Perdonad que el relato sea tan largo pero no me gusta hacer esperar.
Han pasado cuatro meses y todavía cuando recuerdo aquellas escenas, se me coge un pellizco en el estómago.
Primero os pondré en antecedentes: Cuando mi mujer era mi novia e iba a buscarme a casa, se enfrascaba en unas divertidas conversaciones con mi hermano con las cuales parecía pasárselo muy bien. Charlaban de todo, fútbol, ropa, coches, etc.etc. Y luego conmigo no hablaba casi nada o nada. A él le contaba cosas del trabajo de las cuales yo me enteraba por mi hermano.
Aunque parezca una tontería, a mí esto me hervía la sangre y terminaba por preguntarle si le gustaba mi hermano o yo. Ya que con él parecía pasárselo muy bien, que se reía mucho. A lo que ella siempre contestaba con la misma coletilla “ eres un celoso sin remedio y ves fantasmas donde no los hay ”. El caso es que cada vez que iba a casa, la cosa terminaba en bronca.
Un día me llamó la atención porque hablaba mucho con una chica nueva que había entrado en el grupo(por cierto estaba bastante más buena que mi mujer), a lo que yo le contesté con su coletilla. Parece que captó la indirecta y cambió su actitud con mi hermano.
Bueno, pues pasaron los años y de novios pasamos a ser marido y mujer. Nuestra vida en la cama era bastante buena o eso creía yo. Entre los dos todo estaba permitido menos el sexo anal, tragarse el semen si me la chupaba y nada de chuparla después de habérsela metido en el chocho. Lo de tríos, intercambio de parejas y cosas por el estilo, ni pensarlo, eso era de guarros y pervertidos sexuales, aún así, nos divertíamos en la cama.
Un día a primeros de abril de este año, para ser concretos el primer lunes de ese mes, la empresa donde trabajo me cambió el turno porque a ella le interesó y en vez de salir a las 10 de la noche, salí a las 2 y cuarto, solo estuve un cuarto de hora, lo justo de comunicarme el cambio de turno.
De camino a los vestuarios pensé en llamar a mi esposa para decirle lo del cambio, pero cuando me estaba cambiando de ropa opté por darle una sorpresa.
Una vez en mi barrio y dos calles antes de la mía, vi aparcada la furgoneta de mi hermano,(es repartidor de muebles), y pensé que talvez estuviera haciendo un reparto por la zona.
Llegué a casa, abrí la puerta y no escuché ningún ruido, fui a la cocina a soltar las llaves y ver si estaba allí Isabel(mi esposa), me extrañó ver dos cervezas en la mesa a medio terminar pues Isa no bebe entre semana y menos si está sola. Solté las llaves y fui para el salón y al ir a poner la tele para esperar a Isa, escuché unos quejidos que provenían de la zona de las habitaciones. Encaminé mis pasos hacía allí y conforme me acercaba, más claro era su procedencia, mi habitación.
La puerta estaba entreabierta y la escena que presencié me revolvió el estómago. Isa estaba tumbada boca arriba con las rodillas flexionadas y abierta de piernas y mi hermano sentado al lado de ella con una mano acariciando su coño por encima de las bragas y su boca chupando, mordiendo o que se yo sus tetas.
Se me escaparon unas lagrimas de rabia y dolor. Rabia por lo que estaba presenciando, dolor porque era la mujer que más quería con mi hermano.
Repuesto momentáneamente de la primera impresión, corrí al estudio y cogí la videocámara, volví a la escena del crimen y empecé a grabarlo todo.
Cuando llegué mi hermano ya le había quitado las bragas y le tenía tres dedos dentro de su coño, mientras ella movía su pelvis no sé si buscando más dedos o más penetración de los que tenía dentro. Mientras lo grababa me acordaba de que a Isa no le gustaba que la tocara con los dedos en su coño y ahora se retorcía de placer con ellos entrando y saliendo.
La muy puta no tardó mucho en corredse, pues la vuelve loca que le toquen los pechos. Mi hermano retiró su mano del coño y se dispuso a comerle el coño, cosa a la que ella se negó alegando que estaba muy sensible y no lo soportaría, aún así lo intentó encontrándose con las piernas cerradas de ella, entonces se quitó el pantalón y los slip mostrando su polla erecta y le dijo: espero que no te niegues a que te folle, porque no pienso quedarme de esta manera, mostrándole su polla en plena erección, y sin mediar más palabras, de una sola embestida se la metió entera. Ella dio un pequeño grito de miedo por la brusquedad de la metida, pero acto seguido lo cambió por gemidos de placer.
