Los pensamientos no me dejaban en paz, tenia una obsesión
desde hacia tiempo atrás...
El querer ver a mi mujer con otro me excitaba mucho, claro no tenia los arreos suficientes para proponérselo, ella es
una mujer de 34 años, delgada pero bien proporcionada, mide 1.52 y pesa 51 kg., es una muñequita, de tez morena
clara, ojos café muy expresivos, unas tetas de buen tamaño y unas nalgas redonditas y muy bonitas, nuestra vida
sexual había sido normal, llevamos 10 años de casados y hemos vivido placenteramente nuestras relaciones, la amo y
me ama, pero esta obsesión pudo mas que otra cosa, decidido a llevar a cabo mi deseo, contacte a un amigo que muy
ocasionalmente nos vemos, mi esposa no lo conoce, solo me ha escuchado hablar de él, claro, por su apodo “Juárez” ,
pues bien decidí hablar por teléfono con él, conociéndolo como es no dude en comentarle mi deseo, poniéndolo como
candidato para que disfrutara de mi mujercita. Como era de esperarse, acepto, no sin antes decirme que no tenía madre
pero que gustoso me haría ese gran favor ya que como su esposa estaba por aliviarse de su segundo varón no tenia a
quien dar placer y que tenia ganas de coger como Dios manda. Bien, me dijo que el tendría una semana libre para el
siguiente mes, así que disponía de 15 días aprox. Para elaborar el plan, de antemano le puse al tanto de detalles como,
los horarios que mi esposa asistía a su consultorio, cabe mencionar que ella es dentista. Se llego el día en que Juárez
estaría en la ciudad en que residimos, se comunico conmigo y quedamos de vernos en un bar para ultimar detalles, así
fue, quedamos que tendría una semana para seducir y coger a mi mujercita, que nos veríamos por las noches para ver
que avance tendría nuestro plan, la estrategia a seguir es que El se haría pasar por un paciente para tener el primer
contacto con mi esposa. Por mi parte habría de evitar a toda costa una relación sexual completa con mi mujer para tratar
de ponerla caliente, la condición principal era que se la cogiera en su consultorio, solo allí para yo tener oportunidad de
observarlos.
1er día: me contó que como habíamos quedado se presento al consultorio, y que todo había salido bien, le reviso la boca y
le hizo limpieza en sus dientes, como él le dijo que era foráneo, le agradecería que le atendiera en el transcurso de la
semana con citas diarias para corregir los detalles de su boca, así que las citas diarias estaban establecidas el horario
matutino.
2do día: asistió a la consulta, me dijo que platico con ella y que la confianza de ella no tardaría en llegar, platicaron sobre
si el trabajo, que si la familia, etc. Todo marchaba bien.
Esa noche en la casa, al estar por dormirnos le dije que me gustaría verla con esas falditas tan coquetas y sus tacones
altos, que harían juego con una blusa que en ese momento le entregue como regalo, ella la observo, era una blusa de
tela casi transparente, me miro con ojos muy coquetos y se la fue a probar al cuarto de baño quedando contenta con su
regalo, ya en la cama puse el canal hot y empecé a acariciarle y besarle, cuando sentí que estaba a punto la hice a un
lado con el pretexto de que tenia un poco de malestar estomacal, resignada no tubo mas remedio que dormir.
3er día: mi amigo me dijo que empezó a coquetearle a mi mujer, le dijo que era muy bonita y que ella se sonrojo al
escucharle, siguiendo diciéndole que en verdad el esposo de ella era un afortunado por tenerla como mujer, me dijo
que sintió que a ella le había agradado escuchar eso. Esa noche como la anterior sucedió lo mismo en nuestra alcoba,
dejándola a ella un poco confundida y molesta, se quedo viendo la tv en el canal hot hasta muy tarde.
4to día: me contó que la confianza había llegado a mi esposa, que reían y él seguía adulando sus encantos, que ella
también de alguna manera correspondía a el diciendo lo apuesto que era, y que en esta ocasión le había invitado a tomar
un café a lo que ella acepto gustosa, para ello suspendió la demás consulta, fueron a un lugar en cierta manera
discreto, platicaron, rieron ye intercambiaban cortesías, nuestro plan estaba siendo exitoso, esa noche en nuestra cama
y con el canal hot en la tv, ya no volteo a verme después del beso de buenas noches y me di cuenta que una hora mas
tarde entraba al cuarto de baño para darse placer con sus manos.
