Índice » Hetero Primera vez » Juegando al Sexo

A las diez y ocho horas de un sábado brumoso cargado de humedad y próximo a la lluvia, sonó el teléfono de mi departamento de soltero. Estaba en la cama, haciendo tiempo y casi dormitando con esa modorra que provocan estos días en los que no se sabe que hacer, maquinando en que podría invertir mis horas libres en un caso así, llamar a una amiga???, ir al cine???, salir a cenar o pedir pizza y quedarme mirando televisión dándote una dosis de napolitana con vino, que te quite el aburrimiento y por que no la soledad???. Miré el identificador de llamadas y observo que era un amigo al que hacía tiempo no veía, decidí de inmediato no atender, no estaba con ganas ni deseaba contar de mi vida, y todas esas pavadas a las que hay que responder cuando el interlocutor es inquisidor, y curioso por antonomasia. Dejé que sonara, y me levanté, me había acostado desnudo y la tibieza de las sábanas, mas ciertas ganas de orinar, habían puesto mi miembro con cierto grado de rigidez. Me paré frente al espejo, me miré y no resistí la tentación de correr la piel, surgiendo así la cabeza algo morada, y con un diseño de hongo que lo hacía así mas poderoso, con los diez y nueve centímetros que tenía por detrás. La tomé en la palma de mi mano, la sopesé, la acaricié sabiendo que ella respondería irguiéndose en su integridad. Por lo tanto dejé el juego, miré mi abdomen y note que estaba algo abultado y tirando a flacidez, por lo que juré el lunes comenzaría con el gimnasio. A mis treinta años no podía seguir así, y me dije...¡¡¡ tendrás que casarte...!, luego reflexioné - ¿ que me pasa si antes nunca había tenido esto en mis planes? Estaré poniéndome viejo?. Esto me aterro y las ganas de vaciar la vejiga me empujaron al baño. Abrí la ducha, la regulé a mi gusto, y luego cumplí el rito mas hermoso, orinar mientras te bañas, puede ser una desviación, pero me da mucho gusto, comencé a enjabonarme y como el vapor del agua estaba inundando el baño abrí un poco el ventanuco, y lo que observé no daba crédito a lo que mis ojos veían, allí a cinco metros en otro baño de la misma torre, una mujer estaba en los mismos menesteres que yo, salvo que el respiradero estaba cerrado y solo se traslucía un cuerpo muy bien formado, lavaba minuciosamente su concha y sus bellos púbicos. Luego dedicó su atención a su cabello, lo que al levantar sus brazos, se adivinaban un par de tetas que se agitaban al compás de sus movimientos, adiviné su tamaño, y me parecieron realmente hermosos, luego se agacho y vislumbré su culo muy pulposo apuntándome, se detuvo en piernas y pies. Aquello era demasiado, mi palo estaba tremendamente duro comencé a masturbarme y en un acto de voyeurismo total, tuve un orgasmo fenomenal. Luego la mujer salió de mi vista, y yo terminé con lo mío. Salí del baño, me preparé un trago, prendí un cigarrilo, y me quedé pensando en esas imágenes que había tenido. Vuelve a llamar el teléfono, respondo sabiendo que era Pancho el portero, para hacerme conocer si podía recibir a un matrimonio amigo a lo cual respondí: -¡ diles que no estoy, que salí ¡ - y continué con mis cavilaciones. Luego con todo el tiempo del mundo, me vestí, ya en planta baja encontré una mujer mas o menos de mi edad, muy bien puesta, morocha de pelo corto, y a la cual saludé recibiendo igualmente un saludo muy cordial, intentaba colocarse su impermeable y se hallaba enredada con su ropa le pedí permiso para ayudarla a lo cual accedió echándome una mirada como solo las mujeres saben hacerlo...¡ gracias murmuró es usted muy gentil...! a lo que rápidamente respondí - ...¡ de ninguna manera me tiene que agradecer, usted, se lo merece y mucho mas...!!! ella sonrió mas alegremente y me sorprendió con un...¡ en este edificio son todos muy atentos...! – no me cabe duda que es usted casado y que está haciendo tiempo en espera de su esposa?. Me reí y le dije que no, que estaba equivocada y aproveché la ocasión para presentarme....¡ bien me llamo Máximo, para los íntimos, Maxi, soy ingeniero civil, y tengo algo con ver en la construcción de este edificio...!!! seguidamente le pregunté ...¿ es nueva acá ? si, me respondió, adquirí un departamento en la segunda torre - ...