Hola esta historia real que ocurriò hace unos dos años me ha traido el placer que nunca esperè obtener, todo inicio hace dos años cuando iniciè labores para una empresa de Ingenieros Civiles, se iniciaba una obra en mi ciudad, presente mi Curriculum y fui aceptado, trabajabamos varias personas en esta oficina, saliamos en la mañana y regresabamos en la tarde a hacer informes de la labor diaria, habiàn contratado una mujer de unos 35 años delgada casada y muy atenta, en el comienzo el trato fuè igual para todos en la oficina, pero con el tiempo y las charlas ocasionales me dì cuenta de un trato preferencial hacia mi, me atendìa con mas esmero, mantenìa mi escritorio y computador siempre limpios, yo me dì cuenta de eso pero no le prestè mucha importancia porque ella era delgada con unos pechos pequeños y nada de nalguitas, lo llamativo era quue se le veìa un bulto a lo cual imaginaba yo que era una de esas mujeres que no se depila la entrepierna. Un dìa cualquiera me dijo un compañero que hablando con ella le habià confesado que con el ùnico que podrìa pasar algo serìa conmigo a lo cual no prestè mucha atenciòn.
Un dìa salieron todos muy temprano a laborar a campo y mi jefe me ordenò que me quedarà en el campamento haciendo un informe para la oficina principal, era un informe largo y con fotos que me ocuparìa toda la mañana, pero como yo soy presentìa ese trabajo de un momento a otro lo venìa haciendo hacìa varios dìas por lo cual antes de dos horas ya habìa terminado, la empleada estaba en la parte posterior relajada pues cuando todos salìan ella no debìa hacer mucho allì, me llegò a la memoria lo que mi compañero me habìa dicho y la lujuria se apoderò de mi, ya sabìa yo que le gustaba y mucho por lo tanto no serìa muy dificil obtener placer por poco esfuerzo, me dirijì donde ella y le preguntè que como estaba, ella me mirò con cara de picardìa y me respondìo preguntado ¿es que me ve mal o que? yo le dije que se veìa muy bien y era que el pantalon le marcaba muy bien la cuquita y se le partìa por la mitad, yo la mirè sin disimular y ella sonrìo con picardìa, la tomè del brazo y suavemente intentè besarla y ella me dijo que debìa estar loco, que era mun mujer felizmente casada y que respetaba mucho al marido, yo le dije que tambièn respetaba as mi esposa y que ellos no dirìa nada porque no estaban allì, entonces traje de nuevo hacia mi besàdola suavemente en el cuello, a pesar de ser la muchacha del servicio olìa muy bien, tenìa una piel suave, la besè de nuevo y ella se estremecìo por lo cual dije \"Esta es mi oportunidad de sexo ligero\", la besè en la boca y metì mi lengua, ella con la suya me hizo saber que deseaba de todo en ese momento, la peguè a mi para que sintiera mi pene erecto, ella no se incomodò para nada entonces baje suavemente mi mano y toque su sexo, ella gimiò de gusto, entonces tomè su mano y la puse en mi pene, ella de inmediato lo apretò con especial delicadeza, le dije entonces que cerrara la puerta principal del campamento, que si alguìen llegaba pues dirìamos que estaba atras tomando un cafè, asì lo hizo, regreso ràpido y contiuamos besàndonos, le pedì que se quitara la ropa a lo que de inmediato dijo NOOOO, que depronto volvìan ràpido y que nos verìan, yo ya sabìa que se demoraban todo el dìa porque con una mentira llamè a un compañero que estaba con ellos y le dije que debìa hacer una diligencia y el me dijo que antes de la tarde no regresaban y que si algo que el me llamaba, logre convncerla de que se quitara la blusa y asomaron sus dos tetas un poco caidas pero grandes, se las mamè como si fueran dos helados derritiendose al calor, ella me tomo por la cabeza y me apretaba contra su pecho, mi verga estaba en su punto màximo, luego de unos tres munitos me hice el cansado y me sente en una silla me tirè haci atras y mi pene se marcaba en el pantalòn, ella se arrodillo entre mis piernas y lo acariciò miràndome con cara de puta caliente, sin decir nada me soltè el cinturon y desapuntè el pantalòn, ella con suavidad me bajò la bragueta o cremallera y con sutileza sacò mi pene caliente e hinchado, no es muy grande, son 18 cm pero bien afeitadito y perfumado pues tengo esa costumbre por si acaso, y miren que sirviò, ella me dijo que le gustaba el olor, que su marido no se afeita y menos se lo perfuma, de inmediato lo metiò en la boca y como si fuera agua para el sediento lo mamaba son contemplaciòn, lo sacaba una y otra vez, lo lamìa todo, luego me chupò las bolas las hasta ponerlas rojas del gusto, la muy condenada tenìa las ganas guardadas, luego me enterè que el marido nunca la pone en esas y que a ella le gusta, mientras me besaba las bolas me seguia masturbando por lo que el placer era contìnuo, me bajò mas los pantalones y abriò mas mis piernas, entonces con la lengua exploraba abajo de mis bolas buscando mi ano, yo nunca habìa imaginado esto, el placer me hacìa lubricar a chorros, la tomè rapido por la cintura, bajè sus pantalones y apareciòn una cuquita afeitadita, metì mi lengua de inmedito por lo caliente que me tenìa y estaba como un durazno en almibar y oliaa mujer exitada pero nada mas, era muy aseada la condenada, mamè su clitoris y los gemidos eran tales que le pasè un pañuelo para que se tapara la boca, la subì al escritorio mas cercano y le quitè los patanlones por completo, abrì sus piernas y se lo mande todo, la condenada mujer empapò de inmediato el escritorio, yo sentìa que mi leche saldrài a cualquier momento pero trataba de impdirlo para clavarla mas, luego de un rato lo saquè y lo puse en su ano, ella me dijo nunca lo habìa hecho por atras porque al marido le parecìa que estaba mal, le ensalive el culo y procedì a meterselo, con delicadesa y tras varios intentos le entrò todo mi tronquito, la cualiada duròa unos 10 minutos mas, mientras la clavava la masturbaba para que no fuera a perder el impulso, me dijo entonces que deseaba saborear mi leche caliente, a lo que dije que claro, le dije que esperara un momento mientras lo limpiaba un poco, aunque la verdad no veìa sucio por ningùn lado, apenas sentìa un olor entre sexo y fluidos de su ano que para nada incomodaban al contrario exitaban mas, ella lo sacò de una vez y empezò a mamarlo sin limpiarlo lo cual me gusto por lo caliente que me tenìa, no durè mucho en terminar, creo que normalmente expulso unas dos ò tres veces, pero alli logrè contar 7 contracciones, ella se la tomò toda solo un poco saliò a una de sus mejillas, luego de esto lo seguimos haciendo una vez por semana aunque ya no trabajamos en el mismo sitio, nuestros compañeros sentimentales viven sin imaginarse esto.
Luego les contarè lo que hemos hecho en nuestras escapadas.