Todo sueño que puede tener un hombre hasta los 16 años es cogerse de una vez por todas a una mujer, llegado ese tiempo se quiere experimentar algo más, en mi caso fue querer penetrar a una mujer por el culo, ese siempre fue mi deseo. Alquilaba videos pornos en el que veía como penetraban a las mujeres por detrás, eso pasaba casi en todas mis vacaciones de fin de año, terminé el colegio, entré a la universidad y mi vida sexual iba mejorando, pero nunca me pude coger a una por el culo.
Conocí a la que ahora es mi esposa, en un principio teníamos sexo dentro lo normal, ella nunca se animó a que yo pudiera meter mi verga en ese culo estrecho, ese culo virgen.
Bueno pasó el tiempo tuvimos nuestro primer hijo y nunca le pude dar por el culo, empezé a trabajar para poder mantener a mi familía, y fue cuando conocí a la mujer más ardiente de mi vida.
Un viernes después del trabajo fuimos a comer entre todos los de la oficina y a tomar unos tragos, nos excedimos en los tragos, esa noche era el hombre más arrecho que podía existir en la tierra.
Al día siguiente la invité a almorzar a mi casa ya que todos viajaron, esa fue la primera vez que me puse a esa compañera de trabajo, después de eso seguimos un buen tiempo juntos, ella no tenía problema con mi mujer y mi hijo, mas al contrario lo prohibido se hace más interesante.
Una noche salimos nuevamente con los de la oficina, primero a comer y luego a bailar tomamos unos tragos demás y yo en ese momento tenía ganas de entrar al baño a mear, de pronto me dí la vuelta y ví a mi compañera tras mio, en ese momento el instinto pudo más que las ganas de mear, nos empezamos a besar ella estaba con un vestido corto, siempre fue una mujer muy provocativa sentí como empezó a frotarme la verga yo le levanté la falda y empezé a tocar su vagina que por cierto ya estaba caliente y muy mojada, en ese momento me puse algo torpe e hize que se apoyara en el tanque del inodoro, le levanté la falda y puse su tanga a un lado, lo primero que hice fue penetrarla con fuerza ella empezó a quejarse pidiendo que lo hiciera con más calma, en eso que yo la penetraba vi ese ano estrechito cerrado, agarré y meti mi dedo, ella en ese momento se separó de mi y me dijo que ya había llegado muy lejos, se vistió y salió del baño, bueno yo me quedé con las bolas muy cargadas, pero con un olor delicioso en mis dedos, olían solo mujer a vagina y ano que rico, salí del baño y continuamos tomando unos tragos, llegó el momento de irnos y tuve la suerte de llevarla a su casa, en el camino teníamos un montón de moteles para escoger así que ella agarró y me pidió que entrasemos a uno, yo por supuesto que no lo pensé dos veces, en eso ella agarró y empezó a mamarme el miembro y yo con la mano derecha empezé a tocar nuevamente su ano, qué sensación más rica! ella me dijo que fuera más paciente.
Entramos al motel y empezamos a comernos como locos, yo empecé a mamar sus senos que tenían unos pezones muy buenos, bajé hasta su vagina que estaba muy mojada, hice que ella se sentara sobre mi cara y empecé a deleitarme con ese sabor que ella tenía luego se levantó y se metió mi verga en su boca, qué delicioso! hizo que la penetrara yo tenía la verga muy dura y se la metí pero hice que se ponga de cuatro patas, en eso ví nuevamente ese anito cerrado y con mi mano empecé a tocar su vagina que estaba mojada y los líquidos los pasaba a su ano, trataba de meter mis dedos pero ella no quería estuve mucho tiempo así, hasta que al final me armé de valor me puse un condón lo metí nuevamante en su vagina, tuve que mentir le dije que ya me venía y que ya necesitaba el condón metí mi verga con el condón, me moví unas tres veces mas pero torpemente, saqué mi verga de su vagina y apunté directo a su culo, le metí la cabeza con calma y ella empezó a gemir y me pedía que ya no lo hiciera, demasiado tarde ya estaba todo adentro, ella suplicaba basta pero poco a poco ella empezó a gemir y eso me exitaba más, un momento de esos en los que yo me movía se me salió la verga y lo que hize fue fijarme en su ano que estaba bastante abierto eso me impulsó a que se la volviera a meter, pero esta vez ya para terminar y empecé a moverme como bestia, ella lo único que hacía era agarrarme con una mano a mi cadera y me decía que lo hiciera, con calma yo ya no pude, ya me venía, solo sé que terminé en su ano, después me dormí por la borrachera.
Al día siguiente despertamos los dos y me comentó que le gustó pero que la lastimé, las sabanas estaban con sangre y algo de heces, no mucho por suerte, mi pene estaba hinchado y rojo. Luego tuvimos nuevamente esas relaciones pero la primera fue la mejor.
Hasta el día de hoy no he podido convencer a mi mujer, espero poder hacerlo.