Mi hermano de rodillas sobre la cama la cogió por las rodillas levantándola un poco para dejar su coño a la altura de su polla y así, cogiendola en vilo, continuó con las embestidas en su coño. El muy hijoputa, se la metía de un golpe brusco y seco para luego sacarla despacio, a los segundos lo hacía al revés, así cambiando el ritmo. Y digo hijoputa porque eso se lo conté yo que a ella le gustaba mucho pero para que lo probara con su chica no con mi mujer.
Cuando parecía que se iba a venir, se la sacó y obligó a Isa que se pusiera a cuatro patas. Yo pensé que se lo iba a hacer por detrás pero me equivoqué, la sujetó por la cabeza y le introdujo la polla en la boca, marcando él el ritmo de la follada en la boca, ella no dijo nada, se limitó a comer polla como si en ello le fuese la vida y es que la muy zorra eso lo sabía hacer muy bien aunque mi tiempo me llevó convencerla y enseñarla. Lo que más me jodió es que no le obligara a lavarse la polla, porque a mí me obligaba.
Aunque a través del objetivo de la cámara no perdía detalle y lo estaba grabando todo pese a que me dolían los huevos de aguantar todo el rato empalmado, mentalmente apuntaba todo lo que él la estaba haciendo y a mi no me dejaba para luego tomarme mi revancha.
No tardó mucho tiempo en corredse dentro de su boca y ante el amago de retirarse ella para escupir toda la leche que tenía en la boca, mi hermano con la cabeza de ella aún sujeta, le dijo que de eso nada, que se la tragara toda, sin dejar ni una gota. Isa de nuevo intentó apartarse, pero él se la metió más para adentro tirando del cabello por donde la tenía sujeta hacía él. Ante la fuerza de él y su perseverancia hizo de tripas corazón y se lo tragó todo. Pero no contento todavía la obligó a mamarsela durante un rato más, esta vez incluso lamió los huevos, llegando a introducirse uno dentro de su boca.
Ni que decir tiene que a mí, los huevos me iban a reventar. Apunto estuve de tirar la cámara y unirme a ellos, pero me podía más el cerebro que la pasión y aguanté todo el tirón como pude.
Volviendo a la cama. Mi hermano puso de nuevo a Isa tumbada boca arriba y tomaron la postura del 69. Parecía que a ella ya se le había pasado el efecto de la cosquillas, porque dejó que mi hermano hundiera su cara en su coño. Se oían desde yo estaba claramente los lengüetazas y las chupadas de él en el coño de Isa. Esta a su vez seguía degustando la polla de él.
Cada vez que mi hermano intuía que Isa se iba a correr, paraba de comer el coño y follaba la boca de ella con furia, se la metía tan profunda que le daban arcadas.
En una ocasión que Isa alzó la pierna que daba a mí, pude observar como mi hermano tenía dos dedos dentro del coño y otros dos dentro del culo. Eso me extrañó, pues ella no consiente que por el agujero del culo le pase ni el bigote de una gamba, pero ahí estaba él, comiéndole el coño y follandosela con los dedos por el coño y por el culo.
Isa no tardó en llegar de nuevo al orgasmo y no fue solo uno, creo que conté al menos tres seguidos, pues a pesar de intentar escaparse por las cosquillas, mi hermano siguió comiendo coño y follandola con los dedos provocándole otro dos orgasmos más.
Cuando él quiso, se retiró de encima de ella y la obligó a ponerse a cuatro patas de nuevo. Ahora si que se la folla por atrás, pensé yo. Y efectivamente, de un solo envite, se la metió por el coño hasta el fondo. Si antes las embestidas eran fuertes, ahora agarrandola por la cintura eran todavía peores. Isa le suplicó que fuera más despacio, que la iba a partir en dos. Para mi sorpresa la hizo caso, disminuyó la fuerza de los empujones, pero de nuevo introdujo dos dedos por su culo.
Ahora Isa se quejaba y gritó que los sacara, se ve que se le había pasado la calentura y ya no le gustaba, otra vez, mi hermano le volvió a hacer caso, incluso fue más lejos, le sacó la polla aún tiesa, se tumbó encima de la espalda de Isa y le dijo algo al oído que no llegue a escuchar pero si la respuesta de Isa: eso no te lo crees tú ni borracho. A lo que él le dijo: ahora veras.