¡¡¡ no me diga...!!! piso octavo departamento A..? le respondí – como lo supo??? Bien soy un poco brujo. Era ella, la que se bañaba y había sido objeto de dedicación de una buena puñeta de mi parte. Soltera?? – si hasta ahora...! aún busco a alguien que quiera a esta química que se pasó la vida estudiando y ahora está sola...! Me separé un poco, y la miré de arriba abajo, sus ojos, su nariz, boca, lo que se adivinaba de su cuerpo, y me pareció un conjunto magnífico, y así se lo hice saber, haciéndola ruborizar. Seguidamente le pregunté...esperas a alguien...? ehhhh.....como me dijiste que te llamas ??? no te lo dije me respondió, soy Olga y tengo treinta años, vengo de Rosario, soltera y sin apuros. A lo cual los dos nos echamos a reír, y tu en que estado estás???, repreguntó, refiriéndose a mi situación civil –esto lo hizo como al pasar y mirarme la cara para ver mi reacción. No pude decirle la verdad, estaba tremendamente caliente, y le mentí diciendo que no sabía que hacer, que era un día muy triste y feo, y que si no me hubiera encontrado con ella, talvez estaría en el bar de la esquina tomando un café y decidiendo mi futuro, esto la hecho a reír y me contestó que estaba en idéntica situación. Bien entonces le dije, si estamos solos y en condiciones iguales yo invito...!!!, dudó pero casi de inmediato me dijo, vamos, y decididamente salimos a la calle. Ya en el bar charlamos de nuestra vidas, y luego de dos cafés y otros tantos tragos fuertes comenzamos con las confidencias, confidencias que continuaron en mi departamento con pizza y abundante cerveza. ya que el suyo aún no estaba presentable. Olga se había sacado la ropa que le sobraba y su blusa dejaba adivinar redondeces increíbles, su pollera corta mostraban unas piernas perfectamente torneadas y su trasero era inimaginable. Mi living de soltero estaba amueblado con cómodos sofaes, almohadones y mullidas alfombras, ambientado con media luz y música funcional envolvente. Estando descalzos la invité a bailar, a lo que ella accedió de inmediato, me abrazó y su boca junto a mi oreja respiraba con cierto apremio y yo notaba que su perfume era de tentación. Este abrazo provocó que mi sexo se pusiera a mil y así bajando mi mano de su cintura la apoyé en el nacimiento de sus nalgas, apretándola mas fuertemente contra el haciéndolo sentir sobre su bajo vientre, ella suspiró, y soltándose se sacó la blusa y corpiño dejando al descubierto ese par de tetas soberbias, con pezones pequeños y erectos, ahora te sacas la camisa...!!! me dijo en vos baja, yo ni lerdo ni perezoso me la arranqué prácticamente, y de paso aflojé mis pantalones los cuales cayeron al suelo casi sin ruido, ella bajó su mano mientras apoyaba sus hermosos senos sobre mi pecho, los sentí tibios y una sensación de placer me embriagó, porque en esta postura y su mano sacando mi miembro de su lugar con una dureza inusual, y con un salto como si tuviera resortes. Ella lo miró casi de costado y abrió la boca con un gesto de sorpresa corrí colaborando con su mano la piel de la cabeza y surgió así el hongo, morado y húmedo. Comenzó a acariciarlo en toda su extensión, mientras yo le desprendía la pollera y a la par bajaba su trusa muy pequeña, se desprendió de ellas empujándolas lejos con su pie. Mis manos se deleitaban acariciando sus glúteos, mientras ella alzándose y abriendo sus piernas colocó bien contra su concha montándose y luego apretando fuertemente, el pedazo de carne que yo le ofrecía, y que tenía a su disposición. Nuestros besos eran de locura, su lengua en mi lengua, por un momento introducía la de ella en un alocado movimiento luego la sacaba se echaba hacia atrás mirándome, y luego volvía a acariciarme con su tetas mi pecho, y jugando con mi verga entre sus piernas, en un movimiento similar al que si la tuviera dentro suyo. A estas alturas yo estaba por tener mi orgasmo, no lo podía resistir, baje mi mano, acaricié su pelambrera y metí un dedo que ella dejó introducir aflojando el abrazo de sus entrepiernas, alcancé su clítoris y comencé a la consabida caricia, y hasta ese momento, en que solo había gemido, casi en un grito me dijo...¡¡¡ hayyyyyyyyy mi amor...!!! que bueno es esto, ...