Irene es la típica calienta pollas. Le gusta coquetear con chicos jóvenes y ponerte cachondo para luego dejarte con un dolor de huevos y un buen calentón. Le gusta follarse a maduritos. Es famosa en todo el barrio y todos los cuarentones se lan han tirado porque le encanta el griego, así que muchos se estrenan con ella porque con sus mujeres no hay manera.
Se pasó en la disco toda la noche retozando su culo con nuestras pollas, tanto que los cuatro estábamos empalmados. Se insinuaba, nos provocaba e, incluso, una vez se apartó el tanga y nos mostró su coño depilado.
Tres amigos y yo decidimos vengarnos de ella. Ismael, el mayor de los cuatro, propuso emborracharla y llevarla en su coche a un descampado para tirárnosla tránquilamente. Todos accedimos menos Carlos. Tenía novia pero le propusimos que se podía hacer una paja y correrse en sus tetas sin necesidad de engañar a su novia. Al final pudimos convencerlo. Paco y yo eramos los más jovenes y todavía no nos habíamos estrenado. Eramos todavía unos pajilleros que se excitaban pensando en las tetas de Irene.
El plan funcionó a la perfección y nos dirigimos a un descampado. Carlos e Ismael dejaron que Paco y yo fuésemos en el asiento de atrás con Irene para que la fuésemos metiendo mano. No tardamos en sacarle las tetas; fue fácil porque la muy calentorra no llevaba sujetador. Las tocamos, chupamos sus pezones y empezamos a hacernos una paja.
- Cuidado con mancharme el coche cuando os corráis- nos dijo Ismael temeroso de que quedaran restos de gallofa en la tapicería. Por lo que a mi respecta, no creo que mi leche fuera muy espesa porque me la cascaba frecuentemente.
Paco apartó el tanga de Irene y se puso a lamer su almeja.
- Al fin, voy a poner en práctica lo que he visto en las pelis. Lástima que esta tía esté tan pedo- en realidad, Irene no podía mantenerse en pie. Era un muñeco que se movía a nuestro antojo. Decidí meterle mi polla en la boca pero era incapaz de mamarla. Así que decidí follarle la boca mientras sobaba sus tetas.
- Venga tío, córrete ya que llevas un buen rato, vamos a llegar y no me habré corrido. Espero aguantar cuando me la tiré porque estoy super cachondo.
- Ahora...ahhhhhh. me Corro, chupa zorra.- Empecé a correrme y tuve que bajarle la cabeza para que mi corrida no saliera de su boca. Temía que Ismael se cabreara.
-Venga tío que ahora le toca mamármela a mi. Paco agarró a Irene por la cabeza y la dirigió a su nabo. Seguía metiéndosela en la boca cuando llegamos. Paco siguió con Irene en el coche y Carlos, Ismael y yo bajamos. Ismael sacó una toalla del maletero la extendió en el suelo y le dijo a Paco:
-Venga tío que nosotros también queremos follarnos a esta puta.
Los tres nos desnudamos y Carlos nos dio un preservativo a cada uno.
- Uff. Vaya zorra! ¡Cómo mama la cabrona!. Venid ayudadme a llevarla a la toalla.
Entre los cuatro llevamos a Irene a la toalla. Ismael le quitó el vestido y me dijo:
-Tú serás el primero. Paco el segundo así si queréis podréis follarla dos veces.
Me puse la goma y le metí la polla entera de una estocada. Entró sin problemas y noté como mi polla llegó hasta la pared de su vagina. Empujé varias veces, sobe sus tetas y metí sus pezones en mi boca.
Ismael me golpeó los glúteos y me dijo:
- Venga campeón, disfruta. Esta tía se lo está pasando bomba mira la cara de placer que tiene. ¡Cómo le gustan los rabos! .
Yo tardé poco en correrme. Paco tardó poco en sustituirme y le dio la vuelta.
-Así he oído que la polla llega hasta el fondo y le gusta a las tías. Jóder, esta tía tiene el coño como una boca de metro. No he empujado todavía y se la ha tragado toda. Paco empezo a gemir y se corrió dentro de su coño.
-Joder, tíos ya era hora. A ésta me la voy a tirar por el culo. Así me estreno como medio barrio. Dadme la goma.
Ismael empezó a bombear dentro de aquel agujero que se adaptó a la perfección al tamaño de la polla de Ismael. Empujaba con fuerza e Irene empezó a gemir. Se notaba que follar por el culo le gustaba.
Carlos se iba poniendo cada vez más cachondo, tanto que se puso una goma y le pidió a Ismael:
-Déjame follármela por el culo. Carlos se tumbó en la toalla, le pusimos a Irene encima y le endiño la polla entera en el culo. Otra vez volvió a gemir, tanto que Carlos tuvo que taparle la boca. Ismael se agachó y la penetró con fuerza. Irene tenía dos pollones taladrándola y Paco y yo le metíamos la polla para que no la oyerán gemir y así Carlos pudiera tirársela cómodamente. Fueron corriéndose y nos propusieron cambiarnos de posición. Ya no teníamos más gomas y nos la tiramos a pelo. No aguantaba más. Mi primer polvo y ya me había hecho una mamada, una follada y ahora un griego. Paco aprovechó para endiñársela por el culo y no tardó en descargar. Carlos e Ismael se turnaron para volver a metérsela en el culo y se corrieron otra vez. Cuando la incorporamos, un chorro de leche corría por sus piernas.
- Gracias chicos, habéis hecho realidad una de mis fantasias. Cuando queráis repetimos.
Los cuatro nos quedamos de piedra y nuestras pollas empezaron a reclamar volver a dar placer a semejante hembra.