Como me coji a mi amiga Susi, embarazada de 7 meses y medio.
Esto es algo que hoy suena muy común,la liberación sexual trajo aparejado que cada ser humano pueda cumplir sus fantasias eróticas.
Esta historia es absolutamente real y por desgracia debo contar la ultima experiencia que tuve,ya que mi amiga entró en la cuarentena previa en que la mujer se debe cuidar en el sexo.
Susana, una morocha de 38 años, con dos hijos ya grandecitos tuvo un descuido y en una noche de lujuria quedo embarazada. Susana es una mina muy sensual, que a pesar de todo le cuesta mucho trabajo llegar al orgasmo real con un tipo.
Ella vive con su pareja actual un peruano que la tiene muy bien economicamente pero que en la cama no satisface sus deseos mas calientes.
Hace justo 1 semana me encontre por ultima vez con ella a la que conozco desde hace 10 años y nos hechamos los últimos polvos de esta era anterior al parto, cuando tenga su hija, es probable que continuemos con nuestras secciones de sexo total.
Coomo decia, nos encontramos cerca de su casa y con el temor a ser vista se metio sin yo verla en mi auto mientras esperaba la apertura del semaforo. Con sorpresa, pero con alegria tambien la recibi, la bese y enseguida me conto la suerte que habia tenido en encontrarme ya que hacia mucho tiempo no tenia un orgasmo con su marido. Los dos sabemos que yo soy uno de los pocos que consigue hacerla acabar a Susi. Mi poder consiste en haber encontrado su PUNTO G, ese lugar exacto donde la mujer acaba como una perra.
Me dijo que tenia poco tiempo ya que habia salido al super mercado y tenia que regresar pronto para no despertar sospechas en su pareja. Sin pensarlo me meti en el primer hotel que encontré.
Al llegar a la habitacion Susi ya se habia sacado la blusa dejando al descubierto sus grandes tetas apenas cubiertas ahora por el corpiño que llevaba,enseguida y antes de desvestirme le saque el corpiño y casi muero de placer, sus tetas estaban bellisimas llenas de leche materna y dispuestas a ser mamadas, eran enormes y sus pezones por el tamaño parecian dos aceitunas.
Susi estaba tan caliente que no espero a que me desvista y sentandose en el borde de la cama me tomo de la cadera acercandome a ella. Sin pensarlo me bajo el cierre del pantalon y saco de alli mi verga que ya esta muy dura y bien parada. De un toque se la metio en la boca y comenzo a mamarla como nunca, estaba desesperada y golosa y parecia querer comersela.
Como este es un relato muy largo,continuará...