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Nuestro Tercer Encuentro swinger A pesar que nuestra experiencia en los bares swinger había mejorado, no renúncianos a nuestros anuncios por Internet. Entre estos tres encuentros ya habían transcurrido casi ocho meses, había hablado con mi esposo respecto a lo que quería y que no quería e igualmente él. El seguía con ganas de practicar la doble penetración así que empezamos a verificar si yo podía resistirlo. Para esto nos compramos un vibrador grande. Practicamos la doble penetración anal, pero me seguía doliendo así que ensayamos la doble penetración vaginal. Yo tuve a mis hijos por método natural, además mi esposo, cuando me excitaba había llegado a introducirme hasta los cinco dedos. Así fue que practicamos la doble penetración con el vibrador y el pene de mi esposo y efectivamente cupo y fue rico. Habíamos bajado gran cantidad de fotos y con ellas hicimos una especie de folleto con lo que los dos queríamos. Creo que contestamos aproximadamente mil e-mails, hasta que por fin llegó una propuesta seria. Entre uno y otro e-mail, trascurrió aproximadamente un mes, ya no teníamos afán, eso es lo hermoso de la experiencia. Por fin concertamos una cita los cuatro en un importante centro comercial del norte, realmente los dos se veían muy bien. De acuerdo a lo que habíamos coordinado por e-mail, cada uno llevó su folleto y resultó que coincidimos en todo. Pero ese día solo acordamos encontrarnos el próximo fin de semana en el mismo centro comercial y de ahí salir a un motel. Llegamos al motel y hablamos un poco sobre lo que queríamos hacer. Cada uno expuso lo que quería, así que empezamos. Mi esposo quería una doble penetración así que otra vez ellos empezaron conmigo, me acosté de espaldas, sobre el pecho del otro hombre y el me penetró, fue delicioso, mi esposo empezó a hacerme sexo oral, yo estaba que no podía, así que mi esposo puso su pene sobre mi vagina, mientras yo lo tome con mi mano y lo introduje lentamente, era increíble, estaba excitadísima y si me cabían los dos penes. Mi esposo le pidió al otro hombre que me excitara el clítoris con su manos, mientras mi esposo con una mano me tocaba los senos y me mordía los pezones. Tantas manos, tanta excitación en mi vagina, tantas sensaciones era maravilloso. Mientras tanto los dos penes apretujados dentro de mi vagina se tocaban y además de la excitación propia de la penetración, el roce entre los dos penes hizo que mi esposo y el otro hombre se excitaran al máximo y que los tres llegáramos al mismo tiempo. La otra mujer observo pacientemente mientras nos recuperamos. Luego pidió lo suyo, también quería una doble penetración. Todo fue casi igual, excepto que ellos demoraron un poco más en llegar. Mi esposo me pidió que con mis dedos espichara los pezones de la otra mujer. Hice lo que la mujer del segundo encuentro me recomendó, cerro los ojos y pensé que simplemente era piel, podía ser un pene pequeño, así lo imagine. Imaginé su pezón como un pequeño pene, no me atreví a chuparlo, solo lo masajee, lo frote y lo presioné. Yo estaba semi-arrodillada al lado de ella y ella estiró su mano y empezó a tocarme el clítoris. Inicialmente yo me eché un poco hacia otras, pero recordé nuevamente a la mujer del segundo encuentro, seguí con los ojos cerrados y traté de sentir solo unos dedos y de olvidar a quien pertenecía la mano, ella como mujer sabía tocar un clítoris. Aunque no tuve un orgasmo, debo decir que realmente si me excito, yo imaginaba que era la mano de un hombre y en esta ocasión no me pareció desagradable lo que pasaba, no era mi ideal, pero mucho menos algo aterrador. Ella llegó un poco antes que mi esposo, así que creo que fue mejor mi orgasmo. El otro hombre al ver que su esposa había llegado me miro y me tomo de la mano y suavemente me indicó que me pusiera en cuatro patitas, yo no me hice rogar, pues las caricias de la otra mujer ya me tenía nuevamente húmeda y excitada. El empezó a penetrarme mientras mi esposo se reponía. El seguía penetrándome duro y hondo. Mi esposo se levantó y entró al baño a quitarse el condón y lavarse el pene. Esa es una costumbre de él cada vez que tiene un orgasmo. Al poco rato salió del baño, ya no estaba erecto: En compañía de la otra mujer que daba muestras de no querer, ni aguantar nada mas, nos miraban mientras el otro tipo yo teníamos sexo. Yo estaba realmente excitada y a medida que el golpeaba con su pubis en mi parte trasera, mis senos iban adelante y atrás, él paso una mano por encima mío y la introdujo en mi entrepierna y empezó a tocarme el clítoris, no lo podía creer, presentía que esta vez podría volver a llegar. Mi esposo debe tener algo de voyeurista, porque a medida que yo aumentaba el volumen de mis gemidos, él se volvía a poner erecto. Empezó a acercarse a nosotros y puso su pene en mi cara, yo acomodé una almohada entre mi pecho y mi vientre para sostenerme en una mano y no cansarme. Tomé el pene de mi esposo con la otra mano y empecé a hacerle sexo oral. El hecho de ver a mi esposo nuevamente tan excitado, me excitó más aún. Era increíble, mi esposo ya había tenido dos orgasmos y yo sentía como estaba a punto de volver a llegar, sentía como las venas de su pene se engrosaban y su pene empezaba a tener pequeñas contracciones. De igual forma el otro tipo había aumentado su ritmo y sentía como su pene se engrosaba en mi vagina, yo estaba a punto de llegar, cuando empecé a sentir las convulsiones del pene de mi esposo y el semen caliente, aunque poco empezó a salir, eso fue la tapa de todo, ver la cara de mi esposo en el orgasmo, ver como se mordía el labio inferior y cerraba los ojos y el sentir su orgasmo, me hicieron llegar, no fue como el primero, pero fue delicioso, el calor de vagina y las contracciones de mi vulva hicieron que el otro tipo llegara casi al mismo tiempo. Los tres caímos extasiados sobre la cama un buen rato. Luego mi esposo y yo nos bañamos. Cuando salimos del baño, la otra pareja estaba abrazada desnuda y dormida. Nosotros hicimos algo de ruido, ellos medio se despertaron, nos vestimos y nos despedimos, ellos se quedaron. Por fin desde que yo había tenido la idea del intercambio de parejas, me sentía realmente satisfecha. Comentarios a Magaly1325@yahoo.com Como siempre llegamos a la casa, hablamos un rato, sacamos conclusiones y experiencias.

escrito por Anonimo
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