Esto ocurrió hace 2 años. Iba en el último año de preparatoria y acababa de cumplir mis 18 añitos, estaba en un internado de mujeres manejado por monjas y profesores muy retacados. Compartía mi cuarto con María, hija del presidente de padres de familia y portador de muchos donativos para la escuela. Es por eso que nuestro cuarto era el único que teníamos una televisión pequeña y un dvd. Por las noches pasábamos funciones de cine a las demás compañeras del salón. Y en particular películas porno que el primo de María nos proporcionaba cada 15 días.
Mis amigas y yo platicábamos que como se sentiría, se sentiría rico, dolería, y todas esas cosas. Incluso María nos decía que teníamos que practicar pues nos veríamos como tontas el día que llegara nuestro turno para tener sexo, así que practicábamos con un pepino el sexo oral. Nos masturbábamos al ver esas películas.
El último año en la escuela entro un profesor nuevo, era joven como unos 35 años, los demás profesores eran ya ancianos. Así que todas las chicas se nos caían la baba, pues era el primer hombre atractivo en esa escuela, no daba la materia de física. Mis amigas y yo ni atención poníamos, solo se nos iba el tiempo soñando como sería en la cama.
El profe no era nada feo, tenía pelo corto castaño medio, ojos verdes, y una boquita deliciosa y carnosita. El papá de María nos dijo que venía con muy buenas referencias, y que incluso estaba estudiando para sacerdote pero lo abandono porque prefirió el camino a la ciencia. El profe se llama Alfonso. Y casi no hablaba con nadie, las monjas al ver que le tratábamos de hacer plática en el recreo luego luego nos ahuyentaban.
Así paso casi todo el año, hasta llegamos a pensar que el profe era maricón.
Faltaba un mes para salir, y nosotras hacíamos tratos de tener contacto para siempre, clásico de la edad. Una noche María nos llamo a todas del salón, no éramos muchas, éramos como 20 chicas. Todas no llevábamos muy bien pues convivimos 3 años juntas.
Nos llamó y saco debajo de la cama 2 botellas de vino de blanco, nosotras no estábamos a acostumbradas a beber y aprovechando que al día siguiente era día de visitas y poníamos levantarnos tardes pues nos dispusimos a celebrar. Algunas ya estábamos un poco mareadas y empezamos a ver películas porno, al final de la última nos hicimos una promesa: la primera que tuviera sexo nos tenía que contar con lujo de detalles cono fue todo. Yo esta feliz y dije un comentario que después me arrepentí:
-Pues yo le aseguro que antes de salir yo les tendré que contar TODO. Pues lo are con el profe Alfonso.
Mis amigas ya mareadas se entusiasmaron y hasta lo pusieron en apuestas, la mitad decía que no me animaba y la otra mitad decían que si.
Al día siguiente aprovechando que ni mis papas ni los de María iban a ir a la escuela decidimos pedir permiso para salir. María me llevo a comprar mi ropa sexy que tenia que ponerme par ese día especial. Me compro un coordinado negro, y como estoy muy chichona y muy culona, pues me veía de maravilla. El bikini era diminuto y el brassier transparente, también me compro un ligero, una medias, unos zapatos de aguja y una batita transparente.
Y así lo planeamos, yo tenía que ir al dormitorio del maestro ya cuando todos estaban dormidos y lo seduciría, pues sabíamos que no iba ser fácil convencerlo. Me peine de dos colitas y me lleve una paleta de dulce, todo esto para contrastar lo demás que llevaba puesto, una mezcla de “niña caliente”. Y fui al encuentro deseando que no estuviera cerrada la puerta con llave. Llegue y por fortuna no tenía llave, vi que el profe estaba durmiendo boca abajo y solo llevaba el pantaloncillo de la pijama, me excite al verle las pecas que tenía en su gran espalda, y sus pompas bien formadas se le notaba a trabes de esa pijama.
Con voz sexy lo llame diciéndoselo al oído, el profe de inmediato se despertó sobresaltado, de un brinco se sentó y me pregunto_
-¿Qué haces en mi cuarto?
-No se asuste profe, solo quiero llevarme un buen recuerdo de usted.
-¿Y que pretendes vestidas así? (lo decía muy asustado)
-Ya le dije,...Quiero un gran regalo de usted.
El maestro se paro de su cama y me jaloneo pretendiendo sacarme de su cuarto.
-Si me saca de su cuarto voy a gritar y voy a decir que usted me obligo a vestirme así.
El maestro se volvió a sentar mientras bajaba la cabeza angustiado. Yo me le acerque y le sobaba la espalda, el se sacaba.
