bucal entre una chica y un chico, después una mamada de tio, después una enculada a una tia, luego una mamada de tio. Así pasó mas de una hora, hasta que llegó al orgasmo que con satisfacción repartión entro los cuatro participantes, los chorretones del semen eran de cantidad, después una limpiada de mastil por parte de los participantes y de algun observador, era digno de ver. Al acabar mi amiguete me dijo: Interesante verdad, te he visto sorprendido, te gustaría probarlo, yo conozco al chico se llama Albert y es mi novio. Cuando me dijo lo de novio mi cara se quedo mirando a sus ojos y le contesté: Si es tu novio como es que le dejas que haga eso. Primero sonrio y luego con una mano pasandosela por boca me dijo: Lo necesita es un deprabado, pero le dejo que lo haga mientras yo lo sepa, este fin de semana nos vamos con unos amigos a una casa rural si te quieres venir, estas invitado. En un principio me quedé callado pero luego le dije: Vale, ya te llamo.
Mientras pasaban los días hasta el fin de semana, se me hicieron eternos. Tenía atracción por una polla si me viesen mis examigos. Llegó el viernes por la tarde y sono mi telefono, era Albert que me decía que me estaban esperando en la calle. Yo baje con mi maleta de viaje. Cuando bajé me encontre que en una furgoneta de viaje había tres chicos y dos chicas. Guapas muy guapas, una rubia con unos pechos perfectos y la otra pelirroja con vestimenta de rockera dura, un mono de cuero negro con cremallera enseñando la mitad de los pechos. Nos presetaron, subí a la furgoneta y pusimos rumbo hacia la casa rural. Al cabo de dos horas de viaje, llegamos la casa estaba en el monte, sin ninguna señal de habitabilidad cercana, todo prado y bosques de pino alrededor. Entramos en la casa y observé que el comedor enorme estaba todo preparado con artilugios raros colgados, cadenas , columpios, potros y demás cachibaches. Las habitaciones de arriba eran todas con cama de matrimonio enormes, vamos que dos podían jugar al futbol y no encontrabas al contrario. Despues de todo la preparación las chicas sacaron de la despensa algo de cenar y picando y bebiendo vino, el ambiente se fue caldeando. Cuando menos me quise dar cuenta las chicas estaban medio desnudas haciendose un lesbico erotico delante de nuestros ojos de impresión. Mis tres acompañantes empezaron a desnudarse, cuando me quise dar cuenta Albert estaba cerca de mi ayudandome. No me molestaba, todo lo contrario me excitaba, cuando llegó a la altura de los slip, mi polla saltó. Una mano calida empezó a manosearla con delicadeza, era la mano de un chico, nunca nadie lo habia hecho. Yo mientras no dejaba de ver a las chicas, hasta que senti como unos labios recorrían mi capullo con delicadeza, pero lo mejor fue cuando otra lengua recorría mis huevos. Uno de los chicos se puso delante mía y con gestos de streeper empezó a desnudarse delante mía, lo que mis ojos contemplaron era indescriptible, una polla de unos 20 centimetros flacida asomaron de repente, estaba curvada hacia abajo, por detras asomaban dos huevos en una bolsa perfectamente depilada. El conjunto era descomunal, yo con un poco de corte quise tocarlo. Al principio con miedo pero luego fue de asombro, cuando empecé a notar que eso se inchaba y empezaba a erguirse poco a poco, no creció mucho en longitud pero si en gordura, mi mano no abarcaba la circunferencia de la polla. La piel suave y mis dos manos acariciando lo que yo creía que era un truco de peli porno. No salia de mi asombro, estaba acariciando una polla, subiendo y bajando la piel de la polla de un hombre, me estaba empezando a gustar, cuando de repente a mi izquierda apareció otra no tan grande pero tambien imponente. Pero para terminar la faena apareció la de mi amigo de infancia, mas pequeña que las otras pero erea la mas gorda. Yo a su lado no tenía nada que hacer. Cuando menos me lo esperaba las chicas se unieron a nuestro circulo y entre los tres empezamos a chupar pollas, nos las intercambiabamos a la vez que nos tocabamos y manoseabamos todo a nuestro alrededor. Los suspiros, el edor a sexo y el trabajo bien hecho tenían recompensa, grandes chorros de semen empezaron a inundar nuestros cuerpos mientras que las lenguas recorrían todos los poros de nuestros cuerpos. Fue el primero por que ahí no acabó la noche.
Pero eso será en otra ocasión.