¡¡¡ estoy llegando...., me voy,... te acaboooooooo...!!! sentí su estremecimiento, era como si tuviera frío, la piel se le puso como de gallina, y noté la tibieza de su jugos que brotaban abundante mojándome completamente el miembro. Yo calladamente con unos empujones mas le terminé entre los labios de su concha sin poderla introducir, aquello me tenía enloquecido, deseaba meterme en su cueva, me la imaginaba, además de mojada, caliente, y receptiva. Fue cuando entonces se apartó de mi, y rápidamente semi agachada con una mano en sus partes mas íntimas corrió al baño. Yo estaba parado como un zombi en el medio del living, las piernas me temblaban, cuando oí el ruido de la ducha cayendo, decidí ir a bañarme con ella, pero había cerrado el baño por dentro. Le pedí que abriera y solo me respondió una carcajada, luego todo cesó y salió vestida con una toalla sobre su pelo y otra cubriéndose desde el nacimiento de sus pechos hasta sus muslos, La miré aún sin salir de mi asombro, por lo que habíamos hecho o ella había hecho, tener un orgasmo sin introducción, me miró de arriba abajo y sonriendo pícaramente...¡¡¡ cuanto semen, ehhhh, me mojaste hasta los tobillos...!!! observó mi erección y al verme así se acercó, apretó su cuerpo contra el mío, y dándome un beso de lengua, me suspiró ...¡¡¡ hay amor... cuanto esfuerzo para nada, lástima, así tiene que ser...!!! mira le contesté...¡¡¡ me hubiera colocado un condón...!! ni aún así!!! me respondió - si lo hubiese querido te lo habría pedido...!!! Luego se sentó en el sofá y al hacerlo se abrió la toalla como para dejarme ver su vulva, de labios gruesos cerrados y de un rosa pálido completamente cerrada y pèrfctamente depilada lo que la hacía mas deseable, me arrodillé, y casi forzándola metí mi cabeza en busca de eso que se me mostraba. Ella permitió que la acariciara, y abrirle su hermosa concha, comencé a lamerle el clítoris, a pasar mi lengua por sobre sus labios externos, introduciendo mi lengua en su cueva que tenía abundante jugo, un jugo que me supo a almendras, sus gemidos se convirtieron en un diálogo con ella misma...!!! hayyyyy....que estupendo.....gozo como una loca...tengo ganas de ti....continúa, continúa...!!! ya está.....me corro.....te acabo!!!! Y apretándome entre sus muslos con movimientos de caderas, acabó en mi boca. Subí sobre ella, con todo mi instrumento en completo desarrollo, busqué su entrada pero ella ya había cerrado sus piernas y mi pija quedó aprisionada entre su vientre y el mío, nooooooo!!!!!! Le dije!!! déjame que te lo haga, ella con la cabeza tirada hacia atrás, me respondió con un signo negativo, le arranqué la toalla y subiendo le puse mi verga entre sus tetas, ella las apretó cobijándola, y me permitió tener otro orgasmo que le llenó el cuello y parte de su boca, la apretó fuertemente con su mano, extrajo lo que había quedado y se la metió en la boca. Pasó la punta de su lengua por el hongo al cual le dedicó mucho tiempo, luego la succionaba la besaba en su extensión, tomaba mis huevos con su mano y los apretaba dulcemente, fue bajando hasta ellos, los lamió y siguió su recorrido hasta casi llegar a mi ano. De pronto se la vuelve a meter en la boca mi esperma la inundó, no vaciló en tragarlo y decirme....¡¡¡ que rica sabe tu leche!!! Y tu miembro es demasiado grande para mi boca!!!. A esta altura luego de tanto derrame seminal, de tensar los músculos, y la desesperación de no poder consumar el coito, me encontraba desecho, física y mentalmente, Olga, se mostraba totalmente satisfecha. La miro y la encuentro realmente hermosa, con esos ojos color miel, su pelo corto y negro, y su tremendo físico era una mujer realmente preciosa. A duras penas me levanté del suelo en donde habíamos terminado con los juegos y me fui a duchar, ya no tenía pensamientos, no sabía que hacer, nunca había pasado por una situación así, ya que las mujeres que estaban conmigo gozaban enormemente, algunas veces con mi torpeza para bombearlas y otras con la ternura que algunas otras buscaban y se les prodigaba, pero esto???. Cuando volví la encontré acostada en mi cama, le pregunté..