Sin darle tiempo de reaccionar a Isa, le metió de un solo golpe media polla dentro de su culo. AAAAAAHH cabrón, sácamela, por ahí no la ha hecho ni tu hermano. Gritaba mientras se tiraba para adelante intentando escaparse. Pero era inútil, mi hermano la tenía sujeta por la cintura y terminó por enterrar su polla en el culo de Isa, ese que yo tanto había deseado.
Que se la folle por el culo, no voy a poder recriminárselo porque a ella no le gusta y ha ofrecido resistencia, pensé yo mientras mi cerebro urdía un plan de venganza.
Pero de nuevo me equivoqué, al rato de estar bombeándole el culo y escupir por su boca todo tipo de insultos y barbaridades a mi hermano, empezó a decirle que fuera más rápido, más fuerte, que le estaba rompiéndole el culo y le gustaba, que había sido tonta al perderse este placer durante tanto tiempo. No tardó mucho en llegar a otro orgasmo y mi hermano fue detrás.
Estuvieron en esa postura durante unos minutos, a los cuales mi hermano la sacó y se la puso en la comisura de los labios a Isa. ¿Qué quieres ahora?, interrogó Isa; pues que me la limpies bien limpia y sin pensárselo dos veces se introdujo la polla medio flácida en la boca y empezó a chuparla y lamerla por todos los sitios incluidos los huevos hasta que mi hermano dijo basta.
Se tumbaron el uno al lado del otro y mi hermano le dijo a Isa:- Tenemos que volver a repetir esto, me ha encantado follarte, te comportas como una puta y eso me vuelve loco.
-No sé, respondió Isa, ha estado bien pero ahora me siento mal, tu hermano no se merece esto y menos continuarlo. Ha pasado una vez y pienso que no debería volver a pasar.
-Tú piénsatelo y pasado mañana vuelvo, si sigues pensando lo mismo lo dejamos para siempre, pero si tienes alguna duda, te follaré hasta quitártela.
UHF, que tarde es, voy a terminar los repartos. Con el tiempo que he perdido contigo no llegaré a casa antes de las doce de la noche, pero ha merecido la pena venir a tomar una cerveza con mi cuñadita.
Encima Isa tenía la culpa de que llegara tarde por la noche a su casa.
Mientras se vestía llamó desde su móvil y habló con su novia, le dijo que se le había complicado los repartos y esa noche llegaría sobre las once y media más o menos.
Antes de que se hubiera terminado de vestir, yo ya me había ido del piso. Durante la bajada por la escalera pensaba en como vengarme de los dos, de mi hermano y de la puta de mi mujer.
Me subí en el coche y salí de la ciudad a un sitio tranquilo donde poder pensar. Visioné lo que estuve grabando y aproveché para masturbarme un par de veces, porque las escenas ponían cachondo a cualquiera y a mí me iban a estallar los huevos de haber aguantado tanto la erección.
Después de pensar durante un buen rato decidí contárselo a mi futura cuñada, o sea, a la novia de mi hermano. Miré el reloj y eran casi las seis de la tarde, tenía hasta cerca de la once de la noche, puse en marcha el coche y me dirigí al piso que compartían mi hermano y su novia.
Tuve suerte, pues subiendo la escaleras iba ella delante con bolsas de la compra,(Sonia, está más buena que mi mujer, tiene un culo y dos pechos que quitan el sentido). Deja que te ayude anda. La cogí dos bolsas, le di dos besos y seguimos camino de su piso.
Ya en el piso, me preguntó el motivo de mi vistita. Se me hizo un nudo en la garganta y me quedé en blanco. –Nada, hoy he salido un poco antes y he venido a ver si Mariano estaba para ir al gimnasio juntos.
- Pues lo llevas claro, me dijo Sonia, me llamó como cosa de una hora que se le había complicado la cosa y no llegaría hasta las once o doce de la noche.
- Que mala suerte, pues no se que voy a hacer, Isa tampoco está en casa y yo solo en gimnasio me aburro.
- Espérate un momento que me duche y te quedas conmigo hasta que llegue Isa a tu casa, ¿vale?.
- Vale. Se metió en la ducha y cuando empezó a caer el agua, me acerqué a la puerta, la iba a abrir, no sé para qué, cuando fue ella desde dentro quien la abrió.
- ¿Donde ibas?
- Te iba a preguntar si querías tomar un trago.
- No, gracias. Pero tómatelo tu si quieres.
- No, no me gusta beber solo. Mejor te dejo sola y me voy a esperar a Isa en casa.
- Para. Venga vamos a tomar ese trago juntos.
