Estrellas Porno
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Todo empezó cuando por motivos de estudio tuve que quedarme unos cuantos días en casa de un tío lejano, digo lejano porque yo no sabía que era tal; bueno lo que pasó es que él tenía dos hijas, de estas dos últimas la mayor fue la que me abrió la puerta cuando llegué, su nombre era Natalia, tenía 20, era hermosa con una cintura angosta, unas tetas no muy grandes pero bien formadas, que en ese momento resaltaban más porque llevaba puesto un polo bien pegado al cuerpo, y un trasero voluptuoso que incluso al más tranquilo hubiera vuelto loco cuando lo movía al caminar; ese día me instalé en el cuarto que me habían dado, al día siguiente me dijeron que posiblemente el fin de semana iban a viajar y que yo en quedaría en la casa con Natalia, pues los dos teníamos cosas que hacer esos días. Durante toda la semana tuve sueños con ella, soñaba que me la follaba, que ella disfrutaba chupándome la verga, entre otras cosas, esto me altero los nervios ya que no podía hacer eso pues ella era mi prima y en mi familia nunca se aceptado ese tipo de relaciones, y así me habían educado. Pasaron los días y llegó el fin de semana, mis tíos viajaron y sólo quedamos los dos. Ella en todo momento trato de esquivarme y yo a ella, hasta la noche del sábado en que yo salí para despejar mi mente de todos esos pensamientos, al regresar la encontré en la cocina preparándose algo para comer, tenía puesto un camisón transparente solo y sin sostén, al parecer ella había pensado que yo ya estaba dormido, puesto que nunca había salido así cuando yo estaba despierto o cuando sabía que yo había salido, porque no era la primera vez que la encontraba en la noche al regresar. La cosa es que al verla me puse cachondo y no me pude contener, me abalancé sobre ella y le di un beso en los labios y le arranque la parte superior del camisón, ella reaccionó sorprendida pero luego me correspondió, parece que ella también lo hubiera estado esperando. Mis manos se deslizaron y tocaron sus senos y sus pezones ya estaban duros, yo empecé a besarlos y chuparlos, ella estaba muy excitada, me correspondía, mis manos bajaron más hasta su coño le bajé la ropa interior y le metí los dedos, ella lanzó un leve gemido al aire y empezó a moverse rítmicamente, luego apartó mis manos, yo me quité los pantalones, y ella cogió mi verga y empezó a chuparla, jugueteaba con ella con su lengua, se la comía toda, me masturbaba un momento y luego la seguía chupando, la metía y la sacaba de su boca, todo con clase, fue la mejor chupada que me han dado hasta ahora, parecía una profesional. Luego se apartó, se tendió sobre la mesa y me pidió que se la metiera por que ya estaba muy excitada, así lo hice, ella volvió a lanzar un gemido, cuando se la metí , empecé a hacerlo despacio, lentamente, aceleré un poco a pedido de ella, mientras le tomaba las tetas se las masajeaba y las apretaba esas tetas eran hermosas; ella pedía más, más, estaba demasiado caliente, lanzaba gemidos fuetes, que se escuchaban en toda la casa, gemía y su respiración estaba muy acelerada, estaba demasiado excitada. Paré por un momento, nos tendimos en el suelo, ella se sentó encima mío, metiendo hasta lo más profundo mi verga en su coño, y empezó a cabalgar, suave y cada vez más rápido y más rápido parecía estar poseída, porque a pesar de que lo hacía con muco vigor e furor parecía no estar ni un poco agotada, ella seguía, mi verga entraba y salía, ella seguía lanzando gemidos, esta vez mayores. La detuve y le dije que quería metérsela por el culo, ella se negó en el primer momento pero lo pensó mejor y aceptó, me confesó que era la primera vez que alguien se iba a meter por ahí y me pidió que lo hiciera con cuidado y así lo hice, ella se colocó en posición de perrito, mostrándome su voluptuoso trasero completamente expuesto para poderlo penetrar sin ninguna resistencia; se la iba metiendo suavemente, despacio al principio pero yo ya no podía esperar más y de un solo empuje se lo metí todo, ese trasero voluptuoso que tanto me había enloquecido al fin se había rendido, ella lanzó un grito de dolor, pero eso no paró su excitación, y ella se mecía rítmicamente de acuerdo con mis propios movimientos, de atrás hacia delante, al principio suavemente porque estaba adolorida, pero luego volvió a ser la misma y aceleró el paso, un momento se detuvo y quiso volver a cabalgar, pero esta vez por detrás, quería que toda absolutamente toda mi verga se metiera por su culo, yo asentí, y ella comenzó nuevamente a moverse con