desde que empece a vivir con mi mujer, note que mi suegra era muy hermosa y que a pesar de sus 48 años se veia mucho mejor que mi mujer que solo tenia 28, como mi suegra vive en el patio de mi casa, aprovechaba para admirar sus atributos, sus pechos y ese culote que se mandaba me fueron haciendo llenar de morbo y mucho deseo, algunas veces aprovechaba para espiarla por una ranura que habia hecho premeditadamente en la parte del baño que daba con mi pieza, entre momento y momento siempre veia la forma de verla desnuda de vez en cuando, cierto dia en que mi mujer salio a trabajar y que mi suegra no le toco trabajar, yo aproveche y me quede en casa, ese dia ella se quedo encerrada en su cuarto, como de costumbre por uno de los huequitos que habia hecho para espiarla, pude verla como se masturbaba, se frotaba ese chochito rosadito, con sus dedos ese delicioso y rosadito chochito que tanto yo deseaba, seguia mirando como se metia una y otra ves sus dedos en esa hermosa y ahora mojadita rajita, podia sentir como mi verga se iba parando y se me ponia tan dura como si fuera de hierro, empece a frotarmela con mucha fuerza, era tanta las ganas que tenia de comerme ese chochito, que ya no podia aguantarme mas, sus gemidos y la forma como se metia los dedos, esa manera tan salvaje como se masturbaba me hacian encender la sangre, sus gemidos cada vez se hacian mas fuerte, como si se hubiese olvidado que al lado en el cuarto de justo al lado estaba yo, pasaron tantas cosas por mi mente, hasta que al fin lo decidi, meti mi verga aun dura como pude en mis pantalones y decidi entrar a su cuarto con la excusa de ver que le estaba pasando, llegue a su puerta y sin tocar empuje la puerta, no se imaginan la sorpresa que me lleve, al ver ese cuerpo tan exuberante, aquellas hermosas formas, esas tetas que asi tan de cerca se me hacian mas deseables, fue cuando ella me dijo, pense que nunca ibas a atreverte a entrar, o es que piensas que soy una tonta y no me habia dado cuenta de como me espiabas y la manera como me tienes toda la casa llena de huecos, ven tomame calma mis ansias y mis deseos de tener un hombre en mis piernas otra vez, me acerque a ella, tomo mi verga en sus manos, mientras decia guau es tan grande como me lo imaginaba, no sabes cuantas noches mientras hacias el amor con mi hija yo los espiaba y deseaba tomarlo en mi boca, me lo empezo a mamar como si nunca antes hubiese tenido uno en sus manos, me lo apretaba entre sus labios como si se lo quisiera tragar, yo disfrutaba como loco la forma tan deliciosa como pasaba su lengua por toda mi verga, su labios humedecidos con su saliva calida y resbalosa lubricaban mi pene, fue en ese momento en que tome sus hermosas tetas entre mis manos y empece a acariciar ese maravilloso par pesones tan erectos como una palma de coco, ahora sus gemidos se hacian mas intensos y sonoros, en esos momentos habiamos perdido la nocion del tiempo y el espacio, cuando me quise dar cuenta ya la tenia encima moviendose en formal descomunal, parecia una perra en celo, se metia mi verga una y otra ves, entraba en ella como un cuchillo caliente en mantequilla, mi suegra gritaba como loca, los gritos de placer se mesclaban con mis gemidos de lujuria, no lo podia creer en esos momentos sentia como mi verga traspasaba una y otra vez ese culito tan deseado, podia sentir que mi sueño se hacia realidad, sentia como mi gran verga explotaba en chorros de leche en el cuerpo de mi suegra, un mar de leche le caia en su bariga, en su cara, mi leche volaba esparcida por todo su cuerpo, pude oir con gran asombro cuando me dijo que se lo metiera por el culo, pues para ella quedar satisfecha era necesario que se lo hiciera sentir por detras, cuando intente meterselo, no queria entrar, ella me dijo es muy grande y mi culito esta muy estrecho, pero quiero sentir esa vergota en mi culito,me dijo ven dejame lubricartelo, con saliva todo entra, tomo mi verga nuevamente en su boca y con su saliva la mojo todita, se la trago toda hasta el fondo, luego se puso en popa, abierta de piernas mostrandome ese pequeño orificio; el cual yo miraba con la verga mes tiesa que nunca, sentia entre mis manos aquel instrumento que para eso momentos ya parecia como si fuera de hierro, recuerdo que se lo puse en ese orificio rosadito pero solo le entraba la cabeccita, estaba muy estrecho, me dijo me duele mucho no quiere entrar, pero en ese momento yo estaba muy exitado y no pensaba darme por vencido, le dije espere un momento yo me se un truquito para destencionarlo, ella seguia en popa, fue en ese momento en que empece a meterle mi lengua una y otra vez en ese culito podia sentir como se iba abriendo, como si supiera que algo mas grande pararia por alli, mi suegra me dijo, nunca antes habia sentido lo rico que era sentir una lengua en mi culito, la saliva embarrutaba todo su culo fue cuando decidi meterselo, esta vez si entro mas de la mitad, le meti mi verga hasta donde pude, le fui dando suavemente una y otra vez, hasta que entre sus gemidos no se si de dolor o de placer se lo pude meter hasta el fondo, ella se movia como si gozara de manera grandiosa, ya no podia mas con mi excitacion, al ver a mi suegra disfrutando de esa mi verga metida hasta el fondo de su culito, en ese momento, ya no sabia que era real o que era fantasia, queria que nunca se terminara ese momento, pero el climax, me hizo poner los pies sobre la tierra, no tuve tiempo de sacar mi verga de ese delicioso culo, habia llenado a mi suegra con tremendo chorro de leche, es mas me quede estendido en la cama con ella sin sacar mi verga de su culo hasta que tomo su tamaño normal, hoy han pasado tres meses, en los cuales cada fin de semana, cuando mi mujer no esta y mi suegra pide el dia libre, seguimos tirando como locos, mi vida marital ha mejorado y con la experiencia que tiene mi suegra pongo en practica con mi mujer todo lo aprendido con ella, este es nuestro secreto pero ahora lo sabes tu.