Hola a todos, antes de contaros mi história, me gustaría deciros que es una historia real, no de fantasía imaginaria ni cuentos irreales de esos que se escuchan por ahí y nadie los cree, pero eso ya lo van a averiguar enseguida.
Además os contaré la forma más sutil de llevar a cabo “ un intercambio”, ya que sin duda alguna a todos nos gusta esto
Me llamo Óscar y mi mujer Eva, teníamos entonces yo 29 y ella 28. Salimos desde hace ya muchos años con otra parejita de amigos, Juan y Lady de nuestra edad, Un domingo estábamos tomando el café rutinario y mientras reíamos de las cosas que contábamos coincidí con la mirada de Lady, la verdad es que nunca me había fijado de esa forma en sus ojos verdes, lo cual me llevó a observar con detenimiento sus dientes, el color de sus labios y el resto de sus facciones... y así es como me fijé por primera vez en la pareja de mi amigo, Desde ese día me di cuenta con mis observaciones de que a ella le ponía nerviosa que le mirase de esa forma tan especial, pues sin dar síntomas de evidencia los dos sabíamos que existía algo de química en todo aquello.
Empecé a darles caña, ha hacer las típicas bromas delante de nuestras parejas de decir al despedirnos, -Bueno esta noche te espero a ti en mi portal, ya sabes llévate la ropa interior que a mí me gusta... y cosas y tonterías de ese estilo.
Al cabo de unos meses esas bromas eran muy comunes entre nosotros, esas pero más verbales ya que Juan, a veces hasta se colaba con sus comentarios, lo cual daba lugar a un pique continuo entre su pareja y la mía. Pero aún así no se nos hubiese pasado por la cabeza nada más.
Un buen día estaba viendo una fotografías porno que me había bajado de Internet, cerca de una hora y media, así os podéis imaginar cómo tenía la polla, estaba como una moto imparable y sin pensarlo ni una vez más dejé el visor automático para que fuesen pasando las imágenes de forma automática por cada segundo, me bajé los pantalones y empecé a hacerme una de esas pajas que son casi tan buenas como un polvo, y mientras pasaban aquellas imágenes de coños abiertos y hermosos, de penetraciones por todos lados y mamadas me vino por un instante a la cabeza la imagen de Lady riéndose, lo cual y debido a las buenas circunstancias me hizo pensar en sus tetitas, porque son pequeñitas pero puntiagudas, la imaginé sin camiseta y sin sujetador mirándome de esa forma sensual que ella tiene cuando Juan no nos mira. Pensé en ella, en que le comía el coño y en que me la follaba por todas partes, así me corrí, me temblaban hasta las piernas de lo que disfruté con aquello, y que volví a repetir en aquella semana.
Cuando llegó el fin de semana la miré de otra forma, le hice un chequeo visual que no pude evitar y me gustó que ella se diese cuenta ya que así se pondría tensa pero tontona.... Como yo andaba más bien callado y pensativo, dándole vueltas y vueltas a cómo sería su coño.... Juan para hacerme entrar en la vida real empezó a tontear con las bromitas de turno, ya saben cómo.... Así que se me ocurrió pensar que me éramos tan amigos que casi no me importaría hacer un intercambio una noche, se me encendió algo especial en mis pensamientos que me puso una bomba de relojería en mi mente, pero era evidente que porque yo tuviese esos pensamientos no quería decir que todos los tuviesen, y peor aún llevarlo a la acción.
Pasó el fin de semana y mis pensamientos volvieron más presentes que nunca, y con ellos una paja tras otra, me surgían dudas,
Cómo podría decirlo o sugerirlo
Cómo sería después
Qué le haría
Y cosas por el estilo. Pero todas esas cosas eran algo más que una fantasía sexual acompañada en todo momento por mil y una preguntas que al mismo tiempo me llevaban a otras miles de respuestas tan absurdas como convincentes. Pero si yo había pensado todo aquello al menos una vez ellos lo habrían pensado.
Se me ocurrió una idea que era genial, buscar primero el entorno ideal, y preparar el terreno de una forma premeditada, entonces los invité un fin de semana a una casa de la sierra, los cuatro solitos.
