Estrellas Porno
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Hola, soy Patricia y estoy casada hace 6 años con Carlos, él es un hombre maravilloso en todos aspectos por ello decidí unir mi vida con él, pero ha pasado algo que vino a cambiar el respeto y fidelidad que le prometí en el altar. Trabajo en un banco en la ciudad de México y durante los periodos de vacaciones que me otorga el banco yo voy al deportivo que me dan como prestación para mantenerme en forma, ahí conocí a quien llamaré “Oscar”, un muchacho muy atlético y de músculos marcados en el cuerpo, con el paso de los días me hacia plática y a mi me gustaba estar cerca de el, así me entere de que era casado y de que su esposa trabajaba en Telmex dentro del área de Auditoria y por esa razón viaja mucho al interior del país, y el por su cuenta tiene una tienda de ropa deportiva, yo le conté que mi esposo se dedica a la compraventa de bienes raíces en todo el país y por esa razón también en ocasiones tenia que viajar, así empezamos a fomentar una amistad que me hacia sentir bastante bien, pero pronto esa amistad empezó a darnos mas confianza al grado de invitarme a comer y tomar la copa con lo cual ya no me importaba si me abrazaba o me daba un pequeño e inocente beso de amigos. Como les digo solo durante mis vacaciones asisto a ese deportivo y con mis vacaciones agotadas regrese al trabajo, entonces Oscar me llamaba por teléfono para invitarme a comer si es que tenia tiempo y mi esposo no se molestaba si llegaba un poco tarde, mi esposo Carlos sabe que mi trabajo a veces implica que llegue tarde y un día acepté. Oscar pasó por mi al trabajo y me invito a conocer a su departamento diciéndome cuando ya íbamos en camino que su esposa estaba de viaje y que era mejor así ya que el me iba a cocinar y cuando él lo hace y su esposa está siempre lo critica por el gran tiradero que hace en la cocina, yo les juro que nada pasaba por mi cabeza mas que estar con esa persona que tanto me agradaba, así llegamos a su casa y me invito a pasar al momento que me servia una cuba, estuvimos platicando de su y mi vida y otra cuba acompañaba a otra, y como les digo no me molestaba que me diera un abrazo o un beso en señal de amigos y empezó a abrazarme y yo me sentí bien de estar a su lado, como estábamos sentados él se levanto y me obligo a pararme para darme un abrazo y un beso en la boca, mientras me abrazaba pude sentir su virilidad como chocaba con mi pelvis y mis senos contra su pecho yo intente separarme de él y cuando lo hice con el dorso de la mano lo aleje pero tocándole su virilidad y comprobé que estaba dura como un fierro, el solo se sonrió y me volvió a abrazar y yo me quede clavada en el piso mientras el tomaba mi mano que lo había tocado y la llevo hasta su verga, yo la tome por encima de su pantalón y le empecé a dar pequeños apretones que hicieron y se me mojara mi entrepierna, entonces me empezó a besar el cuello y yo sin hacerle caso a mi razón le baje el cierre y metí mi mano haciéndole de lado el bóxer que traía y empecé a masturbarlo mientras el me detenía la mano indicándome como hacerlo, con su otra mano me levantó la blusa y con un movimiento experto me quitó el broche del brasier liberando mis senos que se encontraban turgentes. Me empezó a lamer mis pezones que se habían puesto duros y me perdí en la locura de dejarme hacer lo que quisiera mientras me lamía los senos y yo lo masturbaba. Las cubas, su amistad, su presencia, el hecho de saber que estaba haciendo algo prohibido y saber que su esposa no estaba ahí rompieron todas mis barreras y me deje conducir a la recamara donde él termino de desvestirme y yo a él. Recostada sobre la cama yo misma me quite las pantaletas y abrí las piernas mientras el se me acerco con la verga bien parada, lucia mas grande y ancha que la de mi marido provocándome de solo verla un orgasmo se me acerco con la intención de mamarme mi panocha y no lo deje, jale su cuerpo para que me montara y me empezó a restregar su glande en mis labios vaginales que se encontraban empapados, sabiéndome a su entera disposición me la metió lentamente pero firme provocándome mas venidas hasta que lo tuve todo adentro, me la metía y sacaba a un ritmo lento mientras su boca se encargaba de mis pezones y cuello, me sentí llena mis paredes vaginales sentían un placer nunca prodigado por ninguno de mis anteriores novios ni por mi esposo. Estuvo por mas de 15 minutos haciéndome estremecer de placer cuando me dijo: - eres ya también mi mujer¡, me estoy viniendo dentro de ti, te los estoy dando mamita me empecé a venir como nunca lo había hecho sintiendo sus líquidos como me llegaban hasta el fondo de mi ser - así, tenlos todos, son prueba de mi amor por ti y continuó - aquí donde me cojo a mi esposa te estoy cogiendo a ti, - aghhhhh, me vengo otra vez, le dije - tómalos todos, eres mi mujer para siempre - si, soy tu mujer, lléname de ti, dámelos como me los da mi esposo Me sentí muy puta y perversa revolcándome en una cama ajena con un hombre que no era mi marido y así se lo hice saber, el me dijo que nunca había tenido una relación extramarital pero conmigo no se pudo contener y que lo estaba disfrutando mucho. Se paró al closet y sacó de una bolsa el vestido de novia de su esposa y lo puso al lado mío, me dijo que me quería hacer el amor una vez mas con ese vestido a mi lado para recordarle a su esposa mientras me la metía, yo le dije que estaba loquito pero por nada del mundo me iba a perder la oportunidad de volver a sentir su verga en mi panocha, así que lo deje mientras abrazaba ese vestido. Olía a otra mujer y eso me enervo, le pedí y me pasara mi bolsa que estaba sobre el buró y tome mi teléfono celular, mientras me volvía a coger llame a Carlos para preguntarle si ya había llegado a la casa, que yo iba en camino y que no se preocupara por mí, que ya me había desocupado y si no quería que llevará algo a la casa, al escuchar esto Oscar me penetró con mas fuerza una y otra y otra vez haciéndome imposible contener los gemidos que el placer me provocaba. Carlos no se dio cuenta de esto y me dijo que estaba bien y que no había prisa, que el ya había cenado y entonces le dije que yo también iba a pasar a comer algo en el camino a casa y le mande un beso y le dije ¡TE AMO¡ y colgué. Oscar hizo que me pusiera en cuatro puntos y me la metió otra vez, me dijo que viera hacia el tocador y me encontré con un espejo que reflejaba nuestros cuerpos mientras el me montaba mostrándome como su largo pene se perdía entre mi cuerpo. Lo desleche una vez mas y nos empezamos a vestir diciéndome que era muy tarde y que no quería que tuviera problemas con mi marido. Me llevo a mi casa y cuando entre a esta mi marido me preguntó como me fue el día, le dije que muy bien pero que venia muy cansada de tanto trabajar, y que me gustaría darme un baño antes de irnos a acostar, fui al baño y me encontré mi pantaleta toda empapada del semen de OSCAR que me escurrió de sus venidas, me bañe y esperando encontrar a mi marido listo para dormir me encontré con que esa noche quería que tuviéramos relaciones y yo pues me tuve que sacrificar recordando como me habían cogido unos momentos antes. Mi correo electrónico para informarles como continua mi historia es : pgsegovia@hotmail.com

escrito por Anonimo
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