Estrellas Porno
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Realmente de todas las chicas de la facultad a ella no la había visto hasta los últimos semestres en que me di cuenta que existía, la primera vez que la vi me impacto, blanca, pelo rizado y largo, ojos muy llamativos color castaño claro, no era muy alta, podríamos decir que en promedio el 1.65 m, pero lo que destacaba realmente en ella y que todos nos fijábamos con una mirada lujuriosa era su par de melones, eran realmente impresionantes, lo mejor es que eran naturales muy grandes, a pesar de llevar sostén cuando caminaba, de tan grandes que eran esos pechos se movían rítmicamente lo que provoca la mirada de muchos en ella. Pero había más, generalmente por acá las mujeres con grandes pechos tienen poca nalga y viceversa, pero ella era la excepción que confirma la regla, no sólo era el espectáculo por el frente si no por detrás se observaba un culo impresionante, grande, con las nalgas bien formadas y parejas que también se movían acompasadamente que sus tetas, pues ella era una de las atracciones que teníamos los hombres en aquel lugar y que nos deleitaba la pupila casi todos los días a pesar de que nunca se vistió de manera vulgar o para llamar más atención, cualquier ropa que se pusiera lo conseguía. Una mañana al entrar al salón de clases y empezar a platicar con los alumnos acerca del curso que iba a impartir sentí de repente como una sensación de calor me provocaba una erección, era ella que entraba pidiendo permiso para ello con una voz aterciopelada, haciendo mi máximo esfuerzo por estar concentrado en lo que iba a decir y evitar que se viera mi erección en el pantalón la dejé entrar contemplándola disimuladamente, al pedir que se presentaran mis alumnos llego el turno de ella mencionándome su nombre: Denisse. Pasaron más de tres meses y día a día me costaba trabajo concentrarme en las clases y disimular mi embobamiento hacia ella, cuando caminaba por el salón dando la clase tenía la oportunidad de verla sentada y en algunas ocasiones parte de sus tetas en el escote o de la orilla de su calzón en su pantalón o falda, irremediablemente terminaba masturbándome con furia ese día pensando sólo en ella. Debo reconocer que hay mucho de razón en eso que se dice que lo que deseas fervientemente se puede hacer realidad. Y ese día llegó hace algún tiempo. Cabe aclarar que el curso que le impartí había finalizado hacía ya algunos meses y que francamente le había perdido la pista. Suelo trabajar en mi oficina de la universidad hasta muy tarde, fue en una de esas ocasiones en que ella llegó a visitarme, era un viernes cerca de las 6 de la tarde, obviamente no había nadie cerca, estábamos solos. Iba vestida con una playera de un equipo de fútbol, y unos pantalones de mezquilla negros, como les comenté con lo que se pusiera realmente se veía espectacular , la hice pasar y me preguntó que si no le quitaba el tiempo que estaba esperando a su novio pero que afuera estaba muy solo y estaba obscureciendo por lo que vio mi oficina con luz para estar acompañada. Con mi habitual amabilidad la hice pasar, y le ofrecí un café para tomar lo cual aceptó gustosa, deje de hacer todo por contemplarla y empecé platicar con ella, llevábamos más de una hora platicando y riéndonos como locos, al preguntarle por su novio todo su rostro cambió, me dijo que era muy celoso y a veces la trataba mal, pero que estaba muy enamorada de él ya que era su primer novio y llevaban 5 años se conocían desde secundaria, me confesó entre otras cosas que últimamente no salían por que muchos hombres la piropeaban y terminaban en pleito con el novio, era tal su enamoramiento que estaba decidida a operarse para quitarse busto y complacerlo al desgraciado, esta ultima palabra que instintivamente dije en voz alta. Eso fue el detonador de todo, ella se quedó sorprendida, yo le dije -Denisse, realmente lo quieres tanto, es como pedirle a una rosa que se quite todos sus pétalos para que sea bella- al decir esto me vio directamente a los ojos y me preguntó que si era realmente bella, le dije que si era mucha su inseguridad que se parara y viera en un espejo que tenía en la oficina. La llevé hasta allá y me puse atrás de ella, y le dije: -con esa figura y tu rostro de muñequita puedes volver loco a cualquiera, entiendo a tu novio que se encele, pero yo en su lugar estaría orgulloso de tener a alguien así como tu- Me acerqué más ella giro hacia mi y tomé con mis manos levemente las puntas de las suyas y con un delicado movimiento la hice girar sobre sus talones cual princesa de cuento, ella lo hizo suave y pausadamente y yo no paraba de mirar esa figura de arriba a abajo provocándome una intensa erección y la sensación de que se me calentaba la cabeza con mi propia sangre y el latido nervioso de mi corazón. Al terminar de girar quedé frente a ella y nos miramos, yo miré su boca, sus orejas, la nariz, y finalmente quede atrapado en su mirada, ella sólo alcanzó a musitar: -De verdad soy una muñequita?