Mientras ella terminaba de vestirse, preparé los dos vasos de güisqui con coca-cola. El suyo lo cargué bien. Los llevé al salón junto con unos aperitivos y como ella ya había terminado en el baño, entré al servicio. Mientras me lavaba las manos vi en una estantería unas pastillas que solas no hacen daño, pero ligadas con alcohol, desinhibe a la persona que lo toma hasta el punto de que puedes hacer con ella casi todo lo que quieras.
Ni corto ni perezoso cogí dos, las machaqué en el lavabo y se las eché en el vaso.
Cuando iba por el tercer güisqui, ya estaba bajo mi control y ella en un gesto que hizo, dejó medio pecho casi al aire libre. Me quedé mirándolo con atención y ella me dijo.
- ¿Qué miras?
- Pues que tienes casi media teta fuera.
- Y en lugar de avisarme te la quedas mirando, serás guarro.
- Ya que te has puesto podías enseñármelo del todo.
- Abrase visto que sinvergüenza.
- ¿Qué más te da?, si haces top-less.
- Pero no es lo mismo. En la playa hay mucha gente y no me da tanta vergüenza
- Pues sí que eres mojigata
- Bueno. ( y se sacó todo el pecho fuera).
- Pero bueno enróllate y me enseñas los dos.
- Vale, (se desabrochó la camisa, la echó hacía atrás y dejó sus pechos al aire), ¿qué?, ¿te gustan o no?.
- Ufffffffff, ya lo creo, los tienes casi perfectos y bronceados gustan más. Que suerte tiene el cabrón de mi hermano.
- ¿Cómo que casi perfectos?, ¿qué le faltan?.
- Esto.
Y me abalancé sobre ellos dándoles chupadas y sobandolos. Sin darle tiempo a reaccionar, busqué su boca con la mía a la vez que mi mano acariciaba su entrepierna. Estaba totalmente entregada, su mano buscó la cremallera del pantalón, la bajó y sacó mi poya medio flácida. Sin decirle nada, se agachó y se la metió toda en la boca. Empezó a chuparmela, como ninguna otra mujer lo había hecho antes, ni si quiera Isa.
Cuando consiguió ponérmela tiesa, se montó sobre mí, hizo a un lado las bragas y se la enterró en su coño. Al mismo tiempo que Sonia me montaba, yo le comía los pechos y le pasaba mis dedos por el culo, llegando a meterle uno.
No salía de mi asombro, le tenía un dedo en culo e intentando meterle otro y la tía ni se inmutaba, a esta ya la han follado por culo muchas veces, pensé para mí.
Cuando por fin le tenía los dentro, ella se vino en un orgasmo, aun así, siguió montándome. Salte,(le dije), quiero comerte el coño.
Dicho y hecho, se salió y se tumbó en la alfombra del suelo. Me puse encima de ella haciendo el 69. Tenía el coño empapado y clítoris se salía de los labios. Me dispuse a comerle el coño y antes de que le hubiera pegado el primer lametón, ya me estaba comiendo la poya.
De nuevo volví a hurgar con mis dedos en su culo y al rato de tenerlos dentro, se vino con otro orgasmo.
- Jodío estas duro.
Me quité y me senté en el sofá. Ella se puso de rodillas y prosiguió con la mamada, levantó la mirada, dejó de chupar y me preguntó que qué quería.
- Tu culo, quiero follarte por el culo.
- De acuerdo. ( se dio media vuelta, se puso a cuatro patas ). Todo tuyo, haz lo que quieras con él.
Me arrodillé detrás suya, enfilé mi poya a su culo y dispuse a cumplir unas de mis fantasías. Lentamente introducía mi poya en su ojete, me gustaba ver como se iba perdiendo dentro de ese hermoso culo. Cuando ya daba mis huevos en su coño, marcando el fin de la penetración, volví a sacarla despacio para luego volver a entrar despacio, beneficiándome de tan gran placer.
- Te estás aprovechando bien, eh cabrón.
- Pues si, vete tu a saber cuando pillo otra ocasión así.
- Con Isa no sé, pero conmigo cuando tu quieras.
Tras unos minutos de embestidas me corrí en su culo. A muy pesar mío, la saqué y cuando iba a coger unas servilletas de papel para limpiarme, me detuvo y me limpió ella con su boca, no dejó nada sin limpiar.
Pensé lo bien que tenía enseñada mi hermano a Sonia y ahora pretendía enseñar a mi mujer.
Me vestí, miré el reloj, eran casi las nueve, le di un beso de despedida y me fui recordándole sus palabras y prometiéndole una nueva visita.