¿ pasaras la noche conmigo ??? si me gusta estar con vos, y esta cama enorme es formidable...!!! . Me acosté e intenté acercarme, solo me permitió, abrazarla, y dejó que le tocara y besara los pechos, además yo estaba muerto por todo lo ocurrido, ella se acurrucó junto a mi y así nos dormimos. Ese domingo, me despertó la lluvia golpeando sobre los vidrios y algunos truenos, me incorporé y contemplé esa mujer que dormía a mi lado, tenía una leve sonrisa, y se la veía tranquila y distendida, miro el reloj, seis horas de una mañana lluviosa, pensé cuantos estarán haciendo el amor en esta ciudad??? Y me dormité nuevamente, me despertó una caricia en mi cuerpo, precisamente sobre el aro de la cabeza de mi miembro, el cual estaba casi erguido, sentí un aliento a dentífrico y una voz que me murmuraba al oído; nos levantamos, o me voy o me quedo, tu decides?????? NOOOOOOO le contesté...!!! te quedas, hoy consumaré el coito del que me dejaste con ganas...!!! y diciendo y haciendo me introduje rápidamente entre sus piernas abriéndoselas con las mías, y atrapando sus muñecas intenté meter la cabeza de mi pene en su cuevita rosada. Ella me miró y me preguntó.....TE PARECE BIEN VIOLARME????, aquello me derrumbó y abandoné todo intento, ella se levantó sin mediar palabra juntó su ropa y silenciosamente se fue. Sentí de inmediato esa sensación de soledad del día anterior, por lo que decidí llamar a una amiga muy dispuesta y ver que podríamos hacer, pero el misterio que Olga había dejado instalado en mi fue superior. Me vestí y me dirigí a su departamento, toqué su timbre y al instante me atendió sorprendida me dijo, ... pensé que estabas enojado conmigo....???? veo que no...!!!, pasas????- entré y al darme vuelta ella me besó con furia y su lengua inició el mimo trabajo de la noche anterior, se inició el mimo ritual, los mismos juegos salvo que le agregó darme vino de su boca, de que me permitiera besarle el culo de introducir mi lengua apenas la punta pero lo suficiente para hacerla gemir de placer, a la noche luego de salir a cenar, hubo juegos de champagne, ella lo volcaba desde sus tetas y yo lo sorbía en su clítoris provocándole tremendos espasmos, orgasmos cada vez mas intensos y prolongados. Pero de introducción ni soñar, así continuamos la relación por seis meses, yo ya estaba como loco, no andaba bien en mi trabajo cuestión que mi tío dueño de la empresa constructora donde yo estaba me llamó un día a su oficina y me preguntó que me pasaba, no tuve mas remedio que contarle, el no salía de su asombro, y de última me aconsejó que la llevara a un psiquiatra, o de lo contrario terminara esa relación casi enfermiza. De pronto y casi llegando a mi departamento se me hizo la luz, estaba enamorado de esa mujer, de la cual no sabía nada, de su vida, de su familia, es así que al llegar le hablé por teléfono, y quedamos en salir a cenar. Ya instalados con un buen vino y una comida de elección en común, me dispuse a hablar y sin rodeos le pregunté.... no tienes ganas de que te penetre profundamente, que te la ponga y te la saque despaciosamente, y luego te bombee como se debe a una mujer ardiente como lo eres??????. Me miró a los ojos, con esa mirada de sus ojos color miel,... te crees que no me gustaría???, crees que no hago un esfuerzo tremendo para no ceder??? O piensas que puedo seguir así, estoy como loca, hasta me masturbo pensando en tu pene metido en mi hasta su empuñadura, pero no puedo, tengo miedo, mucho miedo al dolor, e visto a varios sicoanalistas pero mi miedo me supera, creo que soy estrecha, y me veo desgarrada, cubierta de sangre, hayyyyy!!!!! Y comenzó a sollozar. La calmé o eso traté y le dije...¡¡¡ te casarías conmigo ¡!!! Ella alzó su cabeza me miró, y me dijo ...¡¡¡ Maxi eres muy bueno, pero no serás feliz con una mujer como yo, creo que estoy enferma o loca...!!! – no mi amor le repetí, nos casamos a la brevedad, te vienes a vivir conmigo, y verás podrás tener hijos - ¡!!eso es lo que mas me aterra ¡!!!! No ya verás que no, le respondí. Fue así que nos casamos en Rosario, estaban sus padres, y toda su familia, como en todo casamiento, y luego salimos en un vuelo a Bs. As. Y de allí a Los Roques, una isla paradisíaca de Venezuela. En aquel lugar tomábamos el sol completamente desnudos por lo que su sorprendente cuerpo estaba cada día hermoso, estábamos los dos muy felices, con nuestros juegos