Ariel, mi esposa le encanta ser admirada.
Ya tiene tiempo en que mi mujer, morena de 32 anos, cada vez mas en forma descarada deja lucir sus encantos de mujer. Como siempre, parece ser que en los viajes y en los lugares que no las conocen, las eposas suelen olvidar sus buenas costumbres. Nos invitaron a una boda a un pueblo cerca de nuestra residencia, El cuarto del hotel en el que nos hospedamos, es un segundo piso y nuestra ventana da frente a una joyeria como a 50 mts en la que esta el tendero frente a nuestra ventana que es de piso a techo, Por ser noche temprano ya esta oscuro el cielo y puedo ver con claridad al joyero que tiene encendidas sus lmparas y el puede ver con claridad hacia nuestro cuarto que tiene las lamparas encendidas y las cortinas abiertas. Ariel decidio meterse a baar y en ningun momento intento cerrar las cortinas del cuarto.
La mejor parte fue cuando salio del bao, aun mojada del cabello y envuelta en una toalla que dejo caer mostrando completamente desnudo su incrible cuerpo. Aun desnuda aprovecho un espejo de mano para comenzar a maquillarse, de fente a la ventana, mostrando sus encantos, sin ningun pudor al joyero y a sus clientes. Yo acostado frente al televison finji no darme cuenta, pero la tenia a reventar. finalmente se puso una pequena tanga de encaje, un vestido satinado, negro sin sosten para ir a la boda, pero esa es otra historia.