fuerza y vigor, parecía que el dolor de la metida por el culo ya se le había pasado y ella iba cada vez más y más rápido, ella estaba ardiendo y yo también estaba muy excitado, ella se siguió moviendo cada vez más y más rápido, hasta un punto que ya no podía moverse más rápido, fue allí cuando me di cuenta que ella estaba llegando al orgasmo, y yo apenas me estaba conteniendo para no vaciarme antes de eso, ella lanzó un grito al aire, se detuvo sacó mi verga de su culo y se la metió en la boca quería tragarse todo mi semen y empezó otra vez con el jugueteo con la lengua y a masturbarme hasta que yo ya no me pude contener y me vacié, ella se lo tragó todo, ni siquiera un gota pequeña se escapó, nos acostamos en el piso para descansar un poco, estuvimos follando durante toda la noche. Al día siguiente llegaron mis tíos y mis otros dos primos, estaban cansados por el viaje, y Natalia y yo cansados por follar, así que ese domingo no hubo el mayor movimiento en la casa. Al día siguiente, el lunes, todos se fueron a trabajar y a estudiar, excepto yo, que me quedé porque ya no tenía nada que hacer pero fingía que aún no había terminado con la esperanza que lo que sucedió con Natalia se repitiera. Ese día no hice más que ver TV y cuando me aburrí salí un rato a caminar, por el camino me encontré con Tania, la menor de mis primas, que ese día no tenía clases y regresaba a casa, caminamos de regreso a casa y cuando llegamos todavía no había llegado nadie, los dos nos sentamos a ver TV, pasando los canales porque no había nada bueno que ver, después de un momento ella fue a la cocina, y yo me quedé, me di cuenta que había un canal porno y me quedé viendo un rato, cuando ella regresó yo cambié de canal pero ella me dijo que lo volviera a ese canal que no le importaba; la verdad es que ella no era tan hermosa como Natalia pero tenía la belleza de los 16 años, una figura bonita, a diferencia de Natalia, ella tenía unas tetas que no parecían propias de su edad, eran grandes y blandas, tenía el culo bien formado durito, por el ejercicio. Estuvimos viendo el canal porno, yo noté como ella se sentía un poco agitada y sin saber que hacer por la excitación, yo aproveché para acercarme a ella y darle un beso, a lo que correspondió con mucha lujuria y pasión, ella misma se sacó la blusa y el brasier dejando al aire libre sus descomunales tetas, rápidamente me sumergí en ellas besándolas, acariciándolas, recorriéndolas todas con mi lengua, y así pasé los siguientes minutos, mientras sus manos bajaban y me desabrochaban el pantalón, me sacó la verga, ya erecta solo por ver sus pechos, y la empezó a masajear un buen rato, luego se detuvo, se separó de mí se dirigió a la ventana y abrió las cortinas, más tarde me confesaría que era su fantasía, hacerlo con un familiar y con espectadores, regresó y se arrodilló frente a mí, tomó mi verga y la empezó a chupar, no era una experta pero se guiaba de lo que veía en la TV que aún estaba encendida, y lo hacía bien, de adentro hacia fuera, llevándola hasta lo más profundo de su boca, sacándola y masturbándome un rato, volviéndosela a meter en la boca, jugaba con ella; luego la sacó y la puso entre sus tetas, las juntó y empezó a moverse de arriba abajo, como si se tratara de un penetración; la gente que pasaba por la calle en algunos casos nos miraban escandalizados, en otros casos lo hacían con cierta lujuria, pero nosotros ni siquiera nos acordábamos de ellos y seguíamos en lo nuestro, ella seguía moviéndose con mi verga entre sus tetas, con tal placer, que me fue muy difícil separarla, pero cuando lo hice la senté en el sillón le saqué la falda y la ropa interior, dejando expuesto su joven coñito aún no muy abierto, pero con más de una metida, me acerqué a él (su coño) y empecé a estimularlo con besos y metidas de lengua, en el clítoris y la entrada de la vagina, ella igual que su hermana gemía fuerte y la gente más morbosa se paraba frente a la ventana para observar porno gratis, yo continué con mi tarea y le metí dos dedos, ella gimió más fuerte aún, le metí toda la mano, mientras besaba su clítoris, lanzó un leve grito, que pronto se apagó, ella mientras se masajeaba las tetas, me pidió que parara un momento y que se la metiera por el culo, porque no quería quedar embarazada, menos aún de un primo, en ese momento le hice caso, la pus en posición de perrito, y de una sola embestida se la encajé toda, ella lanzó un fuerte grito que pronto se perdió entre sus nuevos gemidos de placer, a cada nueva metida ella se excitaba más y no podía contener las ganas de