Estrellas Porno
Índice » Orgias » Fin de clases

Patricia planeaba la mejor fiesta del año mientras los demás solo pensábamos que era el ultimo día de clases para los alumnos que cursábamos el tercero de preparatoria en el Cobaes 26. Que cuanto teníamos que poner, que si habría pastel, que si mejor la hacíamos “fiesta de traje” (una reunión en la que todos llevan algo) quería algo en grande. Mientras que los demás solo pensábamos en la Universidad a la que entraríamos, bueno, casi todos los demás, a mi lado estaba sentado Julián su mirada también estaba en otra parte, para él, este día se convertía en el ultimo en el que tendría que ver a la maestra Ana o como prefería que le dijéramos, Miss. Ana era nuestra maestra de Ingles desde hace tres años, nuestra maestra consentida, no se si aprendimos con ella pero desde el primer día que entro al aula su pantalón de mezclilla untado a su piel trastorno a todos los hombres del salón mientras que las mujeres encontraron en Miss Ana una amiga en quien confiar, todos la adorábamos pero para Julián ella era mas que una maestra, la había convertido en obsesión. --- Ok, entonces nos vemos a las nueve en casa de Flor, cada quien lleva algo y recuerden es hasta morir --- dijo Patricia al despedirse. Julián nos detuvo en la puerta para ponernos de acuerdo dijo --- ¿Ponernos de acuerdo de que Julián? Si a lo mejor ni va nadie --- le preguntó José --- Tengo una idea, vamos emborrachando a la Miss a ver que le sacamos ¿a poco no se les antoja el bizcochito --- El plan era sencillo, media hora antes de la fiesta José, Julián, Pedro, Miguel y yo nos veríamos a una cuadra de casa de Flor, ahí, llenaríamos de alcohol de caña una botella de Bacardi y Miguel le estaría sirviendo de ella y ya briaga le tocaríamos hasta donde se pueda, Julián, quería que hasta donde se pudiera fuera metersela como despedida en el ultimo día de clases. Los padres de Flor se habian ido de fin de semana a Mazatlán, la fiesta que había comenzado en la sala se había extendido hasta el jardín y el comedor. Éramos casi veinte alumnos, muchísima cerveza y para comer bolsas y bolsas de Sabritas. La fiesta hubiera sido un éxito si tan solo las mujeres del salón se hubieran presentado, solo estaba Patricia y Flor, las demás simplemente nunca llegaron. La música era de Banda, El Recodo por supuesto, el plan de Julián hubiera sido un éxito también si tan solo la Miss no hubiera contestado con un “No gracias” cuando por primera vez le ofrecimos una cubita, la noche parecía que seria mas corta de lo que planeamos y sin embargo no fue así. Flor era la mas gordita del salón, tenia unos ojos azules preciosos y solía vestir muy bien gracias a la situación económica de sus padres, pero en verdad era gordita y tal vez por eso aun cuando en la fiesta había veinte hombres quince de ellos rodeaban a Patricia. Estábamos los seis sentados en los sillones de la sala cuando Miss Ana se levanto de su lugar y nos miro con nostalgia --- Los voy a extrañar en verdad, es por eso que les traje una sorpresa muchachos --- Tomo su bolso del suelo y camino hacia una de las recamaras, Ana vestía un pantalón entallado color negro que hacia que nuestros ojos no pudieran parar de mirar su trasero, ella era alta en verdad, con unas caderas perfectas para sus 21 años, su cabello era castaño claro igual que lo eran sus ojos, usaba un top negro que disimulaba el espectacular tamaño de sus tetas, era una belleza caminado hacia la recamara, cerro la puerta y comenzó la expectación. --- Oye Flor, porque no vas con Patricia --- le dijo Julián quien aun esperaba que su plan se realizara. Ella no contesto, se mantuvo ahí junto a nosotros para conocer la sorpresa, todos veamos fijamente la puerta de la recamara de sus papás, parecía como si la quisiéramos abrir tan solo con la mirada hasta que de pronto, la puerta se abrió. --- LISTA! --- --- ¿QUE TAL? ¿CÓMO ME VEN? --- Ana se había cambiado de ropa, ahora ella vestía un uniforme de nuestra escuela, solo que... en ella se veía distinto, la camisa verde la llevaba anudada a la cintura permitiendo distinguir su blanco bra y su rosa ombligo, la falda también se veía increíble, gris a cuadros como la de todas pero a la vez mucho mas pequeñita, apenas cubría sus pompas y al ser de corte volada bastaba que ella se moviera para distinguir el color rosa de su diminuta tanga, era como un estereotipo de table dance pero... --- Es el uniforme de cuando yo estudie en la escuela, ahora me queda mas pequeño, pero ¿me ven? Alguna vez me veía como ustedes, los quiero muchachos y los voy a extrañar --- Era la oportunidad perfecta y Julián no la iba a dejar pasar --- Brindemos por Miss Ana! --- propuso Todos tomamos un vaso y Ana tomó el que Miguel le dio, de un trago terminamos con el liquido y antes de que se les fuera la oportunidad de nuevo llenamos los vasos de la Miss y de la Flor, en tan solo media hora ya se habian terminado la mitad de la botella. Flor cayo rendida en el sofá individual, mientras que la Miss entre que bailaba y no bailaba con Julián se sentó en el sillón justo en medio de los cinco, recargo la cabeza y pidió una copa mas. Sus piernas parecían nunca terminar, perfectamente rasuradas, todos veíamos en medio de ellas tratando de traspasar la tela del Príncipe de Gales que poco cubría su virginidad. Pronto fuimos cuatro, los besos entre Flor y Miguel crecía en intensidad, no les importaba nuestra presencia, veíamos entrelazarse sus lenguas de sillón a sillón. Miss Ana comenzó a resentir la borrachera y se quiso levantar del sillón, no pensé otra cosa mas que decir --- Bolita a Miss Ana!