Subí en el coche y fui conduciendo por la ciudad haciendo tiempo para llegar a casa. Llegué a casa sobre las diez y media. Isa estaba recién duchada y con el pijama puesto.
- Hola mi amor, ¿cómo te ha ido hoy?. Me preguntó a la vez que me daba dos besos.
- Fue un día muy duro y para colmo mañana entro de seis a dos.
- ¿Qué hijo de putas?, y lo hacen así ¿sin avisar ni nada?.
- A ver, no les ha quedado más remedio, y como tengo que madrugar, esta noche te quedas sin “postre”
- Bueno, no pasa nada, yo a pesar de no haber hecho nada estoy agotadísima. Mañana después de comer, me tomo el postre de hoy y el de mañana.
- Vale, te tomo la palabra.
Esa noche dormir de tirón hasta que sonó el despertador, lo paré, miré a Isa y tuve una erección en cuestión de segundos. Me levanté y fui al cuarto de baño, meé, me quité el pijama y seguía con la poya tiesa. Me entraron ganas de echarle un polvo mañanero pero decidí esperar a la tarde.
Estábamos terminando de comer, cuando me recordó que el postre lo íbamos a tomar en el dormitorio, como si a mí eso se me fuese olvidado.
Terminemos, se levantó recogió los platos y fue al cuarto de baño. A los pocos minutos regresó con camisón corto que dejaba ver todo lo que había debajo y diminuto tanga. La muy puta sabía como ponerme cachondo.
- Dame cinco minutos que voy a prepararte una sorpresa en el dormitorio.
- Vale, pero no tardes.
Cogí la cámara de video y la conecte al televisor que tenemos en el cuarto. Cuando hube terminado la llamé y la hice entrar.
- ¿Qué es esto?. Sabes que no me gusta que me grabes cuando hacemos el amor.
- Tranquila. Primero, que no voy a grabar nada porque ya lo tengo grabado. Segundo, es tu sorpresa y tercero hoy no vamos hacer el amor, hoy te voy a follar.
- ¿Qué diferencia hay entre una cosa y otra?.
- Pues que el amor lo haces con una pareja a la que amas y respetas, procurando hacerle sentir el placer máximo y follar lo haces con cualquiera buscando tu placer sin importarte lo que piense la amiga o puta que te estés follando.
- ¿ Y yo qué soy, amiga o puta?.
- Tu, tu eres una puta y de las malas, porque ni si quieras cobras cuando terminas y encimas tienes remordimientos.
- No sé a que te refieres pero sigue así que me estoy poniendo muy cachonda.
- Ves como eres una puta. Anda desnúdame y empieza por comerme la poya.
Me bajó los pantalones, dejandome la poya al aire. Se la metió en la boca y empezó a mamarmela. Sin lugar a duda, Sonia lo hacía mucho mejor pero a caballo regalado no se le mira el diente. Ya tendrá tiempo para aprender a chuparla bien.
Con la calentura del todo el día no tardé mucho en llegar al orgasmo. Así que cuando vi que estaba a punto, la cogí bien fuerte por la cabeza, obligándola a tragarse todo el semen que no fue bien poco. Ella intentaba sacarse la poya de la boca para escupir el semen pero todo fue inútil, se lo tragó todo hasta la última gota.
- Eres un cabron, ¿ a qué viene esto?
- Te he dicho antes que te iba a follar, así que cállate. Además, no se porque protesta si ya lo has probado antes y no dijiste nada. (en ese momento se le iba un color de cara y le venía otro)
- No sé a que te refieres, sabes que siempre que me lo has pedido te he dicho que no.
- Por eso, porque te lo he pedido, pero he aprendido que con las putas como tú no debes pedirlo, sino hacerlo.
- Hasta aquí he llegado. Se acabó el juego.
- Nada de eso. No ha hecho nada más que empezar.
- Eso no te lo crees tú ni borracho.( es una frase muy típica en ella)
- Vaya hombre, lo mismo dijiste e hiciste todo lo contrario. En ese momento su cara era todo un poema. ¿No quieres ver tu sorpresa?.
- Enséñamela y terminemos pronto.
Puse la cámara en reproducción y presioné el play. Cuando vio la primera escena, que era con sus bragas bajadas y tres dedos de mi hermano dentro de su coño, me miró para luego desviar la mirada a otro sitio buscando un lugar donde poder esconderse.
- Te lo puedo explicar.
- El ¿qué?.
- Todo .
- No iras a decirme que no es lo que parece.
- No, no te lo voy a decir, pero tiene su explicación.
-