Índice » No Consentido » LO QUE EL LICOR HACE

La historia que a continuación les cuento es 100% verídica y a nadie se la he contado.

Sucedió hace aproximadamente un año, al levantarme ese día no imaginaba lo que me ocurriría al finalizarlo, les cuento tengo una prima que hace mucho tiempo le llevaba muchas ganas, pero no había forma de lograr tirarmela, no es muy bonita pero tiene unas tetas deliciosas y un culito rico que solo de imaginarlo me excito, es de tez morena y unas piernas de campeonato. Sucede que ese día mi querida prima sufrió una decepción amorosa y había pasado todo el día encerrada en su recámara deprimida y llorando, hasta que su querido primo llegó a consolarla, yo tenía una botella de licor que un amigo me había traído en uno de sus tantos viajes al extranjero, con el afán de sacarla de su depresión sin pensar en nada más le ofrecí sino quería darse unos tragos para olvidar aquello, ella me dijo que le parecía buena la idea y que quería olvidarse de ese desgraciado que tanto la hacía sufrir, así que fuí por la botella y esperamos a que todos en su casa estuvieran dormidos para empezar a tomarnos aquel licor.

De poco a poco nos fuimos tomando aquel líquido embriagante, entre pláticas de anécdotas de nuestro trabajo y la universidad, recuerdo que pasaban por la televisión un partido del mundial y disfrutamos viéndolo, ya las lagrimas se habían convertido en risas de personas ya algo entrada en copas en eso ella me dijo que necesitaba ir al baño y al levantarse era obvia la borrachera que cargaba encima así que la ayude a llegar hasta el privado, y mientras esperaba entró cierto morbo en mi mente de imaginarme aquella mujer tan deliciosa que había deseado poseerla siempre y pensé a mi mismo que ésta era mi oportunidad para intentar algo.

Ella salió del baño y nos dirigimos a su recámara, en lo que nos dirigíamos a la misma aproveché a rozarle las nalgas y al notar que no ponía ninguna resistencia le sobaba mas su culito de una forma mas cachonda y ella seguía sin decirme nada, así llegamos hasta su recámara y nos bebimos un par de tragos más, al terminar la botella ella estaba casi inconsciente y me dijo que se iba a recostar porque ya no aguantaba la borrachera que se echaba encima y que si porfavor podía quedarme a su lado para cuidarla que no se fuera a caer de la cama a lo que accedí gustosamente. En menos de diez minutos aquella hermosa hembra quedó dormida profundamente, allí acrecentaron mis ganas de tocarla y de tratar de conocer y saborear su hermoso cuerpo, traté de moverla para ver si reaccionaba, le llamé por su nombre para ver si despertaba y nada, así me animé a tocarle sus deliciosos pechos, sus pezones se empezaron a poner duros, le quité la blusa y el sostén, que maravilla ver aquel par de tetas dispuestas a todo, empecé a lamer su pezón lo que la hizo poner aún más duros sus pezones y emitir pequeños suspiros debido a la excitación que le estaba provocando, metí mi mano debajo de sus shorts sin dejar de chuparle sus pezones y mi sorpresa que tenía ya bien mojadita su conchita, sentir aquel nudo de pelitos mojados me excitó demasiado y quería más, así que le quité sus shorts y su tanguita, que lujo ver aquel cuerpo totalmente desnudo y a mi entera disposición, sin mas ni mas seguí besándole aquellos deliciosos pechos y recorriendo todo su cuerpo con mi lengua hasta llegar a lo que tanto deseaba, su conchita estaba bien mojada y empecé a probar aquellos jugos agridulces que toda mi vida había soñado, le metía y sacaba la lengua de su agujerito, en cada embestida que le daba mi lengua se retorcía de placer y aquellos susurros ya se habían convertido en gemidos de placer y de goce, ella aún dormida se tocaba sus pechos y jugueteaba con sus pezones, no podía dejar pasar la oportunidad de mi vida, me bajé mis calzones y ya con la verga bien parada decidí metersela en la conchita, tenía miedo porque no sabía si aún era virgen, así que poco a poco fui metiendo mi descomunal falo entre su rajita para no lastimarla y cual fué mi sorpresa que la muy zorra ya no era virgen pero aún seguía bien apretadita, así que empecé el mete y saca que tan deliciosamente se sentía dentro de ella calientito y humedo con su conchita apretada que ejercía cierta presión en mi verga que me hacía disfrutar aún más aquel momento, de repente se empieza a frotar el clítoris con una de sus manos y a la otra le daba el trabajo de acariciar sus pechos mientras mi verga le entraba y salía por su conchita, era tanta mi emoción que ya no aguantaba y sentí mi verga a punto de reventar fué cuando saqué aquel río de semen que justo a tiempo logré echar en su vientre (Por aquello de los embarazos), fué increíble la cantidad de semen que expulsé y mientras aquella seguía frotando su conchita con ganas de más, en eso le metí la verga por su boca que mantenía abierta por los gemidos y me la empezó a mamar deliciosamente mientras que le metía un par de dedos para ayudarla a acabar entre su rajita hasta que se vino. Se quedó totalmente dormida nuevamente, le coloqué toda su ropa como si nada hubiese sucedido y me fuí a dormir a otra habitación. Al día siguiente los dos nos levantamos con cruda y yo esperaba que me hiciera algún comentario de lo sucedido pero al parecer creyó que había sido un sueño porque me comentó que seguramente por los tragos se había puesto cachonda y había soñado que tenía relaciones y que si no había hecho algún sonido extraño mientras dormía. A lo que comenté que no. Un par de meses más tarde le confesé lo sucedido, ella reaccionó de una forma que no me imaginaba, al parecer no le desagradó la idea e inclusive pienso que se calentó, pero lo que sucedió después de esto ya se los contaré en otra oportunidad.

escrito por Anonimo
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