5to día: Juárez me contó que ese día en el consultorio le había besado y que ella le correspondió con gran pasión, que le
descubrió los pechos y le beso con gran lujuria, que se detuvieron por el miedo que ella sentía al pensar que su secretaria
entrara y los descubriera, me comento que el día de mañana seria cuando disfrutara del cuerpecito de mi mujer, que
ella le había dado la tarde libre a su secretaria, que no habría nada que pudiera evitar el que se cogiera a mi mujercita, la
cita era a las 4 de la tarde. Esa noche la toque y la bese pero no llegue a tener otro contacto mas intimo, como era de
esperarse se molesto y repitiendo lo que venia haciendo se dio justicia por su propia mano.
6to día; al amanecer despertamos, le dije que si quería yo pasaría a su consultorio para llevarla a comer por la tarde, me
dijo que no, que tendría que salir a una ciudad vecina a una serie de charlas de odontología que de hecho podría llegar
ya muy tarde, se vistió con la blusita que le había regalado , dejaba ver su brassiere de media copa, su pezón casi se
asomaba por encima de el, con una faldita de la cual se marcaba un pequeñísimo triangulo de la diminuta tanga que
portaba, unos zapatos de tacón delgados y altos, era un verdadero bombón. No se hablo mas del asunto. Como a las 3:30
de la tarde Juárez me llamo a mi móvil diciéndome que estaban por salir de un restaurante, era cuestión de minutos para
que arribaran al consultorio. Esperando con ansias y verdadera lujuria que Juárez me diera ese gran gusto, llego
puntual a la cita, yo tengo un juego de llaves del consultorio, así que era solo cosa de esperar el momento oportuno
para tomar por asalto el lugar. Se facilitaron las cosas, ya que el consultorio después de una reja principal, tiene dos
entradas, una por la que entra mi esposa y otra por donde ingresan los pacientes, así que entre por la entrada de los
pacientes, allí se encuentra el escritorio de la secretaria, un juego de sala y varias sillas, también esta ubicado un clóset
que sirve como archivo muerto, las puertas de este son de cristal de espejo con marco de aluminio, de tal forma que era
el escondite perfecto, me metí dentro del closet esperando que llegaran y así observar la gran función.
Llegaron como a los 10 minutos, se sentaron en uno de los sillones, Juárez saco una botella medio vacía de brandy, la
cual supongo era lo que venían estado tomando, sirvió en un par de vasos desechables y dieron un trago a sus
respectivas bebidas, ella se levanto y se dirigió al estero y puso música muy suave, mientras tomaban ellos reían se
besaban suavemente acariciándose también de igual forma. El la tomo de la mano invitándola a bailar, gustosa ella
acepto, se le veía el rostro enrojecido, como si el alcohol hubiera echo ya estragos en ella, se le veía feliz, empezaron a
bailar lentamente, casi sin mover los pies del piso, el levantando esa faldita, tenia las manos en las nalgas casi
desnudas de ella haciendo movimientos en circulo y apachurrándolas suavemente, ella frotaba con sus dos manos el
pecho de Juárez todavía cubierto por su camisa, la cual fue despojada lentamente por ella misma besando su peludo
torso de el, se besaron en la boca apasionadamente, el le dio vuelta, quedando el culo de mi mujer encontrándose con
su bulto que se veía realmente grande, así el le empezó a besar el cuello, se veía que mi mujer lo disfrutaba de gran
manera, emitía pequeños sonidos de placer, su respiración iba en aumento porque se veía en el bajar y subir de su
pecho, el le tocaba la tetas por encima de esa blusita que días antes le regale, las frotaba y oprimía suavemente, ella se
veía que estaba realmente caliente porque restregaba su culo contra la verga de mi amigo, le empezó a quitar la blusa y
besándole la espalda desabrochaba el sujetador de media copa, se le dejaron ver ese par de tetas, firmes y con los
pezones rosados y erectos, de igual forma desabrocho se falda y solo quedo con esa tanguita color negro, la cual fue
bajando lentamente recorriendo al mismo tiempo su espalda, nalgas y entrepierna con su lengua, era excitante verlos,
