Estrellas Porno
Índice » Hetero Infidelidad » Mi linda secretaria

Vera es un empleada de la empresa donde yo trabajo ejerciendo funciones de mando en una segunda línea como Jefe de Personal. Ella como tantas otras reportaban a sus respetivos Jefes y estos a mi, pero esta mujercita me resultaba muy simpática además de serlo, y como compartimos la misma oficina por cuestiones de organización, esta casi siempre a mi lado. Yo se de su presencia por el olor al perfume que usa, es muy suave pero a la vez tiene permanencia, es así, que ya antes de ingresar se que ella se encuentra por el aroma que se esparce en el ambiente. Como decía además de esto, y antes de intimar, era increíblemente dulce en su trato, jamás levantaba la voz, no fumaba, se pintaba muy decorosamente, no como algunas de sus compañeras que estaban siempre como en un escaparate, y prestas a alguna proposición por parte de un superior para ver si así conseguían un aumento de sueldo o un ascenso. Fue así que cuando por jubilación, el Gerente de Personal se retira, por línea paso a ocupar su lugar. No quieran saber como me saludaban las mujeres a la entrada y salida del trabajo, dentro de el, algunas que me odiaban, me sonreían enseñando creo hasta la garganta, y cruzaban sus piernas mostrando muslos, y algunas mas atrevidas hasta polleras muy cortas que antes no se colocaban ahora las comenzaban a usar, enseñando sus medias, portaligas, y hasta sus trusitas. Para mis adentro pensaba - ¿ como son estas mujeres?, es verdad que son como indios, se pintan para la guerra. De entre todas sobresalían algunas como Vanina, Serena, Mónica que eran poseedoras de unos cuerpos infartantes, con senos ciliconados y todo eso que hacen las mujeres para estar bien. Pero en fin, retorno a Vera, a quien llevo de secretaria, contra el malestar que esto produjo, ella no se inmutó, continuó como siempre atenta, simpática como ya dijera, pero........ el hombre propone y Dios dispone, comencé a mirarla de otra manera. Es de piel tostada, morocha de pelo muy negro, sus ojos lo eran mas aún, y poseía un par de senos que su blusa no disimulaban, mas bien baja, algo delgada, piernas finas y torneadas, y caderas que antes no había descubierto- no se porque -. Comencé a mirarla de otra forma, el instinto me decía que esta mujer podía volver loco a cualquiera, un día descubrí que no usaba corpiños y que la aureola y sus pezones eran de un color chocolate, esto me produjo una erección, lo que no entendía era como después de ser madre de dos hijos, esos pechos podían mantenerse firmes y mas aún moverse apenas al caminar. Comencé entonces a tratar de ver como hacer para intimar, o para acortar las distancias de jefe a empleada. Esto ocurrió una tarde, cuando ya casi llegada la hora de finalizar la tarea, ella se acercó por detrás y me mostró una planilla, tanto se acercó que apoyó sus pechos duros sobre mi hombro izquierdo y me dijo: - mire esto, lo trabajé en Excel porque me parece mas presentable, y si Usted mañana tiene que reunirse con el directorio me gustaría que me diera el OK. Mientras señalaba con un dedo los detalles del informe. Yo sentí su aliento en mi oreja y dándome vuelta encontré su cara muy cerca de la mía, y su boca pequeña de labios finos, y su pelo casi caído, y su perfume que me envolvía, estuve a punto de besarla. No me atreví y diciéndole - Vera, mañana temprano lo miro, hoy no tenga ganas, estoy cansado!! Se irguió y me contestó casi sin mirarme – como usted quiera señor. Caminó hasta su escritorio, comenzó a ordenar sus papeles, cerró los cajones de su escritorio, y mientras yo miraba como un idiota lo que estaba haciendo levantó su cabeza, y con una sonrisa apenas perceptible me habló diciendo con un dejo de tristeza o eso me pareció, - Señor, hasta mañana. Le contesté de la misma forma, y la miré irse, su figura era espléndida, estaba descubriendo una mujer. Me fui a mi casa pensando en ella, luego de la cena me acosté con mi mujer y le hice el amor pensando en Vera. Sería que esta mujer se convertiría en mi obsesión.? El día siguiente fue de terror de esos días en que todo parece salir mal, bueno así fue, el trabajo presentado no fue aprobado del todo, había que hacerle modificaciones por orden de los directores, y así se lo hice saber. - Usted lo quiere para ahora, me dijo? - Nooooo, mañana comenzaremos con las modificaciones, le contesté. - Si lo pide yo puedo quedarme hasta tarde, mi marido está en Bs. As. Y mis hijos en la casa de mamá. - No, de ninguna manera, vamos, se ha hecho tarde. Cuando salíamos me acordé que su automóvil estaba roto, así que tomaría un bus para llegar y tenía fácil una hora de viaje. Me iluminé y le pregunté. - Si quieres yo te llevo, al final doy la