pero no habíamos consumado el matrimonio, además Olga juraba que era virgen. Una noche que festejábamos a orillas del mar con exquisitos manjares y bebidas bastante fuertes, noté que Olga estaba mas alegre que de costumbre, sus ojos brillaban y su risa era diferente, llegó el amanecer y todos con copas de mas nos retiramos a descansar. Fuimos a acostarnos y como era nuestra costumbre lo hacíamos desnudos, yo estaba excitado y mi miembro presto para cualquier intento de sexo, me recosté casi sobre ella, y como siempre ella lo acarició, bajó besándome todo el cuerpo besó la cabeza, recorrió con su lengua la punta y luego como era costumbre me lamía los huevos, de esta forma fue girando colocando su concha sobre mi boca para hacer un buen sesenta y nueve, la noté totalmente húmeda, y caliente, ella se corrió un poco hacia delante pensando en que tomaría su clítoris cosa que no hice, aparté sus labios y le introduje un dedo, esto la tensó pero como no le produjo dolor, dejó que yo la penetrara digitalmente, luego le introduje otro tratando de dilatar la abertura de su cueva, quedó ahora totalmente pasiva, aquel ir y venir de mis dedos en su interior la desconcertaba, le pregunté...te duele??? Nooo me respondió, me gusta!!!!! Me dejas intentar con mi pene, lo pensó y luego se dio vuelta, se puso boca arriba, abrió lo mas que pudo sus piernas y me recibió entre su brazos introduciendo su lengua en mi boca y jugando con ella, noté que su mejillas ardían, me retiré y le coloqué unos almohadones bajo sus caderas, le pregunté... ¿¿¿ te sientes cómoda ??? si me respondió regia!!! Me aseguré de no tratarla con fuerza, y lentamente coloqué por primera vez el glande en la puerta de su vagina, sentí algo mas caliente y era su orín que tal vez de miedo se derramaba, continué y la cabeza se perdió en su intimidad luego la saqué y ella me suplicó...!!! nooooo¡¡¡¡ continúa¡¡¡¡ volví a introducirla y esta vez le entró con mas facilidad. Comencé un bombeo corto que la llevó a tener un orgasmo ligero, me di cuenta por su escalofrió, su temblor, no sabía si seguir hasta que de pronto ella cruzó sus piernas en mi cintura, atenazando con sus talones mis riñones y con fuerza y un grito de dolor se incorporó toda la verga en su extensión, ahora estaba ensartada hasta el final, se mordía desesperadamente el labio inferior y un gesto de dolor la tensaba, le pedí que se aflojara pero no lo hizo me apretó mas fuertemente contra ella tratando de alzar aún mas sus caderas, así estuvimos unos cinco minutos, luego se aflojó y permitió que yo me moviera, Olga había perdido su virginidad tan largamente cuidada, ya que mi mano tenía sangre al tocarme para acomodársela mejor adentro, yo me movía lentamente, y como ella estaba pasiva le enseñé a mover sus caderas de arriba abajo al compás de los míos, aprendió inmediatamente lo que nos fue llevando a un tremendo orgasmo que culminó en gritos de placer, luego fueron uno tras otro, y continuaba moviéndose como yo le enseñé, creo que la cabalgué una media hora, tanta eran las ansias contenidas. Mis orgasmos tan profundos se descargaban en el cuello de su matriz, y al sentir el calor del semen retornaba el compás. Creo que nos desmayamos los dos, cuando nos despertamos estábamos cubierto de flujos, semen y sangre seca, habíamos dormido entrelazados y ella con mi mimbro adentro, que se endureció cuando el sol nos alumbraba. Nuevamente comenzamos a los empellones pero ella sentía un molesto ardor que no le impidió tener otro orgasmo y yo el mío. Cuando nos levantamos para asearnos me abrazó fuerte, apretó su hermosos senos contra mi pecho y me dijo...!!!! me hiciste muy feliz, no sabía lo que era esto¡¡¡¡...!!!lo que me perdí por cobarde!!! Tenemos seis meses a lo sumo ocho, para divertirnos, porque dentro de nueve meses te daré un hijo, como lo sabes...??? le pregunté sorprendido. Estoy ovulando, no te olvides que soy química, además te lo juro sentí el momento en que me fertilizaste. Hasta ahora y luego de seis meses Olga con su pancita me hace el amor todos los días, por supuesto hemos adoptado otras poses, pero somos realmente felices y nos amamos con locura.

escrito por Anonimo
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