- a lo que contesté afirmativamente con un largo y pausado beso (en el tiempo que llevo de profesor nunca fue mi política relacionarme en este sentido con mis alumnas pero ese día decidí cambiar), después la tomé de la cintura y ella de mi cuello y en ese momento la pasión y el deseo se desbordaron, los besos iban subiendo de tono, sentía la inmensidad y extraña suavidad de sus enormes pechos en el mió, y no perdí la oportunidad de arrimar mi erecta masculinidad en ella, estaban mis manos a punto de explorar sus hermosas nalgas hasta que los dos saltamos de la impresión al sentir que su celular vibraba, alguien la llamaba no pudimos aguantarnos la risa que era nerviosa, al contestar era su novio la estaba buscando. Pero ya era demasiado tarde para el, ya me miraba con una mirada diferente de deseo, lujuria, pasión. Le dijo que estaba en mi oficina esperándolo y que bajaba inmediatamente, de repente mi alumna había adquirido una gran seguridad en si misma, tomó su bolso, se dirigió a mi escritorio y anotó algo yo fui detrás de ella y me despedí con otro beso. Ella finalmente me correspondió y salió de prisa, no me dijo nada. Al ver lo que había escrito sólo había un número de teléfono. Realmente no lo pensé dos veces en llamarle, he tenido muchas mujeres en mi cama, pero nunca como ella, el tiempo lo sentí transcurrir lentamente hasta que cerca de la media noche le llame, su tono de voz a través de la línea telefónica era diferente se escuchaba más cachonda y sensual, y algo que me sorprendió, antes de que yo la invitara a mi casa, ella tomó la iniciativa, me indicó que sería al siguiente día a las 11 de la mañana en donde nos quedaríamos de ver en un motel. Estaba muy emocionado y excitado su voz en el teléfono, la sensación de sentir sus tetas en mi pecho ya me había puesto demasiado caliente, estaba todo esto metido en mi cabeza. Me masturbé idealizándola, como sería nuestro encuentro del siguiente día. Llegado el momento arribé al motel en donde al preguntarle al empleado por apartar una habitación me informó que había una persona que había llegado temprano y que me estaba esperando. Al tocar la puerta esta se abrió inmediatamente sólo vi su cabeza sobresalir de la puerta, no dijo una sola palabra solo con un guiño me indico que pasara, cerró, al voltear a verla traía un sexy juego de lencería rojo con medias blancas y liguero, me senté y me empezó a modelar, ese cuerpo que había imaginado cada vez que la veía en clases, hoy me dejaba impresionado realmente como se vestía para no llamar la atención la hacían verse gorda, pero eso era pura apariencia, no estaba equivocado con ese exuberante cuerpo. En un momento dado se quitó los tacones y se echó a correr encima de mi sobre la cama, como tenía un espejo lo suficientemente grande en el techo pude observar sus nalgas grandes y formadas comiéndose su breve tanga, su espalda, y su pelo ondulado. Fue desabrochando uno a uno los botones de mi camisa e iba besando y lamiendo cada centímetro de piel que dejaba al descubierto, al quitarme por completo la camisa la tomé por la cintura y acaricié su vientre hasta llegar a su pubis donde acariciaba cada vez con mayor intensidad, la senté en la cama y de rodillas me coloque a sus espaldas para besar su cuello, era mi turno disfrutar cada centímetro de su cuerpo, al quitarle el sostén se liberaron ese par de pechos completamente redondos, podía ver sus pezones erectos y sus areolas eran pequeñas y rosas, el tocarlos me puso a mil, por lo que la giré y me perdí en esos monumentos, lamiendo y succionando hasta oír pequeños gemidos de su parte, a continuación la acosté bocarriba y suavemente le quite las medias el liguero y la tanga quedándose completamente desnuda, su conejito estaba inmaculadamente recortado con muy poco pelo en forma de corazón, mi boca exploró esos lugares, Denisse no pudo más y abrió sus piernas poco a poco, ya succionaba sus muy húmedos labios y mi lengua jugaba con su clítoris, los gemidos subían de intensidad hasta que su cuerpo se arqueo y lanzo un fuerte gemido, había llegado al orgasmo el cual yo recibía con su dulce flujo en mi boca y nariz. La dejé descansar de ese éxtasis, me acerqué le dije: -¿Quieres probar a que sabe una mujer recién venida?