--- Y de un mismo brinco todos la jalaron al suelo y se subieron encima de ella, hasta Flor y Miguel brincaron y como todos, al tenerla en el suelo tomamos nuestra oportunidad para acariciar su cuerpo, saber lo que se sentía tocar cada milímetro de la piel de la maestra. --- EEEEA EAAAAA EEEEA!!!--- La Miss dio un brinco para librarse de los toqueteos, fue tanto el impulso que no se dio cuenta que la falda era ya solo un cinturón, su pequeña tanga rosada estaba a la luz de todos nosotros quienes nos detuvimos de inmediato, solo podíamos admirar sus torneadas piernas sus nalgas al descubierto, un pequeño triangulo de tela rosada que cubría con dificultad los pelos de su vagina. Entre sus propios nervios y lo difícil que era acomodar algo tan enredado, ella nos dio un gran show, largo y gran show. --- Taraaaaaaan! ---- nos dijo la princesa al terminar de arreglar su faldita, pidió una copa mas y subió el volumen de la música. Los cuatro corrimos hacia ella depositándola de nuevo en el sillón, unos labios tras otros iban recorriendo la humedad de su boca, recuerdo que intente acariciar su muslo y solo encontré la mano izquierda de Julián y una de las piernas de José. Era como si un pulpo la atacara de pronto. Su bra estaba ya en las manos de Pedro, la blusa en el suelo y la falda en la cabeza de Julián, solo la cubrían sus diminutas panties. Me sacaron del toqueteo lo que desde la alfombra de la sala me permitió ver como las dos manos de Miguel jalaban los calzones de la gordita de Flor hasta sus tobillos, la tenia ahí , en su propia sala totalmente desnuda y ahí frente a mi, la volteo y de una le introdujo su pija ante un solo suspiro --- AAAAHHHH, AAAAAHHH--- La Miss Ana mientras intento salirse del manoseo y cayo justo encima de mi, sentó sus nalgas en mi mano izquierda con la que solo me basto mover hacia un lado la delgada línea de su tanga y así entonces meterle mi dedo índice por el culo. Que sensación, ante su leve --- nooooo --- yo buscaba introducirle un dedo mas. Era el momento tal vez, para que Julián cumpliera su sueño, con fuerza le abrió las piernas de la princesa y se coloco justo en medio, metió con calma su pené en su vagina y en medio del sudor de nuestra calentura, mientras yo le picaba el culo, el se la cogía sin parar. --- Ya por favor, déjenme, déjenme muchachos por favor --- Era tanto el movimiento de Flor y Miguel que llegaron junto a nosotros, mi mano derecha tomo una de las chichis de la anfitriona para no soltarla hasta que un --- aaaaaaaaaahh ---- emitido por Julián me anuncio que era mi turno. Subí a la maestra al sillón y entonces fue Pedro quien le introdujo dos dedos por el culo, la tenia hincada, como a una perra y así le metí la monda por 10 segundos, no aguante la calentura y la llene de leche antes de poder disfrutarla. El turno era de Pedro, el se acostó y nos pidió acomodarla encima de el, mientras José la sostenía sentada en la verga de Pedro, el la batía con un ritmo de negros, nunca la maestra dejo de decir no, pero debo admitir que al verla encima de mi amigo parecía que le costaba mas trabajo emitir esas dos letras. Al estar Miguel cogiendose por el culo a la Flor, José decidió que la pucha era de el y al mismo tiempo taparon los agujeros de nuestra compañera de generación, la gordita bajaría unos tres kilos con tanto bamboleo. La maestra quería descansar, se acomodo la tanga y ... recibió el segundo turno de Julián --- Mamamela Miss, mamamela --- Como si fuera una popcicle, la lima sin parar y yo no me podía quedar a observar, me fui atrás de ella, y midiendo su culo, le fui metiendo la monda por ahí --- déjala crecer adentro maestra, poco a poco te va a ir dilatando, déjala ahí --- Esta vez se la metía y la sacaba, bombeaba su cola como si fuera la ultima vez, ella al mismo tiempo mamaba la verga de mi amigo con intención de terminársela, la hacia desaparecer por completo hasta que tanta humedad nos hizo al mismo tiempo explotar y llenar sus nalgas y su cara de semen, atascarla de leche hasta tirarnos juntos en aquel sillón. Las dos se fueron de nuevo a la recamara, esta vez corriendo, mientras que los cinco nos fuimos de ahí llevándonos cada quien un pedazo de tela del uniforme de la Miss consentida del fin de cursos. Años después, alguien me contó que los otros quince habian desnudado a Patricia en el patio, que la mojaron toda y después escondieron la ropa, ella se escondió en un baño y no salió hasta que se fue el ultimo, recuerdo me dijo también esa persona, de lo que te perdiste Daniel, por haberte quedado de aburrido en la sala.

escrito por Anonimo
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