vuelta por la autopista, y es igual para mi. - Ella abrió sus ojos, y como sorprendida contestó – haría eso por mi. - Eso y mucho mas,. - No lo tomes a mal, es una broma. - Bajó la cabeza y me contestó entre dientes, que mas haría? - No lo sé, son formas de decir, bien, andando. Apagamos las luces y nos retiramos, ya en el ascensor, ella se retocó el pelo, y pasó carmín a sus labios, - Como toda mujer, coqueta, le dije.!!!!! - Acaso tu mujer no es así,!! me respondió, y por primera vez en años me tuteó. Esto me agradó y se lo hice saber, ella se sonrió, y llevando la mano al interruptor de la luz, apagó la del ascensor. Fue entonces que sentí sus brazos alrededor de mi cuello, y su boca y su cuerpo pegado al mío. Aquello me llevó a mil, tuve una erección casi instantánea, que ella detectó. - Ummmmm, que rico, despertó el gigante, dijo llevando su mano a mi entrepierna. Yo mientras la besaba le acariciaba los pechos, fue solo un momento, ya que habíamos llegado a planta baja. - Voy en busca del auto, espérame detrás de aquellas palmeras,!! eran unas que adornaban la entrada y lejos de la mirada de los porteros, y serenos. Ella subió rápido, y como era de estatura mas bien baja se acomodó en el asiento con su pollerita a mitad de pierna, tendí la mano para acariciarla y me dijo entonces - el que conduce no puede hacer nada mas que eso, el que acompaña siiiiii!!! - como por ejemplo, darte besitos en la oreja, tocar la palanca de cambios del conductor, acariciarla, meter la mano por la camisa y jugar con las tetillas,. A la par que esto decía, me lo hacía, yo ya estaba como loco no sabía que hacer, si frenar allí mismo y hacerle lo que debía o continuar hasta su casa. Frené y se lo pregunté a lo que ella me respondió - Rápido que ya llegamos. Y así fue dimos vuelta una esquina, y frenamos, yo ya me bajaba entonces ella me dice - baja por la cochera y subimos por el ascensor hasta el departamento, es mas íntimo!!! - Ya subiendo se me hecha en brazos y en un beso furioso me endilga la lengua, la hace jugar con la mía y con una mano comienza a desprenderme tratando de tomar mi aparato a toda costa. - Tranquila le digo!!, mientras el ascensor paraba, ella lo abrió se asomó, vio que no había nadie y abriendo la puerta me ingresó, prácticamente de un tirón, a su departamento. De parados comenzamos a desnudarnos uno al otro, yo desprendí su blusa, y corpiño y me apoderé de sus bellos pezones, apretando la masa carnosa tan apetecible y como un bebe con hambre comencé a lamerlos y a succionarlos, ella mientras tanto, había extraído mi miembro que estaba parado en toda su extensión tan duro que me dolía, y largando ya mis jugos previos, ella descubría la cabeza pasaba la palma de su mano y lo recorría para volver a realizar el mismo juego, entre tanto yo había desprendido su pollera que estaba en el suelo cubriendo su zapatos, bajando una mano descubrí una masa de bello pubico negro como su pelo, abundoso, enrulado, luego de bajar su trusa hasta la mitad de sus muslos que eran perfectos, siguieron mis dedos explorándola y descubrí que mas abajo estaba rasurada totalmente, se sacó los zapatos, su trusita, me dio la espalda, mientras yo seguía tocando, amasando sus tetas, lo que parecía enloquecerla, hechó un poco sus caderas hacia atrás, puso un pie sobre la silla mas cercana y tomando mi miembro lo colocó en la puerta de su cueva que estaba totalmente mojada, cuando noté que estaba en posición intenté mandársela, pero ella se adelantó y lentamente, muy lentamente, comenzó a introducírsela, yo que estaba enloquecido, quería comenzar a bombearla, pero a cada intento ella se erguía y entonces mi pija se salía. Hasta allí no habíamos cambiado palabras, solo algunos gemidos de su parte y algún bramido mío, fue entonces que me habló: - Mi vida lo hacemos a mi manera o no lo hacemos !!!. Comprendí que era ella la que estaba en el dominio de la situación, y no estaba en condiciones de abandonar en ese momento, tal vez me haría gozar a su forma. - Está bien repliqué, hagámoslo a tu manera. Volvió a la posición inicial, y comenzó a introducirla nuevamente, lentamente, hasta llegar al tope, luego moviéndose se la retiraba hasta casi su entrada, allí apretaba sus músculos vaginales, y volvía a metersela. Este juego casi me desmaya, era tan exquisitamente sensual que se tornó casi insoportable, mientras ella hacía su trabajo, con una una mano yo trataba de tomar su dos masas de tetas, y con la otra por entre sus piernas tocaba su clítoris. Lo encontré duro como un pequeño pene, signo que su calentura era mayúscula, de pronto comenzó a gimotear, hecho su cabeza para atrás, y con un ahhhhhhhhh!!!!!! Que le salió de muy adentro comenzó a temblar, me tomó del cuello