Índice » Intercambios » Mis vecinos

Todo empezo cuando me compre una casa en el campo, viviamos en la ciudad, mi mujer y yo, de la ciudad no queriamos saber nada, buscabamos tranquilidad. Cerca de nuestra casa habia otra pareja que después de entablar amistad con ellos nos contaron que se habían ido por que estaban aburridos de tanta incivilización. Pasaron apenas unos meses cuando nuestra amistad creció desmesuradamente, nos ibamos de compras juntos, compartíamos unas veces su casa otras la nuestra. Cuando una noche de esas de estar en la chimenea con una copa de más, se me ocurrió poner una peli porno. Mis vecinos no pusieron impedimento. La pelicula trataba de una mujer rica viuda que vivía sola en el campo, el chofer, el jardinero, la sirvienta y el mayordomo eran sus escusas para pasarselo bién. A mi vecino le pareció gracioso la escena de la sirvienta el trabajo que le hizo a la viuda, y de medio en broma medio en serio comentó lo de - mujeres vosotras os la haríais ahora?- Sonrisas por parte de las mujeres, la mía se ruborizó un poco pero mi vecina, ni corta ni nada se acercó hasta mi mujer y juntaron sus labios, yo me quedé estupefacto, mi mujer dandole un morreo a otra mujer cuando siempre me había confesado que eso ni en pintura.Sería el alcohol, pero cuando apenas habían pasado unos pocos segundos después del morreo ya estaban casi desnudas, no hacían otra cosa que tocarse por todo el cuerpo, cuando se encontraban ya solo con las braguitas y despues de saborearse mutuamente todos los rincones de sus cuerpos se separaron, la vecina se acerco al vecino y empezó a desnudarle, mi mujer hizo lo propio, a mi mi rabo me salía del calzoncillo, pero lo del vecino eso era un pasada. Nunca había visto lo que esa noche estaba viendo con mis ojos, eso era descomunal, la vecina cuando la cogió con la mano no abarcaba a tocarse los dedos, pero cuando colocó la otra mano por encima ni siquiera tapaba ni la mitad de esa tranca. La mía yo la consideraba grande pero eso era la hostia. Sin miramiento la vecina empezó a comerla la polla al vecino de forma sutil, despacio, mojaba el capullo y la intentaba meter en la boca, pero no podía meterse nada más que unos pocos centímetros, mi mujer por reacción en cadena empezó a hacer lo mismo, después de llevar un rato calentándonos, el vecino se levantó, asombrando todavía más de lo grande que era esa polla, se acercó a mi mujer y pidiendome permiso se la puso en la boca , mi mujer no dijo nada intentó meterse la tranca pero solo consiguió rodear el capullo, mientras mi mujer con la otra mano me manoseaba, la vecina empezó a comerle el coño a mi mujer, que como era de esperar no dijo nada. Después de llevar un rato comiendo los dos rabos mi mujer le dejó el puesto a la vecina, que esta aprovechando de lo normal de mi polla se la metió hasta los huevos dejandome exausto en la dos bocanada que necesitó para metersela. Mi vecino mientras tanto se puso tan cerca de mí que note el calor de su polla tan cerca que no pude remediar el tocarle, yo eso nunca lo había hecho pero no me pareció nada raro. La mujer sonrió y me dijo - se la puedes chupar a él le gusta - yo dije que no pero por mi cabeza me pasó. Después de llevar un rato jugando la vecina me obligó a tumbarme en la alfombra, y con una maestría que me asustaba se colocó haciendo un 69. Mi mujer hizo lo mismo, me sorprendió ver lo que estaba haciendo mi mujer cuando siempre me había dicho que lo que veía en las peliculas era una guarrada, pero mi vecina me iba a sacar todo, cuando la dije que parara, no me hizo caso y yo ya que no podía más, la vecina levantó la mirada hacia mi mujer y la dijo - mira como se corre tu marido en mi boca - Hazto seguido empezó a chuparme con mas maestría, y empecé a soltar una, dos, tres andanadas de leche en la boca de la vecina a la vez que seguía subiendo y bajando por mi polla, dejando un instante para ver como salía la andanada de leche, la que salió fuera de su boca se ayudó con los dedos para metersela en la boca. Yo ya había terminado mi primer embite, cuando mi mujer todavía seguía chupando oí la voz de mi vecina, que me decía - ayudamos a tu mujer a terminar?