tener algo metido entre sus piernas y con una mano se metía dedos en el coño, estaba tan excitada que no sentía más que placer, no pudo contener su ambicioso deseo de que se la metiera por el coño, que dando la contra a su pedido, se separó de mí, se dio vuelta, me empujó hacia el sillón, que se veía claramente desde la calle, y viendo mi verga erecta de un solo brinco se la metió hasta lo más profundo y empezó a moverse de arriba hacia abajo, lentamente disfrutando cada movimiento, cada metida a lo profundo, cada salida; mientras eso en la calle los mirones ya no cabían frente a la ventana y no podían creer que en realidad estuviera ante dos personas que estaban follando a vista y paciencia de todos, no falto quien, por estar escandalizado, llamara a la policía pero hasta ellos no lo podían creer; a nosotros eso no nos importaba, bueno a mí no me importaba ni les hacía caso, pero Tania a cada momento los miraba con esos ojos llenos de lujuria, y eso la excitaba aún más. Ella seguía cabalgando, aceleraba continuamente, se movía más y más rápido, estaba demasiado excitado, estaba a punto de vaciarme pero noté que Tania ya estaba en lo máximo de su excitación, así que traté de soportar un poco más, en eso ella también notó lo mismo en mí, pero eso no la detuvo y aceleró más aún su movimiento, no importándole que me vaciara dentro de ella, se movía tan rápido que su sudor le daba un toque más sensual a su piel morena, y sus tetas se veían aún más perfectas, me volví a sumergirme en ellas, elevando más la excitación de Tania, quien después de un momento lanzó un gran gemido al tiempo que yo ya no pude contenerme y me vacié en su coño, me dio un beso se sacó mi verga aún erecta de su coño, se paró y todo mi semen se escurría por sus piernas, se arrodilló y empezó a chuparme la verga nuevamente, como quien la limpia empezó a lamerla, succionando las últimas gotas de semen que me quedaban; en eso la puerta se abrió, los dos nos quedamos pasmados, nos habían pillado desnudos y al final de un folle tremendo con espectadores y todo, era Natalia, que se había olvidado unas cosas y venía por ellas, nos miró, primero con un gesto de reproche pero luego fue cambiándolo por uno de lujuria, se acercó a la ventana y cerró las cortinas, dejó las cosas que traía, nosotros la mirábamos asombrados, se quitó el suéter, y se abalanzó ferozmente sobre el coño de su hermana que aún chorreaba semen y empezó todo aquel camino por el que había recorrido mi semen con la lengua limpiando a su hermana de todo rastro de follada, Tania que aún estaba excitada se dio vuelta y empezó a quitarle la ropa, mientras Natalia seguía en su tarea de “aseo”, al fin las dos quedaron completamente desnudas, la mayor se separó un momento de su hermana y se dirigió hacia la puerta para ponerle una silla, así nadie podía entra y pillarnos, regresó donde la menor y empezó a besarle y meterle el dedo y la lengua hasta lo más que pudo en el coño, saboreando lo que restaba del semen, empezaron a besarse, acariciarse, masturbarse la una a la otra, como quien hace tiempo para que yo me recuperara, cuando notaron esto las dos se abalanzaron sobre mi verga y empezaron a chuparla, Natalia le enseñaba a Tania como es que lo hacía una profesional y Tania era un buena aprendiz, entre las dos se encargaron de chupar, lamer y juguetear con toda mi verga, luego entre las dos me acostaron en el piso , Tania se metió mi verga en su culo y Natalia se acercó y me dijo que le debía una chupada a su coño y me lo puso en la boca, y le metí la lengua, lo empecé a besar y a succionar, las dos hermanas gemían de placer dentro de la casa, mientras que afuera los mirones todavía estaban, ya no para ver si no solo para oír, ya que las dos gemían tan fuerte que se escuchaba por todos lados, nosotros seguíamos en nuestra tarea, los tres estábamos muy excitados. Yo seguía succionando el coño de Natalia y Tania seguía cabalgando de espaldas, de repente a un mismo tiempo decidieron cambiar de lugar, y de pronto me vi succionando el coño de Tania y penetrando aquel gran culo de Natalia, parecía no ser la primera vez que hacían eso, parecía que lo habían hecho durante mucho tiempo, en eso Tania quita su coño de mi boca y me pone sus tetas, parecía saber que era lo que más me gustaba de ella, me los puso sobre la cara los empecé a besar y lamer, los masajeaba con una mano, mientras ella se metía los dedos en el coño. Otra vez a un tiempo, Natalia me paró se tendió sobre el sillón con las piernas al aire y me invitó a meter mi verga en su coño y Tania nos