mi verga ya parada pedía una paja urgente que empecé a darme mientras seguía observándolos, no tarde en correrme
por lo caliente que yo estaba, ella se volteo, quedando así su rajita frente a la cara de Juárez, abrió un poco sus piernas
y Juárez le empezó a dar legua en su ya húmeda panochita, sus gemidos eran de placer y mientras el se ocupaba de
su raja, ella mojaba sus dedos y acariciaba sus pezones, le empezaron a temblar las piernas y emitió un grito de placer,
supongo que tuvo un gran orgasmo, el la recostó en el sofá y se quito el pantalón y su trusa, quedando los dos ya
desnudos le ofreció su verga que era de buen tamaño y ella llevándosela a la boca empezó a mamarla y con su mano
hacia movimientos de abajo hacia arriba primero suaves y después aumentando el ritmo, el se veía que no tardaría en
venirse, así fue, chorros de leche vomitaba su verga que ella dirigía a su cara y boca tragando lo que caía en ella,
tomaron un respiro, el tomo su vaso de brandy y le dio un sorbo al igual que ella, mi mujer tomo su bolsa de mano y mi
sorpresa fue que saco un consolador de mayor proporción que la verga de mi amigo, nuevamente ella tomo su verga en
la boca como queriendo pelea, la erección de mi amigo como la mía no se hicieron esperar, así que ella le monto y nado
movimientos cadenciosos comenzó a cabalgar sobre el, mientras Juárez acariciaba sus ricas tetas, al cavo de poco rato
ella tenia su segunda corrida que yo disfrutaba intensamente, viendo sus convulsionado cuerpo, el la tomo y la puso en
cuatro, así le pasaba la verga hinchada sobre los labios de su panochita húmeda, enfilándose a penetrar esa raja que
pedía a gritos que le dieran verga, la empezó a penetrar con movimientos que poco a poco subían de ritmo e intensidad,
era un placer ver como mi mujer disfrutaba de ese miembro, ella le pedía mas y el aumentaba su ritmo, se veía como mi
mujer masajeaba su clítoris y sus gritos de placer me estremecían obligándome a comenzar una paja mas, seria su
tercer orgasmo, mi amigo se veía cansado pero con ganas de seguir, mi mujer se dio cuenta de ello, así que le dio el
consolador que hacia un momento había sacado de su bolso y le pidió que se lo diera por su panochita, así fue, le hundió
lentamente aquella verga artificial que era de grandes dimensiones que semejaba al freno de mano de un auto, ella se
veía que al írsela metiendo tenia dolor, pero el no dio tregua y así lentamente logro introducirle todo ese miembro que
empezó a sacar y meter rítmicamente, mi mujer gritaba, era como alaridos de entre dolor y placer, empecé a correrme de
mi segunda paja, mi amigo se repuso al ver a mi mujer como loca y comenzó a pajearse lentamente, sus intenciones creí
adivinar, mientras que le daba con el consolador ya estaba lubricando con saliva la entrada al orificio anal de mi mujer,
que al darse cuenta de esto le decía “si mi amor dámelo todo, quiero tenerte dentro de mi”, sin dejar de darle con el
instrumento, apunto su verga en el culo de mi mujercita y despacio fue introduciéndolo en ella, mi mujer parecía una
perra, una verdadera puta, era el mejor y gran espectáculo ver como mi amigo penetraba a mi mujer junto con una
enorme verga de plástico, ella gritaba pidiéndole que la partiera que le diera mas rápido a lo cual el respondió con
sendas arremetidas, ella alcanzo un orgasmo mas, estaba irreconocible, era otra, una gran puta, mi amigo le pidió que
siguiera así y se corrió dentro del culo de mi mujer, su leche se desparramaba por sus nalgas, se tiraron sobre el sofá
haciendo una pausa, tomaron otro trago y se abrazaron, ella le dijo que había sido una cogida que no podría olvidar en
mucho tiempo y que con gusto repetiría la ocasión, el se vistió y dándole un último beso en la boca se despidió de ella,
abriendo la puerta se marcho, ella se recostó por unos 5 minutos , se vistió y se marcho, había sido una gran tarde. Ya de
noche me vi con mi amigo para despedirnos y agradeciendo mutuamente nos quedamos de llamar luego, no sin antes
felicitarme por la hembra que tengo por esposa. En la noche en casa mi mujer llego ya mas tarde y haciéndome el
dormido me dio un profundo beso en la frente, se desvistió, se ducho y se durmió a lado mio.