- yo en un principio no la entendí pero cuando se fue acercando a su marido y me señaló su polla, quise entender que me acercara, así lo hice pero cuando empecé a tocar a mi mujer me cogió de la mano y me la puso en la polla de su marido. En un principio la quité pero la vecina me la volvió a coger y sujetandome me siguió los movimientos para que no soltase la polla, yo estaba algo nervioso pero no me estaba disgustando tocarla, incluso empezaba a gustarme, cuando menos me quise dar cuenta mi vecina apartó a mi mujer para comerle el coño, y yo estaba intentando chupar la polla de mi vecino, lo hacía bien por que gemía. Empecé a trabajar con las dos manos e imaginandome lo que me gustaba a mí empecé a hacerselo a él. Una mano en los huevos que tambien eran grandes pues no me cabían el mano, y con la otra subía y bajaba la piel mientras que con su capullo en mi boca mi lengua jugaba rapidamente. Tardó poco mas de un par de minutos a notar que esos se ponía cada vez más duro, y entonces quité mi boca, pero dos manos fuertes empezaron a ayudarme a subir y a bajar, a la vez que notaba como un volcan caliente salpicaba mi garganta, me estaba tragando la leche de mi vecino mientras que mi vecina y mi mujer me estaban comiendo una la polla y la otra el ojete de mi culo, yo seguía trabajando la polla de mi vecino, pero eso no bajaba, cuando quité la boca aun seguía soltando leche, yo noté por lo menos cuatros andanadas en mi boca y fuera vi por lo menos dos que me dieron en la cara, mi vecino se acercó y me lo limpió. Pero lo sorprendente fue cuando se levantó y todavía medio morcillona era enorme, se aprovechó de que estaba gimiendo por mi vecina y mi mujer me estaban poniendo otra vez a tono, mi polla estaba a punto y mi culo mi vecina me lo estaba preparando, con su lengua y saliva había conseguido meterme dos dedos en el culo, pero cuando note la punta caliente de la polla de mi vecino en mi culo dije que no. Mi vecino con violencia pero dulzura a la vez, me cogió de los pies y tumbado de espaldas me colocó como él quiso, mientras mi mujer y la vecina jugaban con mis huevos y mi polla, el vecino untó su polla con un gel y jugando con su polla un rato la puso tiesa y acercando su capullo a mi culo, despacio pero en contínuo empezó a meter hasta que yo ya empecé a quejarme, despues empezó el mete saca, mi primera experiencia bisexual era satisfactoria, apenas tarde un minuto en correrme, bañe de leche las caras de mi mujer y de mi vecina, mientras que mi vecino seguía dando al manubrio. Mi mujer se acercó un poco mas hacia mi culo para ver como entraba y salía la susodicha polla del vecino. Se quedó tan atónita que mientras con una mano sujetaba la polla que no entraba en el culo y la manoseaba con la otra se la estaba pasando por su almeja para regocijo. Impresionante el momento, cuando de repente después de llevar un rato con el meneo por fin el vecino la sacó de mi culo ya abierto y desvirgado y les brindó de nuevo una descarga descomunal de leche pero en la cara de la vecina y mi mujer que no dejaron caer ni una sola gota, y la que resvalaba por la polla rapidamente erea engullida. Me quedé exausto al igual que mi vecino que me guiñó el ojo a la vez que se tumbaba con la cara junto a mi polla, mi mujer sobre la del vecino y la vecina dejandome su coño cerca de mi boca y colocando su cabeza cerca del coño de mi mujer, hacíamos un circulo perfecto.

Pues eso es todo después de esa noche vinieron más incluso hicimos alguna que otra orgía. Si os ha gustado no dudaré en escribirlas para vuestro deleite.

Esperando que alguna vez os ocurra algo parecido, hasta la proxima amigos.

escrito por Anonimo
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