Índice » Voyerismo » Esposa ardiente

A mi esposa le encanta presumir las gracias que la adornan.

 

Con el clima tan calido que por estas latitudes se vive, el calor nos obliga a vivir con las ventanas abiertas. Mi esposa, le gusta ducharse y aún húmeda, sin ninguna prenda que la cubra, se arregla el cabello frente al espejo que está junto a la ventana. El viento con frecuencia juega con las cortinas y la deja totalmente al descubierto ante los hojos curiosos de mas de un vecino.

 

El fin de semana no fue la excepción. Mi esposa se metió a la ducha, salió húmeda, totalmente desnuda. Frente al espejo, junto a la ventana se termina de alaciar el cabello mientras las cortinas permanecen en un continuo juego con el viento suabe. Me acerco y veo que un vecino distraidamente está disfrutando de semejante espectáculo.

 

Con grán morbo, intento espiar al vecino desde otra ventana sin que me vea mi esposa. Desde la ventana de la estancia mi vecino no se percata que yo lo espio a el mientras el espia disimuladamente a mi esposa.

 

En un principio la mira con disimulo, pero sin previo aviso se acerca a la ventana y descaradamente mira hacia adentro sin disimulo, pero con expresión de vicio.

 

Me apresuro a ver qué esta haciendo mi esposa y para mi sorpresa la encuentro de espalda hacia la ventana, secándose los pies, agachada, mostrando hacia mi vecino su bulva inflamada y húmeda. Tan directa como se lo ves a quien vas a penetrar el la postura del perrito

 

Al entrar a la habitació advierte mi presencia pero no se inmuta. La halgo dicéndole que es una bella mujer. Se reincorpora, se dirige hacia a mi para abrazarme y yo palpo su sexo. Esta lista para el sexo, humedo de jugos, no de agua.

 

En realidad me da mucho morbo que sea como es, aún cuando hay veces que tengo que controlar mis celos.

 

Hace poco, estrenó una blusa totalmente transparente que deja ver con todo detalle su sosten. Además, le regale ropa de encaje a través del cual no hace falta imaginarse sus pesones oscuros coronando esos hernosos senos brincones. Lo mas morboso es que la blusa la utiliza bajo un conjunto sastre muy tradicional del cual no duda quitarse el saco enfrente de quien sea. Ayer llego a la puerta del depaartamento un vecino enfrente de quien se quitó el saco, dejando la más morbosa expresión al ver lo tranparente de su sostén. No me cabe duda que en su oficina, frente a su jefe, repite la escena de provocar primero su coriosidad para un poco mas tarde quitarse el saco y dejarle libertad a la mirada de su jefe para despertar su morbo. Estoy seguro que ese morbo los ha llevado en mas de una ocasión a visitar algún hotel cerca de su oficina con el pretexto de que el gerente es cliente de su jefe.

 

Además de eso, antes solo teniamos sexo de forma tradicional, ahora, cada vez hace mejores cosas y mas atrevidas.

escrito por Cornudi feliz
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