Caminaba en una montaña y fui abordado por dos hombre armados para robarme, al ver que no llevaba nada de valor, uno de ellos me ordeno que me desvistiera. Lo hice imaginando que lo hacía para tener tiempo de huir. Al verme en ropa interior me dijo molesto que me desnudara completamente y caminara hacia la quebrada. Lo hice así y al llegar note que uno de ellos tenía el pene totalmente erecto, y sentí miedo. Este me dijo: "tienes un tesoro escondido y yo voy a cavar para encontrarlo", le rogue que me dejara, pero el extrajo un tubo de vaselina y me obligo a ponerme en cuatro, luego lubrico mi ano y deslizo uno de sus dedos con fuerza. Grite de dolor y esto pareció excitarlo más, poco después deslizo otro dedo y finalmente un tercero. Me sentía abierto, adolorido, y humillado, pero todo estaba apenas empezando. El hombre se colocó detrás de mi y me penetro con fuerza. Grite de dolor, pero a el mo le importó y comenzó a cogerme con lujuria hasta llegar al orgasmo, al salir de mi cuerpo había sangre en su pene y me dijo: "Mira, te desvirgué, viste que si tenías un tesoro", el otro hombre se excito mucho y tirandose sobre mi me montó con deseo. Ya no sentía dolor, pero me sentía humillado. Al acabar el segundo, el primer hombre me dijo: "Ahora vas a aprender a mamar como una zorra", y ofreciendome su huevo, me hizo satisfacerlo oralmente. Luego tuve que repetir aquello con el otro. Ambos empezaron a acariciarme mientras se recuperaban, al rato el segundo me ordeno que cabalgara sobre el hasta llegar al orgasmo, lo que hice hasta sentirlo eyacular dentro de mi. Después de esto el primero me beso en la boca con pasión obligandome a decirle que lo deseaba, y después me acostó sobre una roca boca arriba y me poseyó, obligandome a mirarlo a los ojos y decirle que lo amaba y que me gustaba mucho. Al acabar siguieron tocandome y después de un rato volvieron a poseerme con lujuria y me dejaron allí solo. Mi ano me dolió por tres días, pero luego solo quedo mi humillación y mi temor. Debo confesar que he fantaseado con ellos, y hace unos días en la playa un negro me miro con interés y me excité mucho, el sentirme dominado me gusto, y tal vez debería buscar a un macho que me haga el amor con ternura, y me quite la sensación de suciedad que quedo en mi piel, o que me haga ver que no me gusta copular con otro hombre.