Fuimos a la playa en un grupo a acampar. En la noche todos tomaban, menos yo que soy deportista y me iba a dormir temprano. La primera noche desperte y salí al baño y descubrí a mi novio tirandose a una de mis amigas. Volví a la carpa muy molesta. Al amanecer salí a correr por la carretera y encontre un pequeño rio, quise ver más y subí entre piedras un buen trecho, hasta encontrar un pozo con una cascada delicioso. Estaba sola y me desnude totalmente para bañarme. Al volver por mi ropa esta no estaba, y vi un negro enorme totalmente desnudo. Medía más de 1.90, era musculoso, su sexo erecto era enorme, y me miraba con lujuria. Quise huir pero me tomo del brazo, me retuvo, y me dijo:"Muñuquita, aqui estamos solos, puedes oponerte, luchar y gritar todo lo que quieras, nadie va a oirte, o puedes ser amable y pasar un buen rato. Tu decides". Al verme sola e indefensa supe que me poseería de cualquier manera, y ese, aún no se por que me excito. Además entregarme a el antes de terminar con mi novio sería una buena venganza.
Temblaba y le dije: "Tengo frío", y el me abrazo y me beso con pasión, sentí su cálida virilidad erecta en mi vientre, sus manos tocandome a placer, y su lengua acariciando el interior de mi boca, y perdí la cabeza de deseo, lo atraje hacia una roca donde me recoste y abrí mis piernas para el. Sentí su inmenso sexo llenando mi vientre y tuve un fuerte orgasmo que no oculte. El negro comenzo a darme duro, creí que su huevo saldría por mi boca, y supe lo próximo que le haría. Acelero sus movimientos y esta vez acabamos juntos. "Qué suave y apretadita eres", me dijo. Yo lo mire a los ojos y le conteste: "Estuviste divino", el me pregunto si quería hacerlo de nuevo y yo le conteste que quería que me hiciera el amor hasta que ya no pudiera más. En cuatro hoas me hizo suya 7 veces. Ambos quedamos agotados. Cruz, ese es su nombre, me acompaño hasta cerca de la playa y quedamos en vernos al día siguiente. El segundo día fue también espectacular y tome unas fotos hermosas donde destaca la oscura piel de Cruz, con mi piel blanca y mis cabellos dorados. Eso ocurrió hace dos meses, y sigo yendo cada fin de semana a esa playa para dormir dos días con mi negro maravilloso.