-Alfonso, tu decides, ¿empiezo a gritar o me empiezas a coger?
El maestro volteo a verme y muy decidido me dijo:
-Esta bien Cassandra.
Me agarro de los hombros y me sentó en la cama.
-Ya que te sientes muy grandecita como para tener sexo lo vamos hacer a mi manera.
-Como quieras papacito.
-Las reglas son las siguientes: te dejaras hacer lo que yo diga sin reclamo alguno, no gritaras, y la más importante No se lo dirás a nadie, pues arruinarías mi futuro y si lo haces yo buscare la manera de hacerte la vida de cuadritos.
-Esta bien...Pero ya hazme tuya....
A mi se me hacia una exageración lo que me acababa de decir, yo solo quería dejar de ser virgen con ese bombón.
Yo muy coqueta me le acerque, mientras el estaba sentado al filo de la cama, pero sin que me diera cuenta me tiro al suelo y me dijo que se la mamara, me quito muy brusco la paleta de la boca y metió su pene, era la primera vez que tenia una de verdad y no sabia que era tan grande y gorda, su sabor hizo que me la quitara de la boca pero me dijo:
-No putita no va hacer como tú digas si no como lo diga yo y me la volvió a refundir en mi boca, sentía que me ahogaba, me llegaba hasta la garganta, y me dijo:
-Y si me la muerdes pobre de ti.
Me agarro del cabello, y movía mi cabeza a su antojo y satisfacción. Mi hermoso peinado no duro, pues sus movimientos eran tan bruscos que me dolía la cabeza de tanto ser zarandeada. De repente se quedo quieto dejándome su verga en mi garganta y se vino en mí, su leche hizo que tomara fuerza de sacarme su verga de mi boca, él enojado me jalo y termino en mi cara, me sentía asquerosa. Quería salir corriendo, pero Alfonso me agarro y me aventó a su cama. Su cara estaba totalmente transformada, me dio miedo, parecía un loco maniático deseoso de sexo.
-Que putita, ¿Te esta gustando? Por que ya mero viene lo mejor.
Me abrió las piernas y con unas tijeras me corto mis tanguitasy mi brasier. Me abrio más las piernas y me empezaron a doler, inconscientemente trataba de serrarlas pero una cachetada me hizo frena.
-Te dije que iba a ser a mi manera, Tu esperabas que te cojiera ¿No?, yo no quería hacértelo porque se que me encanta el sexo fuerte, pero ni modo tu aceptaste las condiciones y ahorra te a muelas.
Me empezó a brotar mi clítoris, yo me estremecía, me empezó a mamar mi cosita, sin decir más de repente tenía dos dedos dentro de mí, me dolió mucho, pero me golpeo las piernas para que estuviera quieta. De repente sentí mi primer orgasmo, fue delicioso, ya que cuando me masturbaba nunca lo había tenido. Me estaba recuperando del orgasmo, cuando me penetro, Sentí que se me salía el alma, me la había metido toda de un solo jalón, di un grito que hizo que me tapara la boca con una almohada. Me empezó a bombear, pero no me quitaba la almohada de encima, yo forcejeaba, pero por moverme tanto me empezó a doler más. De repente me quito la almohada de encima y me pregunto:
-¿Eras virgen?
-Si
-Pobre putita, ya me manchaste mis sabanas.
Medio me incorpore y vi. Tanta sangre que me asuste y empecé a llorar. Pensaba que me iba a desangrar.
Alfonso se acostó y me cargo para que me sentara en su verga, empezó a bombear y me obligo a moverme, yo no sabía hacerlo, así que lo hacia torpemente.
-Si no lo haces bien te costara caro.
Al ver que yo seguía igual de un golpe me tiro al suelo, y me dijo.
-Te voy a enseñar hacerlo. Acuéstate boca abajo y cerraditas al piernas.
Empecé a sentir que me ponía aceitito en mi culito, empezó a meter un dedo, hasta llegar a meterme tres. Me dolía pero a vez me gustaba.
-De esto no te quejas ¿verdad?, eres una putita de mierda. De seguro se soban las pucha entre tus amiguitas.
Sin que me lo esperara metió de un solo golpe su vergota, era tan ancha que sentía que hasta sangre me salía, me empezó a bombear y con las piernas cerradas me dolía más.
