Soy una mujer de 29 años, bonita, con un bello cuerpo, y casada. En casa se daño un electrodomestico y llamé a un servicio de reparación y me dijeron que vendrían a las 10 a. m., esa mañana salí del ginnasio y llegue a casa a esa hora. Apenas llegando sono el timbre, al abrir la puerta un hombre bello, enorme y musculoso me dijo: "Vine a reparar su equipo", mientras me comía con su mirada. Sentí un escalofrío en toda mi espalda, y unos deseos tremendos de hacer el amor con el, ese hombre me atraía muchísimo. Lo hice pasar y lo lleve a la cocina, al girar el miraba mi trasero y me dijo: "Que trasero más bello tienes", no se que me sucedió en ese momento, pero dandole la espalda le conteste: " Es más bonito al natural", y baje mi lycra dejandolo ver nis nalgas solo cubiertas por un hilo dental. El hombre me abrazo por detras, sujetando mis senos con sus manos, y comenzó a besar mi cuello. Yo me apreté contra el gimiendo, y sentí que una de sus manos iba a mis genitales. Al agarrar mi cuquita me sorprendí co lo mojada que estaba. El hombre me arrancó la blusa y el sosten, mientras yo me arrancaba con los pies los zapatos, luego tiro de mi hilo dental y me montó en la mesa. Se quito la camisa, los zapatos, el pantalon, y su interior. Tenía un miembro enorme, bello, y oscuro. Se acercó a mi, abrió mis piernas y deslizo virilmente aquel sexo maravilloso en mi cuerpo. Al metermelo todo tuve un orgasmo tremendo y gemí ruidosamente de placer, pero el siguió cogiendome con lujuria, volví a cargarme y me vine nuevamente mientras el acababa profundamente dentro de mi. Mientras nos recuperabamos me beso con pasión y ternura, diciendome lo bella que era y lo divino que estaba. Salió suavemente de mi y giró mi cuerpo. Luego abrió mis piernas, separó mis gluteos con sus manos y deslizo su lengua en mi ano. Aquello fue divino, nunca antes sentí algo así, lo deje trabajarme y poco después estaba siendo gozada por detrás, fue una sensación divina, sentía aquel poderoso sexo deslizandose ritmicamente en mi, mientras el acariciaba deliciosamente mi clitoris con sus dedos, el acelero sus movimientos y supe que se vendría, lo que me excito mucho, y me vine junto con el gritando como una loca de placer. Al separarnos el me dijo:"Voy a repar tu aparato", y así desnudo lo reviso. No se que tenía pero fue rápido. Al levantarse lo mire a los ojos y me sentí avergonzada y excitada, el me dijo:"Ya esta, ahora voy a cobrarte", y me beso con pasión, luego me hizo arrodillar ante el y le di una magnífica mamada. Al acabar me dijo: Tenemos que lavarnos, me llevo a la ducha y allí me baño con ternura, tocando mi cuerpo a placer, me dio una mamada rica, y volvio a cogerme con lujuria. Se seco, se vistio, y me dijo: "Mi vida, fue algo hermoso", y besandome con ternura se fue. No lo he visto más, pero cada día recuerdo lo rico que la pase con ese macho extraordinario, a quien me le entregue totalmente a pesar de que no se siquiera como se llama.