siguió, y mientras Natalia cabalgaba y gemía Tania me chupaba y masajeaba las bolas, sé que es difícil pero les digo que no era la primera vez que lo hacían y ya sabían como acomodarse, Natalia me pedía que fuera más rápido y Tania, más lento para saborear mis bolas más tiempo, no sabía que hacer, pero ellas se pusieron de acuerdo, Tania se separó y se fue a la cocina, yo seguía dándole a Natalia, luego regresó con una banana en mano, se arrecostó en el otro sillón y empezó a masturbarse con en él, se lo metía todo lanzaba gritos de dolor y de placer, se lo metía por el coño y por el culo, Natalia al escuchar los gritos y gemidos de su hermana se excitaba aún más y quería que fuera más rápido, así lo hacía, pero ya no podía ir más rápido, así que ella decidió cambiar de posición y cabalgar nuevamente a su ritmo, esta vez se movía mucho más rápido que la noche del sábado pasado, parecía haber estado practicando, mientras todo esto Tania seguía con la banana la que ya estaba embarrada con el líquido de su vagina, la lamía, la chupaba como si estuviera ante una verga, practicando todo lo que le había enseñado su hermana, llegado un momento, otra vez al mismo tiempo, Natalia se separó de mí y tomo el lugar de su hermana y viceversa, esta vez Tania se comportó como su hermano, exigente, pedía más y más, los gemidos y gritos en la casa eran ya insoportables, las dos hermanas se encargaron de eso, cuanto más excitadas estaban más gritos y gemidos daban, y ya se imaginarán, Tania seguía con su moviendo vigoroso de meter y sacar mi verga, Natalia también era una experta en masturbarse, especialmente con una banana, pues lo hacía con tal naturalidad que no parecía estar sola, se la metía en la boca le daba una chupada como solo ella sabe, se la metía lentamente en el coño, la metía y la sacaba, la metía y la sacaba, lanzaba gemidos y gritos de placer, se la metía por el culo, ese culo que tuve el placer de desvirgar y que ya estaba preparado para todo lo que quisiera meterse, se lo metía delicada y suavemente, al principio pero luego lo hacía con tal fuerza que ha cualquier puta la habría echo gritar de dolor pero a ella no, ella lo disfrutaba todo, no sentía el más mínimo dolor y así siguió durante un buen rato, mientras yo todavía le estaba dando a Tania que a esa alturas ya había aprendido a excitarme más con sus tetas, después de unos movimientos las acercaba a mí y se seguía moviendo para no descuidar el ritmo que llevaba con mi verga, fue esa la razón de que la hiciera detenerse un rato la tendí sobre el piso, me tendí sobre ella, para disfrutar mejor sus tetas y se la metí en el coño, pero las dos me agarraron y tendieron nuevamente en el piso, yo ya estaba muy excitado y veía en los rostros de las dos la excitación personalizada, ya quería vaciarme en alguien, las hermanas volvieron a tomar la posición inicial, Natalia con su coño en mi boca y Tania con el suyo en mi verga, pero yo les dije que mejor cambiaran y así lo hicieron, los tres estábamos realmente excitados, así que para que la primera en llegar al orgasmo sea Tania, me concentré en estimular y meter mis dedos y mi lengua en su coño, lo hice con tanta dedicación que a los poco segundos ella lanzó un grito y todo su cuerpo se estremeció, se separó de mi sentó en el sillón; por otro lado Natalia seguí con sus movimientos cada vez más y más rápidos, hasta que los dos no pudimos contenernos más y lanzamos un gemido, e inundé todo su coño con mi semen, se tendió sobre mi un momento, en eso Tania fue a la cocina y trajo algo, separó a su hermana de mí, y me roció el contenido del frasco por todo el cuerpo, acto seguido las dos empezaron a recorrer todo mi cuerpo con la lengua, lamiendo todo ese líquido gelatinoso, cuando terminaron, cada quien se fue a su habitación, desbloquearon la puerta y 5 minutos después llegaron mis tíos. Yo no me lo podía creer, me había cogido a mis dos primas sin ningún problema. Días después antes de salir de la casa de mi tío, en una conversación con Natalia, me enteré que lo del trío ya estaba planeado, desde después que me la cogí, pero que primero tenía que cogerme Tania sola y luego se haría el trío. Pasaron los días y tuve que regresar a mi casa, unos meses después Tania y Natalia, por motivos de “estudios” tuvieron que quedarse en mi casa y las cosas allí si que fueron mejores, y es que como yo vivo solo, y mi tío no lo sabía, todos los días y a toda hora durante su estancia era follar hasta las últimas consecuencias

escrito por Anonimo
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