- ella dijo que si y compartimos mediante un largo beso todo ese flujo, eso provocó que como un resorte se levantara de la cama y se montara tras de mi, yo estaba boca abajo, mi miembro no aguantaba mas su prisión de la truza y los jeans que traía puestos y su cuerpo al estar montado en mí presionaba mi verga provocándome un poco de dolor. Entonces se acomodó en la bolsa en donde tenía mi cartera y se empezó a restregar, el movimiento hacia que mi palo presionado en el colchón se moviera a su ritmo masturbándome e inclinándose en el lóbulo de mi oreja en donde me la empezó a succionar como si fuera un falo, después de ese dolor sentí con el ritmo que ella me imponía un gran placer, a los pocos minutos tuvo otro ruidoso orgasmo. Al quitarse de mi, giré para verla, los huevos me dolían, ella lo sabía y con una gran rapidez y habilidad en menos de lo que estoy escribiendo esto me quitó las botas, los jeans y mi truza, al quedar completamente desnudo abrí mis piernas y con mucha delicadeza lamía poco a poco mis adoloridos huevos hasta que la sensación dolorosa se convirtió en un placer infinito al cual me perdí. Luego poco a poco su boca fue a la base de mi pene y empezó a lamerlo hasta llegar a la punta del mismo, cuando vi había desaparecido completamente en su boca, era una profesional, la tome de los cabellos para darle mi propio ritmo a la felación, lo que mas me excitaba era ver como sus tetas por la posición se rozaban con mis testículos, le indique que quería que terminara haciéndome una cubana, por lo que gustosa tomo mi pene con sus tetas para terminar de masturbarme el tamaño de sus chichis impedía ver mi propio miembro, hasta que me vine con una enorme cantidad de semen en sus pechos y cara. Ella estaba feliz chupando sus propias tetas la leche derramada, terminó de limpiarme todo el pene, en semen que quedó en su cara me encargué de recogerlo con mi boca y ella se encargó de quitármelo hasta que quedamos limpios. Mi excitación no bajaba, mi verga seguía dura, la acosté y en la posición de misionero la penetré lentamente si oponer resistencia por lo mojada que ella estaba, una vez que tenía todo adentro me quedé quieto, ella quería moverse pero se lo impedí, estuve así por un minuto hasta que grito que me moviera que ya no aguantaba más, entonces empecé lentamente a bombear y ver como sus tetas vibraban con el vaivén de nuestros cuerpos, llego a su tercer orgasmo, después se puso en cuatro y la penetré, traté de meter mis dedos por el orificio anal, pero brincó, no lo permitió, de manera que cambiamos de posición, montándose en mi mientras yo masajeaba y jalaba sus tetas las presionaba y las subía y bajaba impulsando sau cuerpo dando verdaderas cabalgadas y llego su último orgasmo, como yo no había terminado montada se giró y puso de espaldas y a subir y bajar hasta que me derrame dentro de ella. Después de esto sudados, cachondos nos besamos, nos abrazamos y nos quedamos dormidos un rato. Le pregunté que de donde había aprendido todo esto que con todo respeto parecía una profesional en la cama, y me confesó que alguna vez mientras buscaba una película en su casa, descubrió un video porno que era de su hermano, lo cual la excitó bastante y aprendió a ver todas las variantes sexuales, y que siempre terminaba masturbándose, y se volvió una fanática de la pornografía sobre todo por Internet, me confesó que por curiosidad de sentir todo eso que veía un buen día sedujo a su novio, pero el eyaculaba precozmente o era muy brusco al hacerlo solo buscando su propio placer por lo que nunca había sentido una serie de orgasmos como los que sintió conmigo, vimos el reloj eran casi las dos de la tarde, sus padres creían que estaba en la escuela y se apresuro, nos bañamos juntos, y nos despedimos con un beso de la misma intensidad que la primera vez. Desde aquel día Denisse fue una mas de mis amantes, y le pone el cuerno a su novio frecuentemente y está ávida de aprender más cosas relativas al placer. Pero esos detalles merecen otro relato.

escrito por Anonimo
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