Por fin llegó el fin de semana, llegamos el viernes noche y a preparar la cena que ya era tarde, y para lo que yo había pensado la cena era importante, Saqué una buena botella de vino, de esas que con una copa ya lo notas.
Estuvimos viendo la tele, que gracias a Dios no había nada como de costumbre, empezamos con las copas y con el trivial.
Comencé con las bromas de turno, y rápidamente fuimos acompañados por las risas mezcladas con el alcohol. Como las bromas nos habían llevado al pique que surgía entre mi novia y Juan, y Lady y yo, esta andaba pegadita a mí y agarrada, siempre con el rollo de tirarnos los tejos en broma. -Pero mi mente que había organizado, todo llevaba su propio ritmo, con las consecuencias de los nervios y de nunca encontrar la manera ni la forma de decirlo. Cuando llegó la hora de retirarnos cada pareja a su habitación, Lady entró en la cocina para coger agua, yo entré tras ella riéndome de la cogorza que llevaba encima y de los comentarios de esta gente, así que cuando Lady llenaba el vaso me pegué tras ella y con toda la vergüenza del mundo, respiré profundo y acto seguido bajé sigilosamente mi mano y le cogí el culo, ella miró riéndose y continuó jugueteando con el grifo, así que volví a pellizcarle el culo pero con ambas manos, ella se retiró me agarró la polla y salió disimuladamente.
Minutos después nos despedíamos para meternos cada uno en nuestras habitaciones, pero yo en cuanto me abrí la puerta de nuestra habitación llamé a Lady siguiendo con las bromas ya que con toda seguridad sabía que ella tenía tantas ganas como yo.
-Lady aprovecha y vente ahora conmigo que estos dos andan despistados. (...)
Mientras, ella vino corriendo a mí, Juan y mi novia reían y hacían como que se metían aprisa en la otra habitación, así Lady entró en mi habitación y yo cerré la puerta mientras nos reíamos de todo aquello y de las circunstancias.
Nada más cerrar la puerta y mientras hablaba en tono alto para disimular, volví a pellizcarle ese culo tan redondo que tiene.
-Qué cara más dura tienes
- Lo sé, le contesté y acto seguido le cogí las tetas por debajo de su camiseta, y ella me pellizcó en la polla que la tenía más dura que una roca,
Golpearon en la puerta, era Eva;
-Oye qué pasa no vais a salir de ahí o qué, entonces se escuchó a Juan;
--a sí ¿?, pues vente tú a mi habitación, y se encerraron
Abrí la puerta y lo comprobé, Lady no hizo nada por salir, así que me salí en medio del pasillo y grité
-Pues hasta mañana y acto seguido cerré la puerta y el seguro.
Aquí empieza lo bueno:
A pesar de que el corazón me palpitaba a 2000 por hora, tuve la prudencia de esperar dos o tres minutos, para no meter la pata, pues corría el riesgo de que todo mi plan se viniese abajo, mientras esperaba ella sentada en la cama me miraba riéndose y al mismo tiempo pendiente de lo que se escuchaba en la habitación de al lado.
Me acerqué a ella sonriendo y lentamente, me agaché ya que ella estaba sentada en la cama con sus manos apoyadas sobre sus rodillas, así que cuando llegué a la altura de su cara cerré los ojos y le di un beso que saboreé sus labios y su sabor, mientras ella me acariciaba la nuca y me despeinaba, era muy evidente por el ritmo que ella tenía tantas ganas como yo, hasta me atrevería a afirmar que estaba más caliente que yo,
Acto seguido bajé lentamente las manos para pasarlas bajo su camiseta, le acaricié lentamente las tetas como si no tuviese nada de prisa pellizcando los pezones, ella tiró de mí con lo que quedamos tumbados y fue ahí cuando empezamos a besarnos como si nunca antes hubiésemos besado a nadie, de una forma desenfrenada e inevitable.
