Índice » No Consentido » Experiencia ùnica

Me llamo Mario, y esta es la primera vez que cuento mi experiencia. Conocí a dos hombres acampando e hicimos buena amistad, ellos eran amigos desde niños a pesar que uno era negro y el otro rubio. Al volver a la ciudad salimos a almorzar un domingo, y después de esto fuí con ellos a ver unas fotos. Al llegar me ofrecieron una gaseosa y comenzaron a mostrarme las fotos, mientras las veía Juan, el negro, abrazo a Miguel y lo beso apasionadamente. Miguel respondió acariciando el bulto de Juan, vi como se erectaba su sexo, y quede fascinado, y turbado al mismo tiempo. Quise pararme para salir, pero Miguel me tumbo al sofa y me dijo:"Quiero que veas como me goza Juan", volví a levantarme pero sentí un fuerte mareo. Miguel me tumbo suavemente en el sofa por segunda vez y comenzo a desnudarse. Juan hizo lo mismo y vi su enorme pene negro totalmente erecto. La cabeza me daba vueltas, vi a Miguel acariciar el pene de Juan con su boca y comence a excitarme con la escena, quise levantarme nuevamente, pero estaba muy mareado, como ebrio. Miguel se separo de Juan y le dijo: "Mira, esta excitado, quiere jugar con nosotros", y ambos se acercaron a mi y comenzaron a acariciarme, besarme y desnudarme. Yo trataba de zafarme pero la droga que pusieron en mi bebida me hacía sentir desfallecido, y en poco tiempo ambos me desvistieron y me llevaron a su cama. Allí Juan asentó su firme y caliente sexo en mi trasero, mientras Miguel buscaba deslizar su lengua en mi boca. Al ver mi resistencia, Juan me inmovilizo boca abajo, mientras Miguel me ataba a la cama. Sentí la lengua de Miguel acariciando mi ano, la sensación fue intensa y agradable, pero yo quería huir. Miguel le dijo a Juan: "Es una virgen, así que es tuya", y Juan tomando el lugar de Miguel comenzó a mojarme con su lengua, deslizandola eroticamente en mi, después introdujo un dedo, y le pidió algo a Miguel, con lo que termino de lubricarme, deslizando dos y luego tres dedos en mi. Al ver que hundía facilmente tres dedos en mi cuerpo, se acostó sobre mi y me dijo: "Ahora muñeca, te voy a convertir en mi hembrita divina", y apoyando su glande en mi ano lo deslizó suavemente. Sentí aquel sexo duro y caliente deslizandose en mi, mientras el decía en mi oído "Te va a gustar mucho, mi amor, disfrutalo sin verguenza", y entro completamente en mi. En ese momento de mis entrañas explotó un fuerte orgasmo, que me hizo gritar de placer, y quede temblando debajo de aquel enorme negro, que me poseyó con lujuria derramandose totalmente en mi. Al separarse fui penetrado por Miguel, quien acabo rapidamente. Al acabar me soltaron y Miguel me hizo sentar en el borde de la cama frente a Juan, vi su pene enorme y erecto acercarse a mi. Juan me tomo la cabeza y llevo su glande a mi boca, no me opuse a sus deseos y se lo mame disfrutando el contacto. Luego Miguel me hizo cabalgar sobre el vientre de Juan, hasta darle un orgasmo. Esa noche tuve sexo con ambos, pero Juan, no se por que me producía un placer inmenso. En la Mañana ya me sentía bien, Miguel puso una cinta de video, donde me vi cabalgando y gimiendo de placer sobre Juan, y me dijo: "Esperamos verte pronto". Supe que era una amenaza y salí de allí humillado y avergonzado de lo que había sucedido, pero un tiempo después me conseguí a Juan en la montaña, y no pude oponerme a sus deseos, pues desde ese día tenía sueños eróticos con el. Supe que se había separado de Miguel, porque su perverción lo asusto. Desde el encuentro en la montaña he visto a Juan tres veces, aún siento verguenza cuando lo veo a los ojos al encontrarnos, pero al sentir sus caricias todas mis defensas caen y me vuelvo su hembrita divina, satisfaciendolo y satisfaciendome plenamente.

escrito por Anonimo
Añadir a meneame Añadir a del.icio.us
¡Puntúa este relato! ¿cuantas estrellas merece?


Menú privado
Envianos tu relato erótico
Webs Amigas

No olvides visitar las mejores webs de sexo amateur de toda la red