y alzando aún mas su pierna, casi sobre la mesa, con mi pene totalmente perdido en sus entrañas exclamó. - Acabé, acabé, ahhhhh, que hermoso, mi amor, házmelo de nuevo por favor, de nuevo!!!!. La alcé en brazos, porque era realmente pequeña sin sus tacos altos, y me indicó el dormitorio, la tendí en la cama y comencé a besarla: su frente, su nariz, orejas, cuello, sus pechos con sus pezones a punto de reventar, su vientre, su clítoris y por ultimo su vagina que estaba llena de mi esperma que se le chorreaba hasta el culo. Fue entonces que la subí, ella abrió sus piernas y las recogió sobre su pecho, y mi miembro le entró totalmente, comencé con una bombeo enloquecedor, que pensé la llevaría a un nuevo orgasmo, pero no fue así. Me dijo entonces, - igual a mi marido, no se dan cuenta que así no gozo, me gusta el coito suave donde experimento mi placer, por favor amor!!! Lentamente, lentamente. Así lo hice, empujaba, y ella apretaba su vagina, lo que la introducción se hacía ajustada, luego al retirarla igual, apretaba mi glande en la puerta de su cueva una o dos veces y aflojaba para que yo volviera a meterla. Aquel juego me llevó a límites insospechados, jamás había experimentado ese placer de disfrutar de una mujer con un conocimiento tal de su sexo que en minutos mas terminé eyaculando muy profundamente, creo que en la trompa de su matriz. Ella no me acompañó esta vez en el orgasmo, todo lo contrario, comenzó a mover su pelvis, siempre con calma, con una pavorosa calma, disfrutando cada centímetro de carne y músculo que incorporaba a su cuerpo. De pronto se salió de la posición, y diciéndome que me acostara, ella se cabalgó sobre mi. Si bien yo no estaba agotado, mis diez y nueve centímetros que colgaban entre mis piernas comenzaron a perder vigor. - Lo lamento Vera, le dije, ya tengo 42 años no soy un jovencito que podría continuar eternamente. Mas con lo que me hiciste, realmente me poseíste!!. - Ella sonrió, y besándome exclamó, nooooo, yo tenía necesidad de ti, quería saber si serías capaz de llevarme al éxtasis de esta manera y que una vez leí y nunca pude poner en práctica, mi hombre siempre está apurado, por lo general me deja por la mitad, y el. satisfecho se da la vuelta, y a dormir. Este diálogo se desarrollaba mientras ella se mantenía encima mío y con mi miembro dentro suyo. - Vamos, que eres joven, yo tengo treinta y seis, y aunque no lo aparento, también estoy algo pasada en edad para estas olimpíadas sexuales. Y luego sonriendo, acomodó adecuadamente mi verga dentro suyo y comenzó a moverse. - Quiero mas!!!! Quiero acabar nuevamente, quiero que me hagas un hijo, siiiiiii, quiero un hijo tuyo, házmelo por favor. Aquellas palabras me excitaron tanto, que nuevamente alcancé la dureza que ella necesitaba, al notarlo, comenzó a cabalgar, de la misma forma que ya lo habíamos hecho con anterioridad, bajaba y subía clavándose, empalándose con mi miembro a la par que tomando mis manos los llevó a sus pechos y me dijo - aprieta mis pezones, así, asiiiiii, uyyyyyyy, que bueno, como gozo, OHHHHH DIOSSSSSS, que placer, siiiiiii no te muevas, yo te lo hago, y comprimiendo su vagina terminamos abrazados en un orgasmo de locos, tan unidos, tan estrechamente unidos que parecíamos fundidos uno al otro. Ella se tendió a mi lado, y mirándome me preguntó: - Gozaste, y con su manito acariciando mi pecho, bajándola hasta mi verga, me repetía gozaste?, gozaste?. Realmente nunca había gozado tanto con una mujer, así se lo hice saber. La abracé y comenzamos a besarnos nuevamente, el piiiiiiiii, de mi reloj me llamó a la realidad. Me incorporé y me olí el brazo, estaba impregnado de su perfume. Tenía que bañarme y ella también, juntos abrazados por la cintura, nos dimos una ducha, donde y como se podía prever, comenzamos un nuevo juego pero la verdad que ya no teníamos mas tiempo, en especial yo. La nena que tuvo es idéntica a ella, bastante morochita, un encanto, lo que si llama la atención son sus ojos celestes verdosos idénticos a los míos. Vera sigue a mi lado, progresó conmigo, tanto en afecto con en el sexo, y en el trabajo. Hoy cumplimos 5 años de nuestra primera vez, tengo que salir temprano de la oficina, para comprarle un regalo, para luego festejar en el departamento que adquirimos, donde nos encontramos dos o tres veces por semana, para dar rienda suelta a nuestra locura, y hacer el amor como a ella le gusta y a mi me enloquece. Por el futuro no nos hacemos problemas, ya lo tenemos decidido, cuando nuestros hijos sean mayores, nos divorciaremos de nuestros cónyuges, para estar definitivamente juntos. Entre tanto simplemente nos amamos. Que no es poco decir.

escrito por Anonimo
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