Me fui solo a una playa escondida entre semana. Llegué allí y solo había una hermosa mujer lejos. Por un rato estuve indeciso si quedarme tranquilo o ir a conocerla. Se veía sensual y bella. Entro al mar y una ola le arrancó el sosten y vi sus hermosos senos. Se los tapo y vistió nuevamente. La miraba cuando una ola grande la arrastró hacia el mar. Vi que no nadaba bien y corrí a ayudarla. La saque del mar y al depositarla en la orilla descubrí que era un transformista. Pero muy bello.
Quedé impactado y le dije que tuviera cuidado, y me dió un beso en los labios diciendome gracias. Eso me excitó mucho y el lo notó. \"Creo que tu nene despertó\" me dijo. \"Perdona\" respondí \"nunca me había besado un transfor\". \"Pues creo que te gusto, y no hay nada de malo en ello, es natural\", dijo y volvió a besarme. Lo miré a los ojos y vi miedo en ellos. Me tiré sobre el y lo bese con pasión. El tomó mi sexo y empezó a acariciarlo, volviendome loco de deseo.
\"Ven\", dijo, y me llevó hacia unos matorrales. Descubrió su hermoso trasero y me lo ofreció. No vacilé y me monté sobre el deslizando mi sexo en su ano, y le hice el amor con lujuria. Al acabar lo bese en el cuello y volví a montarmelo sin salir de el. Al separarnos nos besamos largamente en la boca con deseo y nos desnudamos totalmente. Vi aquella maravilla. Una mujer hermosa con pene. El empezó a lamer mi sexo y poco después hacíamos el 69. Nunca había acariciado un pene con mi boca, pero esto era además de erótico, increíble. Al acabar nos bebimos el semen del otro con gran deseo.
Esa noche dormimos juntos haciendonos el amor. El rompió mi virilidad con su enorme y grueso semen, y me enseño a disfrutar y ser disfrutado por otro hombre. Empezamos a vivir juntos y somos una pareja increíble.
Johana es una mujer ardiente, bella, sensual, sensible, tierna, amorosa, erótica, y lujuriosa como hembra, y un macho viril, potente, ardiente, muy bien dotado, y dominante como hombre.