Por un momento me vino a la cabeza qué estarían haciendo estos dos en estos momentos, pues e de reconocer que no me terminaba de agradar que Juan estuviese liándose con mi novia, pero bueno, me centré en la mujer que tenía en esos momentos debajo de mí intentando quitarme los pantalones, no es que estuviese muy buena, es una chica muy normal, pero para mí muy deseosa,
Le quité la camiseta por fin y antes de chuparle los pezones como un loco, observé sus tetas duras, para entonces ella ya había llegado con sus manos a mi polla que andaba a punto, le quité de un tirón el pantalón del chándal que llevaba, y le vi el tanga que yo sabía que llevaba pues le había visto la gomilla varias veces, recliné para besarle su parte púbica por encima de la mini braga, ella se relajó hacia atrás totalmente con una respiración que le faltaba el oxígeno. Le empecé a bajar el tanga y para mi sorpresa llevaba el coño totalmente afeitado, se lo había preparado de esa forma para el novio, para darle caña el fin de semana, y lo que ella no sabía es que a mí una mujer así me vuelve loco, - Sin más, no dudé en pasar la lengua por la raja de arriba abajo, olía un poco a coño cosa que no me importó para nada, le chupeteé el clítoris y le metí mi lengua lo más profundo que podía, se notaba que estaba muy caliente por sus fluidos y por los constantes ruidos que hacía, mientras me agarraba de mis pelos para que no me levantase en ningún momento mi cabeza.
Me encantó pararme para verle bien el coño cómo era, tenía esa curiosidad desde hace muchísimo tiempo, y le dije;
-Me moría de ganas por hacerte esto.
Ella no me respondió nada, a lo que me tumbé junto a ella y se incorporó agachada para hacerme una mamada profunda, muy profunda, y mientras tanto yo estiré mi mano por su espalda para llegar a su culo y meterle los dedos por el coño, como no llegaba bien ella se colocó de lado, no haciendo un 69 pero al menos le veía el culo y el coño de par en par. Empecé metiéndole un dedo por el coño, y después tres además paraba para ayudarme con la otra mano y abrirle el agujero todo lo que podía, me encantaba verla así, cuando volví a meterle los dedos por el coño ella se movía, le gustaba... como si no quisiese la cosa le pasé un dedo por el agujero del culo que quedaba un pelín entre abierto, y yo que estaba acostumbrado al de mi novia que no me deja ni tocárselo porque es estrecha de culo y dice que le duele, - con un dedo bien mojado le froté el culo, ella no dijo nada y yo había supuesto que me dejaría, y así fue, le metí dos dedos en el coño y con la otra mano uno, para después continuar con otro, entre la excitación de la imaginación y la mamada que me andaba haciendo, le tuve que decir que parara, que me iba a correr.
-Ni se te ocurra que ahora, me dijo ella, mientras se incorporaba a mi lado, por lo tanto respiré profunfamente y dejé pasar un minuto, y es que cuando vi el agujero del culo entre abierto se me ocurrieron barbaridades.
Me tumbé sobre ella para meterle la polla, qué placer!!!!!!
Ella se retorcía de un lado para otro, la agarré y le di la vuelta, ahora era ella la que andaba encima, mientras se movía la acariciaba sin parar, llevé mi mano hasta su culo y le introduje el dedo hasta lo más profundo, sin duda alguna estrecha no era, y le gustó porque gimió, y se movió más intensamente, Noté que se había corrido y supuse que yo ya no iba a aguantar más así que la puse a cuatro patas, le volví a meter el dedo por el culo, quería verlo con mis propios ojos, le metí dos, ya eso le molestaba e intenté que fueran tres, acto seguido le metí la punta de la polla con menos dificultades de las que yo pensé que podía tener, para mí aquello era nuevo, Sólo intentarlo con mi novia era imposible, así que al quinto empujón, la tenía enterita dentro, valla gustazo, a los dos minutos me corrí, no quise hacerlo pero para mí ya era imposible aguantar más.
Nos limpiamos los dos, y nos tumbamos muy cortados, imagino que en ese momento los dos pensábamos lo mismo, qué vergüenza y que gustazo.
Le di un muerdo sin pensarlo, y le pregunté:
¿Oye, qué habrán hecho estos dos?, no se escucha nada.
Esa noche dormí con ella
Y ya os contaré qué fue lo que ocurrió a la mañana siguiente, pasamos la vergüenza más grande de mi vida, pero hay más,