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Andando por una calle de la capital de mi provincia, me fije en una rubia preparada para ir a la playa, llevaba un pantalon cortito que le marcaba un culo redondo precioso y la parte de arriba la cubria solamente con el sujetador del bikini, me di cuenta de que estaba algo contrariada, me fije y resulto que habia pinchado una rueda, al acercarme me sonrio y me saludo, no me habia fijado, era Manoli una amiga de la niñez quien al casarse, se fue a vivir a la capital, no la reconoci hasta que me saludo, a la mala zorra le habia sentado bien la separacion, nadie adivinaria que tiene 44 años, pasaria muy bien por una niña de 20. Como no, le ayude a cambiar la rueda, terminamos los dos llenos de grasa, por lo que me ofrecio subir a su piso a asearnos y alli yo podria cambiarme con la ropa que dejo su ex. Me cedio el baño de su habitacion y ella se ducho en el otro. Al terminar mi ducha fui a ponerme la ropa que me dejo preparada encima de la cama, sali desnudo y al pasar al dormitorio, ella estaba buscando que ponerse, pero solo llevaba puesto la parte de abajo de un tanga, las tetas hacian juego con su cuerpo, levantadas, los pezones rosados y pequeñitos y morenas como el resto de la piel, era evidente que Manoli habia perdido la timidez de la infancia y tomaba el sol en topless, ante aquel panorama la poya se me puso a punto de caramelo, al ir desnudo no podia disimular, ella al verme se tapo por encima con un vestido, me dijo: Manoli.-Hay perdona no me acordaba que estabas aqui. Miguel.-Tranquila no tengo que perdonar nada, un monumento asi no se ve todos los dias, pero asi como estoy no me puedo vestir tendremos que esperar que se calme mi amigo. Manoli.-Venga, lo de monumento lo dices por quedar bien. Miguel.-¿Por quedar bien? mira como se me a puesto la pija, y esta no entiende de cortesias. Manoli.-La verdad es que la tienes grande, ni mi ex ni ninguno de mis amigos gastan ese tamaño debe de hacer daño y todo. Miguel.-Hasta ahora ninguna se ha quejado. Mientras manteniamos la conversacion nos fuimos acercando y ella tiro el vestido que tenia en las manos, una vez juntos le cogi la mano y la lleve hasta mi poya, la acariciaba mientras yo le besaba las tetas y le chupaba los pezones, con las manos le acariciaba su precioso culo, la levante al aire y la tumbe sobre la cama aparte el tanga y me puse ha chuparle el coño depilado, tenia un sabor riquisimo y cuando se corria me apretaba con sus muslos y hundia mi cabeza en su chocho, luego le puse sus piernas sobre mis hombros y de un golpe le meti la poya hasta el fondo, dio un grito pero me pedia que la taladrara hasta reventar, a cada embestida mis huevos chocaban contra su culo a la vez que ella daba un pequeño grito, volvio a correrse y al notar que yo tambien estaba a punto, la saque echandole la leche en su vientre, tetas, cara, pelo, incluso manche la cama. Volvio a la ducha, pero esta vez a la de la habitacion, por lo que mientras se duchaba yo veia como se enjabonaba su lindo cuerpo y volvio a empinarse mi pija, cuando salio de la ducha me acerque y aprovechando que estaba de espalda, la cogi de las tetas y baje una mano para acariciarle el coño, puse la punta de mi pija en el orificio de su culo y ella protesto, pero el masaje que le estaba dedicando a su chocho me ayudo a convencerla se la meti en el precioso culo, al principio gemia de dolor pero este se convirtio en placer y volvimos ha corrernos los dos. Habia pasado tiempo y a mi se me hacia tarde, me vesti y ella se quedo tumbada boca a bajo en la cama sin ganas de playa, para despedirme le di un beso en las nalgas y vi como mi leche le salia del culo.

escrito por Anonimo
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