Así estuvo como por 15 minutos, luego me dijo que me pusiera como perrita a cuatro patas. Me la volvió a meter por el culo, sentía como sus bolas chocabas contra mis nalgotas, Mientras me cabalgaba, me daba de nalgadas, pellizcos. Me dolían ya las nalgas. Me la saco de nuevo y se sentó al borde de la cama, me cargo mi espalda daba contra su pecho y me la volvió a meter por el ano, mientras me obligaba a masturbarme, él con una mano me pellizcaba y retorcía mis tetas. En eso sentí caliente dentro de mi culo, descargo toda su leche en mi culito. Me acosté en la cama boca abajo descansando, pero de repente me ata a la cama con una vendas que tenía, me puso ganchos de ropa en mis tetas y en mi clítoris, agarro su desodorante, y me lo metió por mi culo, mientras que el de nuevo me montaba por mi pucha, Se vino en mis tetas. Me empezó a mover el desodorante muy rápido en mi culo, después empezó a metes su mano por mi pucha, sentí un dolor tan fuerte, pues había metido toda su mano hasta la muñeca, y la movía salvajemente, era tanto el dolor que me desmaye. Cuando reaccione fue por otro dolor, pues ahora estaba boca abajo metiéndome toda su mano por mi culo.
Cuando tuve el hoyo muy grande, se paro y fue a su refrigerador, saco hielo y me metió 3 cubitos, me volvió a voltear y me metió otros 4 por mi pucha , que también estaba bien abierta. Me paro de la cama, y me dio mi batita y dijo,
-Ahora ya puede irte, llegaste como niña caliente y te vas como toda una mujer frígida.
Recomiéndame con tus amiguitas, También les quiero regalar un recuerdito, solo que diles que también cumplan el trato. Por qué tú lo vas a cumplir ¿verdad?
Yo solo acerté con la cabeza pues no podía hablar, los hielos se desasían en mi interior y me molestaba lo helado que estaba.
Salí de la habitación tan humillada, tan asquerosa, toda pegostiosa y oliendo a semen. Mientras llegaba a mi cuarto se me salieron algunos hielos, pues estaba tan abierta que se salían solitos. Llegue a mi cuarto María estaba dormida, pues Había estado con el maestro como una 3 horas, me metí a bañar y decidí no comentarles nada a las demás chicas. Prefería que pensaran que había perdido la apuesta. Duré aproximadamente 1 semana para dejar de sentir molestias, pues ni me podía sentar.
Al día siguiente les conté que la habitación del profe estaba cerrada, y que mejor me fui a la cocina a comer algo a escondidas, las chicas decidieron que la puesta estaba a medias, pues yo no tenía la culpa de que el maestro se encerrara para dormir. Las chicas desistieron pensando que el profe era maricón, pues ¿Qué hombre deja su puerta cerrada en una escuela de chicas? Yo no dije nada, él poco tiempo que no quedaba en la escuela no volví a ver otra película porno, les mentía a la s chica de que me dolía la cabeza, el profesor actuó como si nada hubiera pasado.
El tiempo paso, y el último día de clases todas andábamos como locas, nuestros padres fueron a recoger nuestros papeles, nos tomábamos fotos con todo mundo, incluyendo a los profesores, todas mis compañeras no perdían la oportunidad de tomarse foto con El maestro Alfonso, pues les emocionaba la idea de que por lo menos les tocara el hombro para la foto, yo no quise tomarme con él, incluso le sacaba la vuelta. Estaba con mis padres y me estaban felicitando, cuando nos interrumpe Alfonso dice,
-Señores tienes una hija muy estudiosa, si sigue así va a llegar muy alto.
Acto seguido mi madre que es un amor, me dijo que me pusiera a un lado del maestro para tomarnos foto, Alfonso pasó su mano por mi espalda y la reposo en mi hombro, mi madre decía que sonriera, sonreí para no levantar sospechas. Alfonso después dijo,
-Señores me dejan darle un abrazo y desearle buen futuro.
Mi madre sonreía y decía adelante Profesor. Alfonso me abrazo superficialmente y me dijo al oído.
-No se te olvide que cuando vuelvas a tener calentura...Aquí voy a estar....Puta.
Se alejo de mí y se despidió muy cordialmente de mis padres. Mi madre me pregunto que me había dicho, solo le dije.
-Que voy por buen camino, y que si lo necesitaba él me podría orientar.
Mi madre sonrió, y me dijo que no dudara en venir con él cada vez que lo necesitara.
Como les dije eso fue hace 2 años, y hasta ahora volví a necesitar de él. Ayer llame al colegio y nos citamos mañana en mi casa, voy aprovechar en que mis padres se van hoy de viaje, tengo un poco de nervios, pues después de él no hubo nadie. Ahora estoy más dispuesta, y espero que tarde más mi recuperación, no me importa que mis hoyos se queden abiertos para siempre.